Reconociendo el estrés

Desde hace mucho tiempo se propuso la teoría de que todas las enfermedades tenían una causa común.

Te pregunto ahora, ¿sabes cual es esa causa? La cual no distingue clase social, porque afecta a todos por igual:

•         Grandes dirigentes

•         Ejecutivos

•         Profesionales

•         Médicos

•         Jóvenes

•         Ancianos

•         Niños

•         Amas de casa

•         Obreros

Y hasta los animales llegan a sufrir los efectos.

Entonces si esta causa común nos afecta a todos por igual, creo que es tiempo de que conozcamos ese factor predisponente a las enfermedades.

Medicamente podemos decir que es el estrés, lo cual hay que aclarar, no es aquello que nos agrede, sino a la forma como reaccionamos ante cualquier agresión .

Los factores físicos, mental, social, y espiritual son los llamados factores agresivos, o estresantes los cuales constituyen la vida de todo ser humano.

Cuando el individuo no sabe reaccionar apropiadamente ante dichos agentes, se manifiestan las enfermedades las cuales se convierten en factores físicos concretos, preocupación y angustia; los cuales pueden desembocar en trastornos mentales, desórdenes familiares y sociales.

También el individuo puede tener pérdida de la dimensión o paz espiritual, la cual se convierte en el pilar número uno necesario para salir a flote cuando nos embargan las dificultades.

En realidad todos y cada uno de los habitantes de nuestro planeta sacudidos por los problemas y la crisis de nuestros días, necesitan no solo controlar sino también aprender a manejar y resolver el problema del estrés.

Atacando desde su origen a quien no aprenda a controlarlo este desde sus inicios lo apagara con su salud y su tranquilidad, es decir con infelicidad. En cambio a quien aprenda a discernir los efectos dañinos del estrés, entonces podrá  disfrutar de un nuevo estilo de vida más sano y más satisfactorio.

En nuestro próximo encuentro les daremos los pasos a seguir para modificar nuestro estilo de vida, reconocer el estrés y saber manejarlo cuando este nos afecta.

Oportunidades perdidas

La capacidad nacional para dejar pasar las oportunidades no tiene límites.

Dos  documentos que pudieron servir para reorientar el debate público y liberarlo de la pobre cháchara política que adormece al país con efectos narcóticos, no lograron despertar tres años atrás interés en los medios que una vez más sucumbieron al encanto de la banalidad y la indigencia temática.

El primero de ellos, lanzado en un almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio por el Consejo Nacional de la Empresa Privada, quedó relegado por efecto de una trampa: la propuesta oficial a una cumbre eléctrica que no tuvo más objetivo que desplazar de la atención pública la propuesta empresarial de cambio del modelo económico actual.

Propósito que quedó pocos días después al desnudo, cuando se anunciara desde el Palacio un plan  previamente acordado para resolver la crisis del sector en dos años con los auspicios del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, lo que hacía irrelevante e innecesaria otra cumbre con esas miras.

La otra oportunidad perdida fue un documento de la Federación de Cámaras de Comercio abogando por una despolitización de la vida cotidiana de la nación, que no encontró eco alguno en los medios, a despecho de la seriedad de sus planteamientos y el triste panorama nacional en que se sustentaba.

El escrito llamó a reflexionar «sobre la necesidad» de contar con la voluntad de la clase política para reducir el ruido  del quehacer político diario, a fin de permitir «la discusión y análisis de los temas centrales que deben conformar el interés general de la nación».

La pobreza del discurso político nos aleja cada día más del centro de nuestras prioridades y no tendremos chance de romper esas cadenas mientras subsista la inmerecida atención que todavía les dedicamos. Fue una torpeza enorme dejar que esos documentos se perdieran en la bruma de nuestra indiferencia.

Esta columna se publica en  el periódico El Caribe

…….no existe un mejor lugar que Pedro Brand

 

Provoca pena, vergüenza y dolor, pero es la realidad.

       

La otrora comunidad pacífica de Pedro Brand se ha convertido en una sociedad donde sus residentes añoran  los años en que vivir en este municipio era un privilegio.

       

Ya no se escuchan frases como: 1- De aquí (haciendo referencia al lugar) hay que sacarme a palos. 2-No existe un mejor lugar que Pedro Brand para vivir. 3-El que viene aquí, nunca se quiere ir.

   

Y no es para menos.

     

Desde hace varios años los moradores de este municipio han visto como el sector se ha convertido en uno más, que al igual que otros del Gran Santo Domingo, y por qué no de el país, la delincuencia ha hecho presencia en su máxima expresión.

   

El aumento migratorio hacia la zona a facilitado y fomentado que lleguen aquí gentes de otros lugares que han traído consigo, mañas y costumbres que rigen contra el buen comportamiento ciudadano y el respeto a las leyes.

     

Robos, atracos (con o sin violencia), pleitos callejeros entre grupos de bandas organizadas, consumo y ventas de drogas entre los jóvenes y adolescentes, son de los principales males que preocupan a la otra parte sana de esta sociedad, que ve con desesperanza el camino que lleva la situación.

   

No sin razón, estos plantean y cuestionan que estos hechos sucedan no obstante existir en Pedro Brand un Campamento Militar, sede de la Primera Brigada del Ejercito Nacional, que a decir de muchos, muy bien podría darle una “ayudita” a la policía local (encargada de la seguridad ciudadana), disponiendo el envío a las calles –principalmente en horas nocturnas-  de patrullas militares que evitarían las ocurrencias de hechos delincuenciales.

     

La situación está de tal forma, que no pasa un día sin que alguien haya sido victima de la delincuencia.

 

Es muy preocupante ver a jovencitos organizados en pandillas cometiendo robos en establecimientos comerciales y casas de familias, para mantener vicios de consumo de sustancias alucinógenas.

         

Es hora ya de que los buenos ciudadanos pongamos de nuestra parte, a fin de rescatar y restablecer el clima de tranquilidad y paz que vivía esta demarcación geográfica.

     

Las autoridades dominicanas, garantistas de los derechos ciudadanos, son las primeras llamadas a dar el primer paso para frenar el crecimiento de estos males, que hasta hace pocos años, sólo se registraban esporádicamente.

   

La sociedad, por su parte, tiene que reaccionar y organizarse,  creando instituciones que permitan que los jóvenes de Pedro Brand puedan mantenerse alejados del ocio y la vagancia que lo induzcan al derrotero de la delincuencia. Los padres tienen una gran responsabilidad en este reto.

     

Creemos que estamos a tiempo de evitar que la situación se nos salga de control y al final el municipio de Pedro Brand se convierta en un lugar que nada tenga que envidiarle a los tradicionales barrios capitalinos que su principal carta de presentación ante el mundo es su hándicap: un lugar lleno de tigueraje y delincuencia.

La paz que negamos a los muertos

En la página 4 de su edición de ayer, El Caribe publica una fotografía reveladora del  alto nivel de abandono  en que se encuentran los cementerios públicos, en evidente señal del  absoluto e irritante desprecio de las autoridades municipales por los asuntos más solemnes. Situación que en realidad no se limita a los llamados campos santos, sino a la mayoría de los monumentos, incluidos aquellos relacionados con hechos de relevancia histórica.

Ni la bandera nacional queda a salvo, como se observa en la negligencia que supone el uso de dos colores azules en sus cuadrantes, como es fácil observar en las oficinas públicas, sin excluir el propio Palacio Nacional, el Congreso y la propia Suprema Corte, que en una oportunidad emitió un valiosísimo folleto sobre la enseña patria y la manera en que esta debe ser  respetuosamente tratada.

La gráfica de referencia fue tomada cuando una patrulla policial le rendía honores a un sargento de ese cuerpo asesinado por delincuentes. Muestra el instante en que se disparaba una salva, dentro de densos matorrales  a la altura casi de las rodillas y en las que apenas pueden notarse las lápidas del cementerio.

Esta misma semana escribí, acerca del poco respeto que  las autoridades municipales se tienen a sí mismas, faltando a su responsabilidad de atender  esos lugares.  Ese irrespeto oficial  por los muertos  alienta el temor que los deudos sienten cuando visitan los cementerios públicos, donde bandas de todas las edades se han apropiado de esos espacios, hurtando ataúdes y revendiendo las flores que los familiares depositan ante las tumbas de sus seres queridos fallecidos.

El estado de abandono de esos lugares públicos constituye una vergüenza, porque por todos es sabido lo bien que se cuidan en otros países esos sitios, donde se respira tranquilidad y los muertos verdaderamente descansan en paz, lo que en el nuestro se les niega.

Esta columna se publica en el periódico El Caribe

Impuestos a los ingresos marcan el crecimiento de recaudaciones.

Bajo el titulo de: Impuesto a los Ingresos marcan el crecimiento de las recaudaciones de la DGII, esta institución recaudadora presenta por medio  de su portal,  el más reciente informe sobre recaudaciones correspondiente al mes de marzo 2012, donde informa que los ingresos crecieron nuevamente alrededor del 17%, presentando un incremento de RD$2,713.6 millones respecto a marzo de 2011, al ingresar un total de RD$18,629 millones, crecimiento interanual logrado por el desempeño positivo presentado por los tres grandes renglones que componen la recaudación.

1-Impuestos sobre los ingresos de empresas y personas con 28.9%.

2-Impuestos a la propiedad con 16.4%

3-Impuestos sobre mercancías y servicios  con 13%

Otro de los puntos resaltado por la DGII es el de otros Impuestos sobre los ingresos  que presenta el mayor crecimiento relativo de un 86%, entre los que están:

1-La retención sobre la provisión de bienes y servicios al estado, cuya  tasa fue modificada por la ley 139-11 de 0.5% a un  3% a partir de agosto 2011, presentando un incremento relativo de 616%.

2-El impuesto sobre ventas de bancas de lotería y deportivas, modificado por la misma ley 139-11.

3-El impuesto sobre la renta (ISR) de las empresa, con un crecimiento de 32.2%, cuyo incremento se atribuye al resultado de las auditorías realizadas a los precios de transferencia, principalmente al sector hotelero.

4-El impuesto sobre cheques y transferencias bancarias y el impuesto sobre la renta asalariados, cuyo crecimiento reflejo un 25.6% respectivamente.

De acuerdo a los datos presentados por los contribuyentes en las declaraciones juradas, al 31 de marzo 2012 la DGII recaudo RD$2,955.6 millones por concepto de ley 139-11, de los cuales el 41% resulto del impuesto sobre los activos financieros netos, seguido por el incremento de la tasa de retención sobre la provisión de bienes y servicios al estado, con 16.5% de participación.

Luego analizar la publicación emitida por el departamento de estudios económicos de la DGII,  podríamos deducir  a simple vista que una de las medidas que aportaron a que dicha institución obtuviera tan significativos logros en sus recaudaciones han sido las modificaciones aplicada en  la ley 139-11, de la cual presentamos algunos de los considerandos, razones o justificaciones para su aplicación, los cuales esperamos sean aplicados por lo menos en lo que se especifica en los considerandos 1ro, 2do, 3ro. Los que se refieren a la asignación del 4% a la educación que establece la ley y que desde ya, el Estado está percibiendo los impuestos que justificarán sus desembolsos.

Otro punto que queremos destacar es, la clara contradicción que se refleja entre el considerando 8vo. y las publicaciones emitidas por la DGII, donde siempre reflejan un crecimiento en las recaudaciones en comparación a los periodos anteriores.

Ley No. 139-11

CONSIDERANDO PRIMERO: Que es necesario incrementar de forma sostenida el gasto en educación como uno de los componentes estratégicos del desarrollo económico y social.

CONSIDERANDO SEGUNDO: Que el Presupuesto General del Estado fue elaborado en base a unos niveles de ingresos limitados para satisfacer las necesidades demandadas a favor de la educación.

CONSIDERANDO TERCERO: Que la población y los sectores representativos de la sociedad dominicana han solicitado a las autoridades un incremento del gasto presupuestado a favor de la educación.

CONSIDERANDO OCTAVO: Que el país ha experimentado una caída en los ingresos corrientes que ha reducido el coeficiente de presión tributaria y que afecta la sostenibilidad fiscal lo que dificulta honrar los compromisos financieros internos y externos.

Adicional a esto queremos enfocar el  punto del incremento en el pago del impuesto sobre los activos de las empresas, ya que el mismo es un impuesto condicionado a los resultados (ganancia o perdida) de las mismas, significa esto que las empresas no están percibiendo beneficios que sean mayores a sus  activos, razón está por la que el Estado los obliga a tributar en base a los activos y no a su renta.

Políticos y democracia

Por mucho que a veces nos irriten ciertos hábitos en la esfera política y en especial en el ejercicio del poder, y me confieso un crítico persistente de esos ambientes, lo cierto es que en sentido general esa clase tan denostada ha hecho su papel en la vida democrática del país y casi siempre es posible encontrar en ella más tolerancia  y vocación de consenso que en la escena privada.

Aún reconociendo la necesidad de achicar el Gobierno, esa reducción de roles no implica ni debe conducir a una eliminación de la presencia de los partidos y el liderazgo político en las grandes decisiones nacionales.

Con todo y lo que se le pueda criticar a la acción del gobierno, genéricamente hablando, intentar que los intereses económicos controlen la vida política del país y pauten las decisiones que afectan directa e indirectamente al resto de la sociedad implicaría un retroceso en la vida institucional.

Actuar contra el mercado en una sociedad que se precia de sus valores democráticos y que enarbola la libertad individual como esencial, es un error que tercamente cometemos como nación. Leer más de esta entrada

Sondeos Vs Encuestas

Sabemos que un sondeo y una encuesta no es lo mismo

Un SONDEO DE OPINION, como el que realiza la REVISTA 110 se caracteriza porque la muestra de la población elegida no es suficiente para que los resultados puedan aportar un informe confiable, como lo establecimos el 6 de marzo pasado cuando estrenamos ese segmento en nuestro programa.

Dijimos en aquel entonces y repetimos nuevamente: “que el SONDEO es para  recolectar datos sobre lo que piensa un número de individuos de un determinado grupo sobre un determinado tema”. Por tanto, al margen de la vorágine campaña política que se vive en nuestro país, el “Sondeo Electoral 110” ofrece la información más acertada de que piensa esos ciudadanos consultados, por la transparencia y seriedad que aplicó el equipo del sondeo electoral, en el cual no se condicionó al publico pero tampoco se dejo manipular por presiones externas.

Sabemos que todos los “sondeos” están basados en muestras que están sujetos al error, por eso establecimos que tenemos conciencia de que no obtendremos un resultado exacto debido a múltiples circunstancias, como que: Leer más de esta entrada

Las figuras públicas

Las figuras públicas, sean hombres o mujeres, no tienen vida privada. Todas sus actuaciones son del mayor interés para la población y eso justifica la atención que los medios suelen dedicarle a los políticos, empresarios o celebridades del mundo del espectáculo, en aquellos países donde existe plena libertad de prensa y el poder no se utiliza para reprimir a los ciudadanos.

Mucha de esa gente exige respeto a su conducta privada, creyéndose en derecho de privar al público del conocimiento de sus ambigüedades y de sus falsas composturas. A lo que sí todo ciudadano tiene derecho es a la intimidad, cosa muy distinta.

Una muestra de la importancia de aceptar como una regla esa diferencia, se da casi a diario en Estados Unidos.

Recuerdo el caso de un influyente congresista de la Florida del partido republicano, entonces en el gobierno, arrestado bajo el cargo de proponer un acto indecoroso a un agente policial encubierto, al ofrecerle veinte dólares para practicarle sexo oral.

El hombre, de casi 50 años, era casado, ignoro si lo sigue siendo, con hijo y el conocimiento de este hecho terminó costándole su carrera política y afectando su vida personal.

El caso es interesante y aleccionador, porque demuestra también que las figuras públicas tienen obligaciones ante la sociedad y que no pueden sostener una carrera ascendente a despecho de sus malos hábitos públicos o su conducta indecorosa.

En el país debemos admitir como una obligación de los medios la denuncia de situaciones de esa naturaleza.

Si un político golpea a su esposa o maltrata a sus hijos. Si conduce en estado de embriaguez, el país debe saberlo. Es una forma segura de contribuir al adecentamiento de la vida pública, tanto a nivel político como privado.

Hay gente aquí que niega la manutención de los hijos y va a la televisión a dar cátedra de moralidad. Son verdades que la nación debe conocer a fin de  repudiarlas o por lo menos entenderlas con todo el vigor requerido.

Esta columna se publica en el periódico El Caribe