El apasionante arte de bien combinar….

Al pensar en mis años de infancia y adolescencia, siento en esta etapa de la vida que tal vez mi verdadera pasión en aquellos lejanos días fue siempre la música, más que el ajedrez y el béisbol, los pasatiempos favoritos de los muchachos del barrio.

Aún recreo aquellos tiempos de escasez, cuando el miedo a la tiranía normaba la vida familiar, en aquella pequeña y modesta casa de la calle Fabio Fiallo, entonces  Benefactor, en las que tendido sin camisa en el piso para amortiguar el calor, solía quedar maravillado escuchando a los grandes compositores clásicos.

Fue tal vez el concierto  número uno para violín de Paganini o Introducción y Rondó Caprichoso de Saint Saënz, interpretados por el francés Zino Francescatti, en el programa» Música de los grandes maestros», que transmitía todas las tarde HIZ, lo que produjo esos primeros escalofríos, que se sienten en la espalda, y de cuyo recuerdo nunca me he podido liberar. Leer más de esta entrada

El fracaso social

Ya nadie en el gobierno se refiere a los objetivos del milenio porque esas metas no podrán ser alcanzadas y así lo admitió en la Asamblea General de Naciones Unidas el presidente Fernández.

Esa realidad desmiente la propaganda oficial de que el país marcha en la dirección correcta, una sensación generalizada que resaltan las encuestas.  De manera que el compromiso de reducir los denigrantes niveles de pobreza para el año 2015, no será cumplido.

Seguimos teniendo el gasto y la inversión social más bajos del continente, con la sola probable excepción de Haití. La brecha social se agranda  en la medida en que nuestra economía crece. Insólita paradoja. Leer más de esta entrada

¿Cuántas encuestas se requieren para que un candidato pueda proyectar una consistente imagen de vencedor?

¿Cuál de ellas le dice su real posicionamiento en el aprecio público?

¿Por qué si tantas  encuestadoras coinciden en inclinar la balanza a favor de uno, no cesa la campaña de propaganda distorsionadora, poniendo de relieve y fuera de contexto expresiones del otro, muchas de ellas ciertamente desacertadas en las circunstancias de una campaña ríspida, en la que el valor del dinero supera el de las propuestas?

En mis años de ejercicio periodístico he presenciado mucha agresividad en campañas políticas, pero nunca como ahora la violencia verbal se había adueñado del ámbito electoral ni la mentira y la manipulación habían calado tan profundamente en el ánimo nacional.

Nunca se había recurrido a tantas fabulaciones, ni se había acusado al entorno de un candidato de urdir planes para desprestigiar a gobiernos extranjeros, como si no fueran los propios gobiernos los que se desprestigian a sí mismo, apelando a grabaciones ilegales; ni se habían usado éstas para fabricar tramas contra la vida de un dirigente opositor, aliado virtual del gobierno y contrario al candidato de su propio partido. Y jamás tantos recursos públicos se pusieron al servicio de una candidatura, con el pleno respaldo de su beneficiario, víctima también en el pasado de esa práctica ilegal.

En pocos días volveremos a las urnas a elegir al binomio que dirigirá a la nación por los próximos cuatro años.

En una democracia de valores, con fuertes instituciones y cultura de respeto a la Constitución y las leyes, los ciudadanos ejercen ese derecho sin más presión que aquella que le dicta su propia visión de la realidad.

La distorsión de esa realidad, mediante encuestas y adquisiciones mediáticas, tiene el propósito de cambiar el ambiente que uno observa en las calles.

Esta columna se publica en el periódico El Caribe.

El show mediático supera la ficción: migrantes económicos cubanos son convertidos en asilados políticos

Por José Manzaneda./Coordinador cubainformacion.tv

Días atrás, centenares de medios internacionales repetían la manida frase: “la realidad supera la ficción”. Un actor y una actriz protagonistas de una película sobre jóvenes cubanos que tratan de emigrar a Estados Unidos, interpretada por artistas no profesionales, decidían solicitar asilo político en Miami, tras haber abandonado a sus compañeros de reparto en su viaje a un festival de cine en Nueva York.

El Festival de Tribeca , impulsado por el actor Robert De Niro, hacía engordar la noticia al otorgar a la citada película, ”Una noche”, una coproducción de Cuba, EEUU y Reino Unido, tres de sus cinco premios .

Anailín de la Rúa y Javier Núñez, de 20 años, reconocían ante los medios que su razón para no regresar a Cuba había sido económica: ayudar a su familia en la Isla. Es decir, la misma motivación para emigrar al país más rico del mundo que tienen tantos miles de jóvenes de Centroamérica y el Caribe, que suscribirían las palabras con las que los jóvenes cubanos justificaron su decisión: que en su país “no hay futuro”. Leer más de esta entrada

Me resisto a creerlo

El diario digital http://www.7dias.com.do informó que una comisión del más alto nivel del gobierno y del PLD visitó a los ejecutivos de Codetel, para advertirle sobre la instalación del servicio de Internet al centro de cómputos del PRD, que según el medio es el más moderno del país.

La razón aparentemente esgrimida para tan inaudita petición sería, según la crónica, que la instalación de tal servicio implicaría una amenaza para la «seguridad del Estado».

El Internet es un servicio que todas las empresas de comunicación venden a empresas y particulares y que incluso se sirve, a un relativo bajo precio, a través de los teléfonos celulares, cada día más pequeños. La excepción es no tenerlo.

Cuando se leen estas cosas, más en las actuales circunstancias, cualquiera se sentiría inclinado a pensar que a ese tipo de publicación deberían seguir de inmediato enérgicos y tajantes desmentidos de las autoridades, tanto del gobierno como de su organización política.

Y que el organismo electoral, responsable de crear y garantizar las condiciones de igualdad para todos los actores del proceso con vista a los comicios del día 20, estaría también obligado a intervenir con rapidez para determinar si tan grave información es verídica o fruto de la imaginación de un diario.

Aunque esas necesarias reacciones no se han producido y la empresa de comunicaciones de capital mejicano ha guardado idéntico silencio, yo me resisto a creer que algo como eso pueda haber ocurrido.

Porque de ser cierta la denuncia aquí entonces habríamos llegado a un punto de intimidación del que sólo estaríamos a un paso de la más extrema intolerancia, es decir en la antesala de la dictadura.

Y para no dejarme arrastrar por el pesimismo, al que todo buen optimista bien informado finalmente llega, me niego a creer que tal barbaridad pueda ser real, a despecho del silencio auto acusador de unos y el miedo obvio de la empresa.

Esta columna se publica en el periódico El Caribe.

Los mejores tenores

La BBC de Londres reunió a expertos para escoger los 20 mejores tenores de todos los tiempos, lo que ha desatado una controversia por las redes sociales.

La elección colocó a Plácido Domingo en el primer lugar. Si bien Domingo reúne todas las condiciones para merecer la distinción, en mi profana creencia no es justo embarcarse en una tarea de esa naturaleza por la sencilla razón de que muchos de los más grandes nunca fueron escuchados por el jurado como Hipólito Lázaro, Giacomo LauriVolpi, Miguel Fleta, Enrico Caruso.

Tampoco me parece correcto mezclar voces líricas ligeras, como la del gran Luciano Pavarotti, Alfredo Kraus, Tito Schipa y Luigi Alva, con la de tenores spinto y dramáticos como el propio Domingo, Mario Del Mónico y Franco Corelli, o el de heldentenores como Vickers.

La selección incluye al joven peruano Juan Diego Florez, lo que me parece muy prematuro, porque a pesar de su hermoso timbre y extraordinaria extensión, como lírico ligero no es voz adecuada para muchas de las grandes partituras de los grandes maestros.

Domingo, sin duda alguna, ha sido uno de los cantantes más versátiles, cuya amplia voz y habilidad escénica le han permitido incursionar con éxito, cuidándose de no traspasar sus límites, en roles que muy pocos tenores han podido interpretar. Su repertorio abarca casi toda la gama de la bibliografía operática y la zarzuela, con exitosas incursiones en la música popular, lo cual no constituye desmérito alguno para una de las figuras más excelsas de la lírica. Pero su elección como el más grande no le hace justicia al resto.

Como todo en la vida, las clasificaciones dependen de los gustos y prejuicios por lo cual mis preferidos serán siempre, no necesariamente en ese orden: Bjoerling,Wunderlich,Gedda, DiStefano,Aragall, LauriVolpi, Bergonzi, Del Mónaco, Gigli,Domingo, Pavarotti, Alva,Martinelly,Kraus y Schipa, por supuesto.

Esta columna se publica en el periódico El Caribe

A propósito de un gran debate

SANTO DOMINGO.-  El debate presidencial de Francia permite entender las razones por las que no lo tuvimos aquí por el puesto público más alto de la nación, desde dónde se reina y vive como un emperador, dueño de vidas y haciendas.

Al observar ese encuentro de dos políticos civilizados, cualquiera se explica las desventajas que uno de ellos, Danilo Medina, tendría frente a su opositor, el expresidente Hipólito Mejía, a despecho de sus habilidades personales.

En un debate de esa naturaleza entran en juego muchos aspectos relevantes, que nada tienen que ver con la capacidad de los expositores para expresarse, aspecto en los que sin duda el candidato del oficialismo le lleva ventaja al de oposición. Leer más de esta entrada

El mayor de los problemas

Un periodista extranjero me preguntó casi cinco años atrás qué se sentía frente al crecimiento de la corrupción y el grado de impunidad existente en el país. Mi respuesta no se hizo esperar: «Una fuerte e hiriente rabia interior con mezcla de impotencia, que la hace más dolorosa todavía».

Las opiniones externadas por diversas organizaciones y líderes de opinión mostrando su inconformidad y frustración con los resultados de la lucha contra ese flagelo, me trajo a la memoria ese encuentro con un colega europeo.

Recuerdo también que hace alrededor de década y media, cuando recorría el país de un extremo a otro como candidato, dándose a conocer como el joven académico e intelectual que era, el hoy Presidente estimaba el costo de la corrupción  anual en unos 35 mil millones de pesos, suma que en la actualidad parece insignificante frente a la magnitud real del problema.

Es innegable que ese cáncer que corroe la sociedad dominicana no está alojado solamente en el sector público.

La ventilación en los tribunales de expedientes de quiebras fraudulentas nos recuerda que el mal se ha extendido por todo el cuerpo social del país y que el costo económico en el ámbito privado, si nos atenemos a las cifras del Banco Central en  relación con la bancarrota bancaria del 2003, es de una proporción casi igual a las que hoy se conocen en la esfera pública. Naturalmente, la estimación se basa en la complicidad que ha existido siempre entre funcionarios y empresarios venales.

Tienen razón las organizaciones y los medios al preocuparse por los invisibles e inexistentes avances en la lucha para erradicar tan terrible mal, por cuanto la experiencia nos indica que el fracaso de todo esfuerzo en esa dirección conlleva inevitablemente a la pérdida total de confianza en el sistema político. El brusco giro en la política de algunos países debiera servirnos de advertencia. Aunque, como dice el viejo refrán, nadie aprende en cabeza ajena.

Esta columna se publica en el periódico El Caribe