Porque ocupamos los terrenos baldíos de Rafael Mejía H.?

Editor Noti-TemasRD

Por Juan Modesto Rodríguez

 
Unos han llamado “ladrones de terrenos” a los más de 300 vecinos de los barrios de Pedro Brand, que viven alquilados o NO TIENEN CASAS PROPIAS. Pero resulta que las tierras entre los barrios “Mejoramiento y Paraíso”, han estado baldías y reclamantes conocidos y legales hace más de “50 años”.
 
Si no hay “reclamantes” luego de tantos años, nadie ha ido a la Fiscalía de Pedro Brand, ni donde el ABOGADO DEL ESTADO, a denunciar la ocupación, entonces, puede ser terrenos del Estado, y el Estado no se opone a que los dominicanos busquen un pedacito de tierra para vivir.
 
Hemos visto unos “PLANOS” que facilitó Catastro Nacional.
 
Según esos documentos, entre la autopista Duarte, la Urbanización “Las Preaderas”, situada por la (Parcela 4 (Resto), el barrio Paraíso y la calle Angélica del Rosario, del barrio Mejoramiento, y como colindante la parcela 2 REF, Distrito Catastral 8, ampara por el certificado de Titulo 70-2696, con una extensión superficial de 425 Has, 64As,35Cas , solo aparecen dos ‘Dueños”- Hahim Lopez-Penha, un escritor que falleció en 1968,y que con su nombre hay una calle en el Ensanche “Paraíso” en la capital y Rafael Mejía H.,del cual nadie tiene información.

Leer más de esta entrada

Anuncios

Aprendiendo de los errores

La experiencia nos enseña que una de las causas del limitado desarrollo democrático ha sido la peculiar concepción de poder que tenemos los dominicanos. Entre nosotros existe la convicción de que el ejercicio del poder político otorga privilegios especiales. Esa errada concepción se ha transferido de gobierno a gobierno al través de nuestra historia republicana. Y nos ha impedido crecer imponiendo viciosas prácticas oficiales semejantes en el quehacer cotidiano más a una dictadura que a una democracia real.

En este mundo digital, la práctica democrática es una realidad virtual. El único tiempo real es el que impone el plazo para el cual son electos cada cuatro años los aspirantes a cargos electivos. La experiencia vivida a lo largo de los últimos cuarenta años es tan frustrante como aleccionadora, por nuestra incapacidad para aprender de nuestros tropiezos. El culto de la personalidad siempre presente en nuestro ambiente, desgasta rápidamente a los gobiernos, a los partidos y a los liderazgos políticos individuales. Leer más de esta entrada

Encerrados en una trampa

Los ciudadanos de este país han sido políticamente educados para ver como malo todo lo que hace un gobierno y bueno cuanto propone la oposición o absolutamente a la inversa. Esa es una trampa y salir de ella nos puede ayudar a curar las heridas sembradas en la conciencia nacional por años de rivalidades partidarias, cada vez más difíciles de sanear.

Por décadas he escuchado y leído sobre el concepto de las prioridades del liderazgo político. Todos han señalado la educación, la salud y más recientemente la seguridad ciudadana y la preservación del medio ambiente, entre otras, como las principales, sobre las que es necesario actuar y hacerlo rápido. Pero como siempre ocurre entre nosotros, ponerse de acuerdo y aunar esfuerzos para encararlas ha sido imposible. A juzgar por la experiencia de nuestra larga transición democrática, la sociedad y los gobiernos han sido víctimas de esa inconsistencia y falta de visión que nos oscurece el porvenir. Lo fueron primero los del Reformista, luego los del PRD y ahora, por supuesto, los del PLD. Leer más de esta entrada

La satanización del lucro

Cada cierto tiempo  cobra vigencia en el léxico político la palabra “lucro”, por décadas tan manoseada en la retórica política dominicana. Al decir de muchos funcionarios y políticos el lucro es incompatible con toda obra de bien colectivo y es una de las causas de las grandes desigualdades sociales que caracterizan la sociedad en que vivimos.

Cuando el lucro es producto del tráfico de influencia, la corrupción administrativa, el narcotráfico, la prostitución, el juego y otras prácticas criminales y  viciosas, la definición le viene al dedo. Pero la satanización del lucro proveniente de una operación o negocio lícito es una de las razones que explican el subdesarrollo material de muchas naciones.

En la clase política de la mayoría de las naciones latinoamericanas  se entiende que el papel estatal en el ámbito empresarial no debe perseguir fines lucrativos, es decir utilidades y niveles de rentabilidad que se hacen necesarios en todo proyecto privado. Esta estrecha visión es lo que explica la quiebra de la empresa pública y la pésima calidad de muchos de los servicios  públicos. Leer más de esta entrada

Por el buen nombre de la República

Las declaraciones del juez José Gregorio Bautista Vargas al periodista Félix Victorino de CDN, y publicadas íntegramente por el matutino Hoy, de que la presidenta de la Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia, Miriam Germán Brito, le había pedido intervenir a favor del narcotraficante Winston Rizik, apodado El Gallero, son muy graves por lo que la jueza está obligada a ofrecer al Consejo Nacional de la Magistratura y al país una explicación aclaratoria. El denunciante, ha dicho incluso que la magistrada llegó a ofrecerle dinero para que actuara a favor del narco, y que una instancia judicial superior, , que cita por su nombre, se habría negado a recibir su denuncia, bajo el alegato de que produciría un escándalo muy grande en el ámbito de la justicia.

El juez sostiene que por el caso Estados Unidos le retiró la visa y que debido a su inocencia el presidente de la Suprema le había prometido actuar ante la embajada para que se le devolviera el visado, lo que no ha ocurrido todavía. La jueza Germán Brito aspira a ser reelegida en el alto tribunal y en el proceso de evaluación se quejó de que las preguntas del procurador de la República violaban el procedimiento, originando con ello protestas de los grupos políticos y de la sociedad civil que la consideran un ícono de la justicia. Leer más de esta entrada

Una conversación con Bosch

Mientras trabajaba en la investigación del libro “El golpe de Estado: Historia del derrocamiento de Juan Bosch”, tuve la oportunidad de entrevistar varias veces al líder del PLD, en la sencilla residencia donde entonces residía, en la calle César Nicolás Penson. Una de esas entrevistas fue grabada en video. En una oportunidad, entre finales de 1992 y comienzos del año siguiente, la conversación entró en un plano que nada tenía que ver con el propósito de mi investigación. Bosch me habló esa vez con entusiasmo de uno de sus temas favoritos: el de la desigualdad social, muy frecuente en sus alocuciones radiales a través del programa de su partido.

Durante su abortada presidencia, me comentó, sus esfuerzos por reducir la brega social habían tropezado con la avaricia de las élites y la incomprensión existente entonces sobre la esencia de una verdadera democracia y la importancia de reducir los niveles de pobreza, como la vía más idónea y segura para impulsar el desarrollo y la paz y tranquilidad de la República. Aunque no fueron esas necesariamente sus palabras, eran sí el sentido de lo que él me transmitía. Leer más de esta entrada

La clave del futuro

Las preguntas cruciales del debate sobre el futuro no pueden ser otras que las siguientes: ¿A qué país queremos parecernos? ¿A Haití, Bolivia, Nueva Zelanda o Finlandia? ¿Puede la República Dominicana financiar su desarrollo con una presión tributaria del 13 o el 14 por ciento del PIB? Si nos ponemos de acuerdo en las respuestas y miramos hacia adelante dejando atrás ese inmediatismo que ha caracterizado la vida nacional y mal orientado las discusiones en el ámbito de la política, seguramente superaríamos las trabas que impiden una llana discusión y todo lo demás podría resultar más fácil.

Algunos cálculos económicos sugieren que un incremento del uno por ciento del PIB en las recaudaciones fiscales bastaría para superar el déficit presupuestario, que ha descendido desde el 2012 de casi un ocho por ciento a menos de un 2.0 el año pasado. Otro uno o dos por ciento de incremento podría ser suficiente para preservar las expectativas de estabilidad macroeconómica en los próximos años y aunque hay discrepancias con relación a estos números, es evidente que un diálogo serio y representativo al más alto nivel de la sociedad, encontraría sin muchas dificultades las fórmulas de nuestro despegue definitivo. Leer más de esta entrada

Era domingo y estaba hambriento

Lo conocí una tarde hace ya muchos años, cuando se presentó de improviso ante mi escritorio de subjefe de redacción de este diario. Estaba empapado por el fuerte aguacero y se me hacía imposible distinguir si lo que corría por su rostro, con aquella inolvidable mirada perdida en algún lugar, era agua de lluvia o simplemente lágrimas. En la madriguera donde vivía, la pobreza había dejado en él su marca indeleble.

A causa del barro y la dureza del pavimento, sus pies, siempre descalzos, se habían hipertrofiado al punto que ya no resistía zapato alguno. La vez que los tuvo los había perdido la tarde que los dejó a orillas del charco para bañarse, porque el agua nunca brotaba por el viejo grifo que su padre, la última vez que estuvo en casa, golpeó salvajemente con una piedra. Para sobrevivir aprendió a hurtar. Comenzó llevándose una naranja de un puesto de frutas a pocas cuadras del barracón donde él, su madre y sus dos hermanitos compartían ilusiones y estrechez huérfanos de esperanzas. Con el tiempo desarrolló inverosímiles habilidades. Trepando paredes descubrió un frutal donde sació su hambre más de una vez, a cambio de una costilla y una deformidad en su antebrazo izquierdo. Leer más de esta entrada