Promotor del desarrollo y progreso en Barahona: Don Antonio Méndez Méndez

Ángel González Féliz

Por Ángel González Féliz

Don Antonio Méndez Méndez nació en Barahona en la calle Apolinar Perdomo el 11 de septiembre de 1923. Quienes lo conocieron recuerdan su optimismo, bondad y solidaridad, pues él siempre estaba al servicio de la comunidad.

Durante su niñez y juventud, don Antonio pasó por algunos momentos difíciles debido a carencias económicas, pero esto no lo desanimó. Después de trabajar como pesador de caña en el Batey Central del Ingenio Barahona, estudió en la universidad y logró graduarse de doctor en Farmacia y Ciencias Químicas.

A partir de 1950 comenzó a ejercer su profesión de farmacéutico en el municipio Tamayo. Cuando se mudó a la ciudad, fundó la Farmacia Méndez que, actualmente, sigue en funcionamiento. Leer más de esta entrada

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Fernández en el 2002

En octubre del 2002, puse en circulación el libro El mundo que quedó atrás, en la Universidad Iberoamericana (UNIBE). El primero de mis invitados en llegar fue el expresidente Leonel Fernández, acompañado solo de su fiel y omnipresente guardaespaldas de apellido Crispín. Miré el reloj y comprobé que faltaban veinte minutos para las seis, la hora fijada para la actividad. Conversamos un rato de cosas intranscendentes y me excusé diciéndole que tenía que ocuparme de otros invitados que comenzaban a llegar. “Descuide profesor”, me dijo y se colocó en una esquina del salón, rodeado de soledad.

Fernández tenía dos años y casi dos meses fuera del poder y su imagen política estaba muy deteriorada, con acusaciones de corrupción. Muchos de sus adversarios le daban por acabado políticamente. Yo creía entonces lo contrario porque entendía que sus errores habían sido el fruto de su inexperiencia y de las malas compañías y que otra oportunidad le permitiría reivindicarse. No éramos propiamente lo que se llama amigos y la relación era relativamente reciente, pero sí teníamos una curiosa simpatía mutua que la campaña del 1996 puso al descubierto. Él me había nombrado su vocero con rango de secretario de Estado pero yo le renuncié 28 días después de su juramentación. Leer más de esta entrada

De cosas inútiles

Me preguntaron si seguiría escribiendo esta columna en caso de irme de vacaciones. La respuesta no la tengo, pero despertó en mí inquietudes relacionadas con la razón misma por la que se escribe. Con los años he comprendido que en un país donde la prensa se desenvuelve sin límites, a despecho de sus críticas a la falta de institucionalidad y sus compromisos con los poderes fácticos, la utilidad de una columna diaria de opinión se compara con la de la Industria de la Aguja y el Inespre, con lo que no harían falta mencionar otras momias inofensivas pero costosas de la burocracia estatal como el Idecoop, la ODC, la Dirección de Caza y Pesca y el Consejo Estatal del Azúcar, que ya ni caña produce, entre muchas otras.

A la larga lista cuesta ahora agregar las incontables superintendencias, que van desde la salud, que nada cura, a la de valores, que pocos conocen, y, por supuesto, a las comisiones que periódicamente se designan, en el ámbito público como en el privado, que dan buenos titulares y que no resuelven nada. Recordemos el caso de aquella en el 2010 a la que se le asignó revisar ese adefesio monumental de una hoja llamada “receta única” y que dejó pasar meses sin responder su encargo, y por la que esperaron cientos de miles de pacientes de la inseguridad social. Leer más de esta entrada

Interés nacional e interés privado

Con el paso de los años, se ha logrado inculcarle a la gente la idea de que el país vive permanentemente enfrentado al choque de intereses contrapuestos. De un lado, el interés nacional, representado por el Estado y quienes ejercen el poder, y el particular, que emana de la actividad privada. En el falso criterio de valoración sobre el que esa tesis se sustenta, el primero es el legítimo y el segundo es el espurio, del que surgen todas las iniquidades que hacen de la nuestra una nación socialmente injusta debido a las enormes desigualdades existentes.

La teoría de la desigualdad basada en la existencia de los intereses particulares ha servido siempre a nivel mundial para encubrir la corrupción y el enriquecimiento ilícito de clanes políticos incapaces de plantear soluciones de fondo a los graves problemas de sus naciones y preservar de este modo los grandes y crecientes privilegios que el secuestro de la vida política por los partidos en diferentes países permite a sus dirigentes. Leer más de esta entrada

Cuando la pasión domina el ambiente

Es alarmante saber que cada día en el país hay menos espacios para la moderación. Las pasiones y las posiciones extremas se han apoderado del debate, dejando sin posibilidad cualquier intento por bajar el tono de la discusión y establecer canales de comunicación lo suficientemente limpios como para que todos podamos escucharnos y encontrar senderos hacia un lugar sereno, seguro y apacible. De suerte que de antemano es un vano esfuerzo transitar por ese camino cerrado. A muchos les parecerá exagerada esta apreciación y se conformarán con la idea de que todo está en su puesto y que es asunto normal en una democracia la altisonancia en el enfrentamiento político.

Si hay algo para preocuparse es precisamente ese giro en la discusión, que todo lo convierte en riña, impidiendo que podamos encontrar en la diversidad de opinión el verdadero potencial de riqueza que tanto necesitamos explotar. Lo positivo de la situación es que la acidez de la brega partidaria le está permitiendo al país descubrir el lado de la personalidad del liderazgo político nacional que se ha tratado siempre de mantener oculto. Leer más de esta entrada

Un premio para Tamariz

Por Nélsido Herasme

En un ardiente panegírico ante sus restos mortales, el doctor Federico Henríquez y Carvajal despidió a su amigo el educador Eugenio María de Hostos con esta frase lapidaria ¡Oh América infeliz que solo te acuerda de tus grandes vivos, cuando son tus grandes muertos!

Es a partir de ese momento de la vida de dos grandes de las letras latinoamericanas en la que nos basamos para preguntar porque se nos hace tan difícil reconocer el altruismo en vida de una persona que por años sin términos ha hecho tanto por el bien de los demás.

Al día de hoy observo con dejo de tristeza a don José Tamariz Cerda, cuyas manos, a la edad de los 80 años, se mantienen extendidas, ayudando a la gente que le rodea. Leer más de esta entrada

“Pararme en una esquina”

La relectura de las obras de Gabriel García Márquez me trajo a la memoria la que tal vez haya sido una de sus últimas entrevistas como el genial periodista que siempre fue. La entrevista hecha a Fidel Castro, probablemente también la última concedida por el dictador cubano a escritor extranjero, legó una formidable reflexión sobre el alcance del poder absoluto y las inmensas limitaciones que conlleva paradójicamente el ejercicio de ese poder.

Si bien se trató de una entrevista complaciente, cosa lógica dado el trato personal y profesional del Nobel de Literatura colombiano con el líder de la revolución cubana, una frase de Castro le imprimió a ese encuentro un valor extraordinario sobre el significado del poder político y la terrible e inconsolable soledad que rodea siempre al que lo ejerce o posee, aislándole y convirtiéndolo a la postre en un esclavo de sí mismo. Leer más de esta entrada

Altos precios del gas (GLP)

Por Ares Lendo

Es muy terrible como han estado aumentando los precios del Gas Liquado de Petróleo (GLP), estos precios han estado malogrando las economías de las familias Dominicanas.

El GLP, se usa para cocinar, pero su aumento ha provocado que se reduzca el dinero que está presupuestado para comprar los alimentos de las familias, además que estos aumentos de precios también han provocado que algunos chóferes suban los precios de los pasajes entre 5 y 10 pesos. O sea, que las familias Dominicanas están teniendo dobles pesadillas, cuando van a comprar Gas en las estaciones y cuando abordan los vehículos que ya han aumentado sus pasajes. Leer más de esta entrada