En la “trattoria” de David Pezzotti

(En memoria de David Pezzotti y Harold Priego)

En medio de la insoportable discusión política que llena todos los espacios, nada mejor para el espíritu que una velada de buen humor con amigos inteligentes, amantes del buen comer y la buena música. Son esos breves momentos en la vida que se disfrutan a plenitud, como la noche hace ya un tiempo en que coincidimos con mi esposa Esther en Trattoria Angiolino ,de David Pezzotti, con José Del Castillo, Onorio Montás y Harold Priego y juntamos sillas en la sobremesa, permitiéndonos descubrir una enorme afinidad. Y sobre todo, la sorprendente afición del genial caricaturista, por desgracia ya ido, por la ópera, su pasión especial por Rigoletto, de Verdi su preferida, y su capacidad para tararear “Bella figlia dell´amore”, lo que, confieso, nunca he podido.

Lo fascinante de este cuarteto de la escena final del tercer acto, es que el tenor, el Duque de Mantua, debe cantar todo el tiempo en registro agudo y mantenerse así por encima de las otras tres voces de barítono (el jorobado bufón Rigoletto), soprano (Gilda, su hija) y contralto (Maddalena). Leer más de esta entrada

Cuando se habla de crisis

Con frecuencia se oyen quejas sobre la situación económica, en el sentido de que estamos en crisis. La percepción es evidencia de un pesimismo generalizado en ciertos sectores influyentes de nuestra vida económica, cuya valoración del quehacer nacional se basa muchas veces en la marcha de sus propios negocios. Sin embargo, no vivimos una crisis económica, pues cada día se abren nuevas operaciones industriales, el turismo sigue en auge, a pesar del coronavirus, y la actividad comercial se expande vertiginosamente, con la apertura de nuevos centros comerciales, de tamaño incluso superior a sus iguales en países más desarrollados.

De modo que nuestro problema no es de esa índole ni tampoco el país se encamina irremisiblemente hacia un estadio de recesión paralizante de la actividad económica. Nuestra verdadera crisis es de carácter social, con tasas de desigualdad preocupantes dentro de un proceso firme de concentración de recursos que los pone cada vez más en círculos de pequeñas élites económicas muy creativas con un control creciente de la riqueza nacional. Leer más de esta entrada

El peligro de los rumores falsos

Este lunes cantidades de personas se aglomeraron de improviso a las puertas de supermercados en busca de alimentos ante el temor de un cierre definitivo de esos establecimientos. Algunos de ellos se vieron precisados a cerrar momentáneamente por obvias razones de seguridad. La aglomeración se debió a una serie de falsos rumores propalados por las redes sobre la presunta intención del gobierno de extender el toque de queda por las 24 horas del día por tiempo indefinido, mientras no estuviera bajo control la epidemia del coronavirus. El rápido y enfático desmentido del gobierno calmó los ánimos e impidió que el rumor desatara un pánico generalizado.

Las cadenas de supermercados y otros negocios de alimentos han sido claras desde un principio sobre su capacidad para preservar el suministro normal a la población y las restricciones establecidas se relacionan únicamente con las medidas para evitar la expansión del virus. Leer más de esta entrada

Las huellas del trujillismo

En España se ha creado una comisión para emprender cuarenta años después lo que nosotros no hemos siquiera intentado cinco décadas y media después de la tiranía: eliminar todo vestigio del franquismo. Tras la muerte de Franco en 1975 se inició allí un proceso de transición a la democracia. Pero aún quedan huellas del régimen por toda la geografía española, en calles, plazas, pueblos, museos y monumentos, que mantienen viva en la memoria las crueldades de la tiranía que siguió a una guerra civil en la que murieron un millón de personas tras el derrocamiento de la segunda República. La eliminación de esa herencia franquista cerraría de la memoria española una de sus etapas más oscuras.

Han transcurrido seis décadas del asesinato de Trujillo y las huellas de esa férrea etapa sigue viva en muchos aspectos de la vida nacional. Es cierto que se derrumbaron sus estatuas y bustos de plazas y avenidas, se proscribieron las actividades que tiendan a exaltarlo, se exiliaron a sus familiares más cercanos, se confiscaron muchos de sus bienes, no todos, y la capital recobró su nombre original. Pero con el tiempo, la transición que se engendró dentro del mismo régimen lo perpetuó y sus herederos, parapetados detrás de nuevos disfraces, lograron hacer del autoritarismo que lo caracterizó un legado a la posteridad. Leer más de esta entrada

El factor confianza en la economía

Resulte grato o no reconocerlo, lo cierto es que el país ha vivido un largo periodo de estabilidad macroeconómica, con un minúsculo nivel de inflación, que ha fortalecido la confianza en el clima de negocios en todos los órdenes. Alentados por una estabilidad cambiaria que apenas se ha movido dentro de un estrecho rango, la mayoría de las empresas se han endeudado en moneda extranjera. Propuestas de cambios bruscos en la política económica pueden erosionar esa atmósfera de confianza. El resultado sería una situación de inestabilidad, pérdidas cuantiosas, mayor desempleo y la ruina de muchos negocios, con derivaciones fáciles de prever.

Los periodos electorales suelen ocasionar situaciones de incertidumbre, especialmente si las perspectivas de cambio político auguran modificaciones radicales en las políticas económicas. Como demuestra la experiencia, no es preciso que las reglas en esa dirección cambien. Basta que cuelguen como un recordatorio de lo que vendría en el futuro. Leer más de esta entrada

Cuando de autoridad moral se trata

Nunca ceso de preguntarme, ¿qué le hace presumir a la Iglesia Católica de la autoridad moral para juzgar gobiernos y sociedades de los pecados y vicios que llenan las páginas de su propia historia? ¿Cómo puede sentirse en capacidad de enjuiciar el lucro, legado legítimo del trabajo, si la riqueza que posee es el fruto de concesiones aberrantes, privilegios y añejos títulos nobiliarios, guerras de conquistas, contubernios y alianzas que datan de algunos de los periodos más oscuros de la historia humana?

¿Con qué estatura moral hablan de corrupción si el lazo que consagró su ventajosa posición frente a las demás confesiones religiosas es el fruto de un Concordato, una alianza pecaminosa con el más sanguinario y corrupto de los regímenes que jamás hayamos padecido? ¿Qué valor puede tener su protesta contra la violencia intrafamiliar, el aborto y el abandono de la niñez, si los expedientes de pedofilia y protección de curas violadores de menores figuran en los archivos judiciales de cientos de ciudades y países en todo el planeta? Leer más de esta entrada

El oscuro negocio de la basura

(A los nuevos alcaldes)

¿En qué país vivimos? ¿Cómo encontrar explicación al rechazo de comunidades y la indiferencia de las alcaldías a la construcción de rellenos sanitarios para remediar el problema de la basura en las áreas urbanas y suburbanas, y eliminar con ello los principales focos de contaminación ambiental, mientras les parece normal el funcionamiento de los vertederos y nada se hace para cerrar esas inmundicias?

¿Cómo entender la movilización de organizaciones empresariales y comunitarias de Haina, el municipio más contaminado, a la creación hace unos años de un relleno diseñado con todas las referencias modernas en el manejo de desechos, si allí funciona un vertedero sin control alguno, una refinería, plantas de agregados, depósitos de carbón a cielo abierto e industrias no sujetas a regulación estricta en materia ambiental? ¿Qué puede extraerse del poco interés de los ayuntamientos del llamado Gran Santo Domingo a analizar la factibilidad de una administración económica y ecológica de los desechos sólidos, mientras el vertedero de Duquesa, en plena ciudad, enferma a la población y pone en peligro la navegación en el más importante aeropuerto doméstico, e internacional también, sin hacer absolutamente nada para eliminar ese foco peligroso de contaminación e insalubridad? Leer más de esta entrada

Los verdaderos amos del periodismo

El periodismo sufre una transformación desde el momento mismo en que intereses económicos ajenos a ella se interesaron por la propiedad de los medios. El fenómeno resultó en una mejoría técnica de periódicos y estaciones de televisión y en una importante ampliación de oportunidades para los profesionales del área. Pero las noticias dejaron de ser el insumo principal para darle paso a otro componente que cada día aumenta su poder de influencia en los contenidos de los medios. Me refiero al nacimiento de una dependencia tan letal para su esencia básica como cualquier otra distinta a su objetivo esencial de preservar la noticia y la opinión editorial como las funciones principales de un medio de comunicación.

Se trata, por supuesto, de la creciente influencia de un nuevo oligopolio, cuyos miembros son dueños también de las agencias de colocación y de mediciones de ratings. Grupos en capacidad de influir en la colocación de titulares y despliegues informativos por encima de las opiniones de los editores, que han visto cómo un encarte promocional de un producto de consumo reemplaza las portadas de sus diarios. Leer más de esta entrada