Una práctica aberrante
16 noviembre, 2012 Deja un comentario
En tiempos de Trujillo, las loas al tirano eran obligadas en todos los actos oficiales.
Los funcionarios, los intelectuales y los dirigentes comunitarios competían con las más absurdas exaltaciones para ganarse el favor del amo y señor del país y así poder preservar sus cargos y privilegios.
Entre las más serenas de las alabanzas, llegaron a decirse cosas como estas: “Ningún estadista en la historia de la humanidad ha hecho tanto por su patria, como Trujillo por la República Dominicana”. Póngale atención a esta otra, un tanto más atrevida: “A Trujillo hay que canonizarlo, pero hay que canonizarlo vivo, porque las cualidades espirituales de Trujillo sobrepasan las de San Agustín”.
Muchos creíamos en este país que esas aberraciones quedaban atrás; que eran ya parte de un pasado que no padeceríamos otra vez. Pero cuán equivocados estábamos. El culto de la personalidad renació durante la administración de Leonel Fernández y el beneficiario de la adulación no lo rechazó ni mucho menos condenó como una práctica antidemocrática y negativa para el país, como en verdad lo es. Por eso estamos expuestos a ver genuflexiones aún más humillantes que las que el rigor de la tiranía forzaba a todo servidor público o ciudadano prominente, si el Presidente actual no lo prohíbe. Leer más de esta entrada


