Nunca saben nada

ARTICULO MIGUEL GUERREROMuchos lectores se quejan porque se critican más las acciones del Gobierno y no se centra la misma atención en la oposición. La causa es que el comportamiento del primero afecta directamente a la población, para bien o para mal, y no sucede en idéntica intensidad lo mismo con los dirigentes y partidos contrarios al régimen de turno.

Cuando se censura el uso desmedido de recursos en campañas políticas el énfasis recae sobre el gobierno porque es el que posee la capacidad para recurrir a fondos del presupuesto de la nación. Lo que gasten otros candidatos, si bien constituye una práctica censurable cuando sobrepasa los límites razonables, no afecta de igual manera el patrimonio nacional, a menos que esos recursos provengan de las arcas públicas. Leer más de esta entrada

En el paraiso de la corrupción

ARTICULO MIGUEL GUERREROLor las cosas que expresidentes, políticos, jueces y congresistas, han sido procesados en muchos países, en este se les condecoraría. En Europa, influyentes ministros y parlamentarios han sido obligados a dejar sus cargos y a renunciar a sus carreras políticas, por plagiar tesis o hablar mentiras.

Fujimori (expresidente de Perú) se muere de vejez en una cárcel por cargos de corrupción, que aquí, da pena decirlo, harían estallar de risa al ministerio público y no recibirían atención destacada en los medios, como a diario podemos sufrirlo, alimentando así un sentimiento de frustración colectiva que en algún momento inevitablemente hará explosión.

Adicionalmente, la justicia peruana trata ahora de cobrarle a Fujimori el haber dispuesto el desvío de dinero público para usarse en campañas mediáticas en contra de sus opositores, una práctica antidemocrática y corrupta tan usual en República Dominicana, que ni siquiera se critica y que aceptamos con la misma indiferencia con que hemos aprendido a vivir rodeados de basura, sin que la sociedad le reclame a los alcaldes y regidores, que tanto cuestan, su obligación elemental de recogerla y mantener limpias las calles, plazas y ciudades. Leer más de esta entrada

La vulgaridad en los medios (2 de 2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLa intolerancia no proviene sólo de los gobiernos, los partidos y sindicatos, o las organizaciones sectarias, muy activas en el país. Es común también al periodismo.

Algunas de las obscenidades que se escuchan o presencian en nuestros medios de comunicación, son muestras inequívocas de ello. El uso abusivo e irreflexivo de la libertad es tan nefasto como la represión que tan frecuentemente se ejerce contra ella. La vulgaridad se está convirtiendo en un estilo y norma de la radio y la televisión.

A ella recurren personas con suficiente capacidad e ilustración para desenvolverse con éxito en esos medios. Y ese es precisamente el peor de los legados que este absurdo proceder nos deja. Algunos dicen que la tendencia está marcada por las preferencias del gran público y no creo que esto sea cierto. Leer más de esta entrada

La vulgaridad en los medios (1 de 2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLas palabrotas que se escuchan en la radio y la televisión, y las acusaciones y menciones peyorativas de personalidades de la vida pública y privada que sin justificación alguna son citadas con una frecuencia pasmosa, violando su derecho a la privacidad, desbordan todos los límites. Es para preocuparse.

Asombra la aceptación que esta modalidad del periodismo tiene en la clase política. La búsqueda de ratings y el afán de figuración están dejando atrás la responsabilidad que el uso de un micrófono y un espacio televisivo exigen.

No trato de enjuiciar la labor de profesionales en el ámbito en el que con mediana capacidad me desenvuelvo. Lo que trato es de llamar la atención sobre un problema que atañe directamente al periodismo dominicano. La situación a la que me refiero terminará, algún día, de forma brusca, ya sea por una intervención gubernamental o con una especie de reclamo de honor. Cualquiera de ambas sería lastimosa y sentaría un precedente funesto, que luego los gobiernos emplearían cada vez que encuentren necesario acallar o mediatizar la labor de la prensa. Leer más de esta entrada

La eterna deuda externa (1 de 2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROCuentan que en una ocasión, tras su regreso de la puesta en servicio de una obra pública, el presidente Balaguer se dirigió directamente a su despacho para recibir en audiencia privada a una misión del Fondo Monetario Internacional.

Había llovido intensamente y para no enlodarse, el jefe del Estado tuvo que resignarse a que le arremangaran los ruedos al subir al helicóptero. Al notarlo, mientras hacían entrada al despacho los integrantes de la misión del FMI, su secretario particular le susurró al oído: “Presidente, ¡bájese los pantalones!”, a lo que Balaguer le habría exclamado: “¡Tanto le debemos!”.

La anécdota, producto probablemente de la ingente imaginación popular, pone de resalto los riesgos inherentes al endeudamiento desproporcionado y las dificultades que trae a un país la tendencia a recurrir a ese expediente para resolver los problemas propios de una economía manejada irresponsablemente o víctima de los efectos de una crisis. En el país la creciente deuda pública es objeto de preocupación, a pesar de las reiteradas negativas oficiales de que se la esté incrementando más allá de nuestras posibilidades de pago. Leer más de esta entrada

Merezco una disculpa

ARTICULO MIGUEL GUERREROEn la edición del Listín Diario del sábado 5 del presente, uno de sus columnistas emplazó a la familia del fenecido excanciller Fabio Herrera Cabral a desmentir el pasaje del libro de mi autoría “El golpe de Estado. Historia del derrocamiento de Juan Bosch”, en que se narra cuando éste, derrocado y prisionero en el Palacio Nacional, le pide cianuro.

La familia le respondió el sábado siguiente en una columna en el diario Hoy de Fabio Herrera Miniño, hijo de Herrera Cabral, confirmando lo dicho en el libro y añadiendo que su padre solía comentarle que una vez trasladado Bosch a una habitación de la tercera planta del Palacio le pidió una navaja, cosa que él rechazó tal como había hecho con lo del cianuro, diciéndole a Bosch que aún le quedaba mucha carrera política, como realmente sucedió después.

El emplazamiento se proponía demeritar la obra refiriéndose a un artículo publicado por el poeta y escritor Tony Raful en el mismo Listín Diario días antes, en el que se destacaba su valor como la más completa relacionada con los siete meses del gobierno de Bosch y los trágicos acontecimientos que condujeron a su derrocamiento. Leer más de esta entrada

Prensa y literatura (…y 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROApartir del éxito de las ferias anuales del libro, ha crecido el interés entre periodistas e intelectuales dominicanos por la polémica antigua de cómo o cuándo una historia real puede ser convertida en ficción a través de una novela.

Tal vez no podamos nunca llegar a un consenso sobre el tema. Lo que sí podemos aceptar como una regla, es que los límites de la literatura y el periodismo están dictados por la necesidad y obligación moral que tienen los periodistas de narrar las historias conforme a una visión de la realidad lo más cercana a lo que la inteligencia humana nos permite.

Y que aún dentro de las libertades narrativas que la nueva forma de periodismo, conocido como literario, consiente, su distancia de géneros como la novela sigue siendo lejana, por lo que no existe peligro mayor de contaminación, tanto para un género como para el otro, que traspasar esas fronteras, resguardadas por la obligación de ser fieles a la verdad como a la imaginación. Leer más de esta entrada

Prensa y literatura (4 de 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROAl contrario de los novelistas, que no tienen porque serlos, los periodistas literarios deben ser exactos. “A los personajes del periodismo literario se les debe dar vida en el papel, exactamente como en las novelas, pero sus sensaciones y momentos dramáticos tienen un poder especial porque sabemos que sus historias son verdaderas”, dice el académico norteamericano Norman Sims, quien sostiene que la calidad literaria de las obras provienen “del choque de mundos, de una confrontación con los símbolos de otra cultura real”.

A su entender, las fuerzas esenciales del periodismo literario residen en la inmersión, la voz, la exactitud y el simbolismo. De suerte que no debe confundirse la literatura propiamente dicha con este nuevo tipo de periodismo conocido como literario y que ha tenido su máxima expresión en los años sesenta y comienzos de la década siguiente, período durante el cual en los Estados Unidos, y años después en España y Latinoamérica, y más recientemente en nuestro país, surgieron numerosos periodistas que se dedicaron a la tarea de publicar libros, muchos de los cuales contribuyeron a enriquecer el llamado periodismo histórico y la novela.

Pero aún dentro del ejercicio de este nuevo periodismo, del que poseemos buenos ejemplos en el país, existen reglas. Una de ellas es el límite que este nuevo y excepcional género establece entre la novela y la información, ya que ésta última tiene que ser exacta. El periodismo literario es un excelente recurso para narrar historias humanas y relatar aquellas que contadas dentro de las normas de redacción de un periodismo esencialmente informativo, carecerían de sentido o serían incapaces de llamar la atención del lector. Obviamente, no podría hacerse en estos tiempos un buen periodismo, un periodismo de altura y calidad, prescindiendo de este nuevo género, que es el periodismo literario. (Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)