Prensa y literatura (3 de 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLas crecientes exigencias de información sobre las más amplia gama de acontecimientos, plantean la necesidad de que los periodistas se esfuercen por mejorar sus técnicas de redacción, para decir más cosas con menos palabras, y en un lenguaje lo más próximo posible a la perfección. Como en literatura, en el periodismo las ideas importan más que las palabras. Esto no significa un desprecio por el valor que el idioma pone a servicio del escritor o periodista para expresar esas ideas. Pero de nada valen las mejores palabras, si detrás de ellas no se ocultan o surgen buenas ideas.

En el prólogo de un importante libro titulado “Los periodistas literarios o el reportaje personal”, el escritor norteamericano Norman Sims hace la reflexión siguiente: “Las historias cotidianas que nos hacen penetrar en la vida de nuestros vecinos solían encontrarse en el mundo de los novelistas, mientras que los reporteros nos traían las noticias de lejanos centros de poder que a duras penas afectaban nuestras vidas. Los periodistas literarios reúnen las dos formas. Al informar sobre las vidas de las personas en el trabajo, en el amor, o dedicadas a las rutinas normales de la vida, confirman que los momentos cruciales de la existencia diaria contienen gran dramatismo y sustancia”. Por eso, en opinión de Sims, en lugar de merodear en las afueras de poderosas instituciones, los periodistas literarios tratan de penetrar en las culturas que hacen posible que funcionen.

En la actualidad, con el desarrollo de nuevos y sofisticados instrumentos de comunicación, en la era de la cibernética, algunas de las diferencias que separaban la literatura del periodismo han desaparecido o se han estrechado. Pero a todos los fines prácticos, todavía la ficción continúa siendo el alimento vital de la novela y la literatura y la pura narración de los hechos la esencia del periodismo.(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

Prensa y literatura (2 de 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROExiste una tendencia muy arraigada en la prensa de nuestros días a confundir los límites de la actividad literaria de las fronteras del periodismo.  Es cierto que las páginas de un periódico o de una revista, y los espacios de radio y televisión, son excelentes vehículos de promoción de los géneros literarios.  Más lo es aún el hecho de que todo buen periodismo, aquí o en cualquier parte, ha debido nutrirse de la más auténtica literatura y, por supuesto, de los más genuinos representantes de sus géneros. Pero el periodismo en fondo y esencia es muy distinto de la literatura. Todo intento de hacer literatura a través del periodismo termina en el fracaso y no logra siquiera construir buenas lecturas periodísticas.

El pensador y académico norteamericano John McPhee nos ha dicho: “Las cosas que son vulgares y chillonas en la novela funcionan maravillosamente en el periodismo porque son ciertas.  Por eso hay que tener cuidado de no compendiarlas, porque se trata del poder fundamental que uno tiene en sus manos. Hay que disponerlo y presentarlo. Hay en ello mucho de habilidad artística. Pero no se debe inventar”.

No debemos confundir la calidad que una buena escritura le confiere al periodismo como un nuevo género literario.  El verdadero e inapreciable aporte de la literatura a la práctica del periodismo y al mejoramiento de lo que éste ofrece al público, consiste básicamente en hacer de la oferta periodística un producto con credibilidad, atractivo y de buen gusto. Se olvida frecuentemente que el periodismo es no sólo una fuente de entretenimiento, sino más bien de información y orientación, y, por ende, de educación. Por esa razón, la literatura ejerce en él una influencia positiva. Como en los diversos géneros literarios, los diarios y revistas deben de estar bien escritos porque, entre muchas otras razones, son de más fácil acceso al gran público.(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

Prensa y literatura (1 de 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROUno de los entretenimientos más antiguos alrededor del ejercicio del periodismo ha consistido en descifrar la relación que él tiene con la literatura. Grandes escritores y literatos han sido primero periodistas. Y casi todos han confesado alguna vez que la práctica del periodismo, en sus diversas modalidades, mejoró notablemente su habilidad para contar historias. “Por quién doblan las campanas” de Ernest Hemingway, es sólo un ejemplo, tal vez de los más conocidos entre nosotros. Pero son incontables las grandes historias perpetuadas en la literatura universal nacidas de las experiencias vividas por sus autores como reporteros.

Algunos de nuestros mejores novelistas y literatos han salido de las redacciones de los medios de comunicación y continúan ejerciendo al mismo tiempo la profesión de periodistas.  Incluso en la actualidad, muchos grandes novelistas e historiadores ejercen simultáneamente la profesión, ya sea como comentaristas, articulistas o corresponsales de prensa extranjera. Leer más de esta entrada

Esto se j… hace rato

ARTICULO MIGUEL GUERREROEn este país sucede de todo y nunca pasa nada. El más reciente escándalo y probablemente no el último,  involucra a un “asistente especial” del presidente de la República y al Superintendente de Pensiones, a los que la Primera Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional recién acaba de condenar a devolver a dos señoras una suma de dinero en dólares, en relación con un turbio contrato de venta de inmuebles a través de una empresa inmobiliaria de la que ambos, según la sentencia, son ejecutivos.  Esa empresa, Emproy Divisa, estaría siendo objeto de una investigación por la Fiscalía de Nueva York por acusaciones de fraude relacionadas con un proyecto inmobiliario en Bávaro, en el que quedaron atrapados dominicanos residentes en Estados Unidos.

Han transcurrido ya varias semanas desde la decisión de la cámara y todavía ambos funcionarios, quienes son también altos dirigentes del partido en el poder, continúan desempañando funciones en el aparato estatal. En lo que se refiere al “asistente especial” del Presidente no le hace bien a la imagen de éste, y mucho menos al gobierno y al partido oficialista, que una persona objeto de una sanción por un tribunal civil, condenado por fraude, forme parte de su entorno, porque de alguna manera sus actividades “extra curriculares”, lo asociarán a su condición de asistente presidencial. Y muchos se preguntarán ¿qué hace un miembro del círculo íntimo del Presidente en esos ajetreos inmobiliarios?

En lo que tiene que ver con el Superintendente, el caso es mucho más penoso, porque espanta saber que los fondos del retiro de los dominicanos estén en manos de quien cae en esas debilidades. Es incomprensible que acciones de esa naturaleza no tengan consecuencias y que el sistema de la seguridad social, que tan caro resulta, no le haya pedido al Superintendente que se vaya tranquilo a su casa..(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

A la espera de una decisión

LOGO SECCION DEL DIRECOTR

PROTESTA ENVASADORA DE GASEn este mundo existen todo tipo de personas.

Los hay optimistas, pesimistas, ilusos, ingenuos, quijotescos, ignorantes, soñador, etc.

También los que son utópicos, iracundos e irracionales….

Nosotros queremos incluirnos dentro del grupo de los optimistas

Decimos esto porque entendemos que aún en este país hay esperanza. No queremos ser de los que cada día abonan con su accionar a los que piensan que esto aquí se “Jodió”.

Mantenemos las expectativas de que en nuestro país la justicia sí puede ser posible; que sin importar de quien se trate, se puede impartir en igualdad de condiciones lo que cada uno se merece.

Esta introducción la traemos a colación para referirnos al rumbo que lleva las investigaciones en torno a la construcción de una envasadora de gas propano que se levanta en la calle Las Mercedes del municipio Pedro Brand. Leer más de esta entrada

La corrupción “salcochada”

ARTICULO MIGUEL GUERREROUn amigo de antaño, decepcionado por el silencio oficial frente a la corrupción en  gobiernos del PLD, me preguntó cuál es la expresión correcta si “salcocho”o “sancocho”, para el exquisito y humeante milagro de la gastronomía criolla, que todos apreciamos y que de manera inexplicable apuramos  bien humeante en los calurosos mediodía de nuestros cálidos veranos, con la servilleta en la mano izquierda para secarnos el sudor.

Como no soy lingüista, casi me rompo la sesera para calmar tan persistente emplazamiento. Confieso pues que me ha puesto entre la espada y la pared, y en el dilema de dedicarme a descifrar, sin tiempo para la tarea, un enigma que en lo adelante le quitará todo encanto al placer de saborear tan demandada y sofocante propuesta culinaria. Lo primero fue olvidarme del diccionario. Y tratar de satisfacer el reclamo en base a la experiencia, que en mi caso no es muy vasta, por la escasa oportunidad que se me brinda de auscultar a fondo sus placeres. Se me ocurrió pensar que si bien en el país solemos salcochar los asuntos más importantes, y no hay necesidad de haber estado en el gobierno para saberlo, a nadie en su sano juicio le pasaría por la mente la idea de salcochar tan rico exponente de la cocina criolla, como se ha hecho con el tema de corrupción.

La costumbre hace ley, nos recuerda un viejo dicho popular, y nada extraño nos parece la irrefrenable tendencia nacional a salcocharlo todo, desde las leyes y códigos hasta las reformas constitucionales, especialmente cuando se presenta la oportunidad de dejarlo todo como estaba antes, porque a fin de cuentas así es que ha dado resultados. El caso es que tratándose de un sancocho la cosa es muy distinta. Está bien que salcochemos el plátano,  prefiero verlo convertido en fritos, pero de ahí a hacer lo mismo con un sancocho, me parece un crimen gastronómico que yo, en mi casa, no perdonaría..(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

El legado de la tirania (3 de 3)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLa herencia de autoritarismo que la tiranía de Trujillo fortaleció en la conciencia de este país, se resiste a dar paso a nuevas formas de conducción política. Aprovechando el fracaso del liderazgo nacional para mejorar las expectativas de la población, hay gente entre nosotros que se desvive por retrotraernos a las peores y más crueles formas del pasado.

Hay incluso quienes se atreven  a sostener la tesis de que muchos de los más atroces crímenes de esa era fueron el fruto de los excesos de sus colaboradores y no de las directrices del tirano. Tan peregrina afirmación constituye una ofensa adicional a los deudos de esos desmanes, muchos de los cuales, como el asesinato de las hermanas Mirabal, aún sacuden la conciencia de la sociedad dominicana. Fue precisamente ese bárbaro asesinato, ordenado personalmente por el tirano, lo que rompió los últimos y débiles lazos que todavía, en noviembre de 1960, unían al régimen con los sectores en los que se había sostenido durante tres décadas. Leer más de esta entrada

El legado de la tirania (2 de 3)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLos trujillistas citan los afectos del tirano hacia familiares, amigos y animales, como evidencia de un sentimiento de humanidad que nunca tuvo. Otros monstruos como él guardaron capacidad para este tipo de expresión. Trujillo no sólo amaba a sus hijos y a su madre, sino también a sus caballos, sus vacas y sus perros. Hitler también amaba  a su perro y le acariciaba tiernamente la cabeza mientras condenaba a seis millones y medio de judíos a morir en los hornos crematorios de sus campos de concentración. Stalin, quien amaba también a su perro con el que jugaba en su dacha de Peredelkino, no vaciló en ordenar la muerte de su joven esposa Sveztlana y la de muchos compañeros de luchas revolucionarias. Mientras le hablaba a su cachorro con admirable muestra de amor casi infantil, su mano implacable sellaba la suerte de más de veinte millones de seres humanos en toda la Unión Soviética.

¿Qué prueban las escasas debilidades paternales de un ser tan inhumano como Trujillo?¿Justifican la opresión a la que sometió al pueblo dominicano durante tres décadas?¿ Le dan sentido político o razón de estado a los crímenes y hurtos de propiedades para su provecho personal?¿Le confieren un sentido de racionalidad al empleo de la tortura y al asesinato de opositores?¿Explican política e históricamente la existencia de lugares tan siniestros como La 40 y la ergástula aún más terrible del kilómetro Nueve?

Con penosa  frecuencia parte de la opinión pública del país se muestra abierta a aceptar estas manifestaciones de adhesión a un sistema que  lo estranguló  por tanto tiempo y le despojó del lugar que por derecho le hubiera correspondido en el futuro, sin detenerse a hacer las indagaciones que permitan situar ese período negro de nuestro pasado en su justa y debida dimensión histórica. Duele  admitir que tantas expresiones de trujillismo sean algo más que inútiles ejercicios periódicos de nostalgia..(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)