A pesar del pesimismo…

Un rasgo muy particular del pesimismo dominicano es creer que todo anda mal incluso en los mejores momentos. Por eso se oyen tantas quejas sobre la marcha de la economía y la situación del país en especial. Cuando se le pregunta a un empresario próspero cómo se encuentran sus negocios, por lo regular responde: “ más o menos”. Y ni hablar de lo que le diría cualquier hombre de la calle. Admito que algunas cosas marchan mal y otras muchas muy mal probablemente. Que no hay una justicia confiable ni respeto por la ley. Pero de ahí a pretender que la nación no avanza poco ayuda al esfuerzo público y privado de ensanchar las perspectivas nacionales.Lo cierto es que en comparación con la generalidad de los países sobre los cuales tenemos cotidiana información, vivir en el nuestro es un privilegio. Escuché a un político muy conocido por lo sombrío de sus predicciones, protestar en la radio porque la república está jodida. Tal vez sería injusto de mi parte quitarle la razón porque habrá sin duda muchos jodidos, él entre ellos, con ánimo además de seguir siéndolo. Pero a despecho de la enorme dosis de pesimismo que nos envenena, este país funciona y cada día el panorama se ensancha, con una economía sólida en crecimiento y gente emprendedora esforzada en seguir avanzando. Leer más de esta entrada

Un servicio ciudadano de calidad

No me canso de recordarlo. El 28 de febrero del 2014, mientras me dirigía con mi esposa al Este para disfrutar con mis hijos y amigos el feriado del aniversario de la Independencia, un vehículo que rebasaba a alta velocidad nos embistió en el costado derecho trasero. Perdido el control por el impacto, el vehículo comenzó a girar sobre el pavimento hasta salir de la autopista. Allí dio varias vueltas hasta caer aplastado quedando con las llantas hacia arriba. El vehículo, un todo terreno, quedó totalmente destrozado. Testigos acudieron en auxilio ayudándonos a salir, por el espacio que quedaba entre el piso y el techo aplastado del vehículo.

Aturdidos por el impacto, no acertábamos qué hacer. Llamamos al seguro y tras de esperar por una interminable grabación, una empleada nos interrogó sobre la prima, el modelo y año del vehículo y las condiciones en que éste había quedado para enviarnos una grúa, que al fin llegó hora y media después. Leer más de esta entrada

«Felicidades que Ganamos Todos», opina Carlos Castro sobre resultados elecciones de abogados

Con este proceso ganamos todos los Abogados. Ganó la Asociación, ganó Pedro Brand.

Desarrollamos un proceso con altura, dentro del marco del respeto, con un montaje sin desperdicio, con los más altos niveles de transparencia y equidad, con una comisión electoral de respeto y firme; una verdadera fiesta de la democracia.

Debo agradecer al Lic. Jesus Arias Parra, por todo su empeño en que se de el proceso, felicitarlo por el buen desempeño, Jesús ha sido el propulsor, el artífice, gracias a su iniciativa hemos logrado llegar hasta aquí como gremio, les aseguro que trabajaremos de la mano con él y pondremos en marcha las mejores propuestas que el tenía en su programa de gestión. Leer más de esta entrada

Variaciones sobre un tema

En sociedades democráticas las disparidades de criterio, enriquecen el debate y ayudan a encontrar senderos seguros hacia el desarrollo y el fortalecimiento institucional. Un examen a fondo de las realidades nacionales permite establecer, sin embargo, cuánto nos ha costado como nación hacer de nuestras diferencias un puente seguro hacia el desarrollo. Las rivalidades partidarias nos cierran las puertas.

La necesidad de encontrar vías de consenso para enfrentar los desafíos del porvenir de manera alguna significa una renuncia a esas diferencias. Una cosa es la diversidad de opinión, que es la esencia misma de una sana práctica democrática, y otra la rencilla que ha caracterizado buena parte del juego político en el país.

Con todo y lo amargo que pudo ser el 2003, cuando estuvimos a punto de tocar fondo, y muchas otras caídas a lo largo de nuestra historia, no debemos perder la confianza en nuestra fortaleza como nación para salir airosos de las situaciones más difíciles. Lectores dirán que les hablo de otro país, porque en la tradición política nacional el más ligero desacuerdo traba el más importante consenso. Leer más de esta entrada

Que venga la luz

Por Nélsido Herasme

De repente quisiera convertirme en un profundo conocedor del tema eléctrico del país para de esta manera, como periodista a favor o en contra, entronizarme en el debate que está en boga sobre la central termoeléctrica que se construye en la comunidad de Punta Catalina, en la ciudad de Baní, de la sureña provincia Peravia.

Nos gustaría ser un comunicador versado en la materia, en un verdadero ente de consulta, pero lamentablemente a la electricidad le tenemos miedo, hasta el extremo de que no nos gusta siquiera apagar   y prender un bombillo. Es a partir de nuestro desconocimiento, falta de capacitación y empoderamiento que no estamos facultados para criticar al estado, al gobierno y los principales ejecutivos de CDEEE, por la construcción de las dos plantas y a la empresa que tiene a su cargo la adjudicación. Pero mucho menos tenemos argumentos para enfrentar y debatirle a la oposición sobre su postura crítica frente al levantamiento de las millonarias plantas a carbón de Punta Catalina. Leer más de esta entrada

El país que queremos

En la presentación de mi libro “Tocando fondo”, sobre la crisis bancaria del 2003 escribí que si bien puede verse como un año de frustración, y en efecto el frío examen de las realidades vividas en ese lapso conducía irremediablemente a aceptarlo de ese modo, creía, y aún creo, que de la profundidad de una crisis podemos encontrar la esencia de todo aquello por lo que hemos luchado por espacio de tantos años. La visión cercana de la tragedia nos enseñó entonces no sólo nuestras debilidades, de antemano perfectamente conocidas, sino el potencial de que disponemos para superar las grandes calamidades.

Alguien ya dijo que lo que perfila a una nación, como a los individuos, no es lo que hace en circunstancias normales, sino lo que es capaz de hacer cuando se cae. Levantarse de un tropiezo hace grande a una nación, no importa cuán pequeña sea en territorio y recursos naturales.

La tarea del desarrollo implica la búsqueda de un lugar seguro en el futuro. Lugar que sólo podremos alcanzar con una comunión de esfuerzos y propósitos. Necesitamos de una acción conjunta que defina lo que queremos ser y cómo queremos vernos dentro de quince, veinte y cincuenta años. Leer más de esta entrada

La cuestión haitiana

Las posiciones extremas secuestran el tema haitiano, impidiendo un debate desapasionado alrededor de la inmigración ilegal. Es difícil encontrar algo que se le parezca a una política sobre el caso. Por esa razón, podríamos perder el control de la agenda bilateral. Sostener ese control debería constituir una prioridad en materia de política exterior, por ser esta la única posibilidad de neutralizar la intensa campaña de descrédito que grupos privados, con el apoyo de haitianos y dominicanos, han emprendido con notable éxito en el exterior, con una fuerte resonancia local.

Si el tono de la discusión no disminuye, en poco tiempo tendremos de ambos lados una herencia fatal de enconos que dificultará la búsqueda de entendimientos. Los problemas y asuntos bilaterales, en las relaciones entre los estados, no pueden resolverse con decisiones unilaterales, a menos que exista una clara intención de dominación de una parte sobre la otra. Aceptada esa realidad, sólo queda el camino civilizado del diálogo y la negociación como la más idónea de las fórmulas para la solución de los conflictos. Leer más de esta entrada

La suerte del reformismo

En octubre del 2011, el dirigente reformista Héctor Rodríguez Pimentel dijo que sería un crimen dejar “morir” al Partido Reformista, hecho del que se cumplían ya muchos años aunque nadie se hubiera ocupado allí de darle cristiana sepultura.Un partido dividido en el gobierno y la oposición, podrá lograr para una de sus partes buenas recolecciones en tiempos de cosecha, pero nunca podrá escalar la cima. La vocación de poder que caracterizó a quien en vida fue su líder y creador, se redujo después de su muerte, e incluso desde que la edad y el desgaste lo inhabilitaran para ser de nuevo candidato, a un esfuerzo de supervivencia que condenó al partido y a su militancia a navegar sin rumbo. Desde entonces solo ha perseguido alianzas de oportunidad, dejando a un lado el trabajo político intenso que la búsqueda del poder exige, rindiéndose, en otras palabras, ante su propia incapacidad para sobreponerse a la adversidad de los malos resultados electorales.

La situación del reformismo es una lástima, porque existe allí una militancia grande y fiel a sus postulados y una todavía joven dirigencia con capacidad para salvarlo si llega a convencerse de que el 2020 está muy lejos de sus posibilidades, pero puede ser el trampolín para un gran salto, cuando se produzca el esperado e inevitable vacío de liderazgo por el descrédito de la clase política y los partidos tradicionales. Leer más de esta entrada