Urgente: Alguien debe aconsejar a David Ortiz

Por Luis Henriquez

NUEVA YORK, EE.UU.- El destacado beisbolista dominicano David Ortiz debería hacer una reingeniería urgente en su vida personal, ya que siendo el un atleta de fama mundial, lo convierte en una celebridad. 

Sin embargo desde junio del 2019 cuando accidentalmente recibió un disparo, se ha visto envuelto en varios escándalos que no se corresponden con su imagen, ni con lo que él representa dentro del ambiente deportivo internacional.  Leer más de esta entrada

De loterías y juegos de azar

A mediados del 2014, el Ministerio de Hacienda sugirió la idea de reducir los sorteos diarios de las distintas loterías existentes y en los seis años transcurridos desde entonces, han sido pocas las reacciones a favor de esta importante recomendación.
En el país funcionan más establecimientos de juegos de azar que escuelas, colegios e iglesias de todas las denominaciones juntas.

Es mucho mayor el gasto en loterías, juegos de azar y apuestas, que el consumo nacional de leche y carne. La gente gasta lo que no tiene en la vana ilusión de conseguir un golpe de suerte que cambie radicalmente su vida y aunque uno que otro lo consigue, la casi totalidad de la población que se aferra a ese sueño despierta decepcionada al chocar al día siguiente con la realidad.

Uno de los premios más alto obtenido en esas loterías, y este no es un chiste, ocurrió a comienzos de ese año y una de ellas anunció en un corto mensaje de prensa que el boleto ganador se había vendido, léase bien, ¡en Turcos y Caicos! Y se acabó. Tenía un acumulado de unos 170 millones de pesos y, por supuesto nunca se anunció la identidad de tan feliz ganador.

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“…cuando regreso a casa”

Benjamín Disraelí, el estadista inglés del siglo XIX, escribió: “Ningún gobierno puede mantenerse sólido mucho tiempo sin una oposición temible”. En el país esa sentencia no se cumple. El papel de los partidos se limita a la crítica, a veces por la crítica misma, y esa desnaturalización de su rol no ayuda al fortalecimiento de las instituciones democráticas y les obnubila la visión de la realidad en la que se desenvuelven.

En política, aún en las naciones más ricas donde las necesidades de la población son menores, la realidad, sea de naturaleza política o social, condiciona la acción de los gobiernos. En el caso nuestro esa realidad suele ser brutal, capaz de minimizar cualquier esfuerzo por encararla. Y la escasez de recursos hace más difícil el esfuerzo. De manera que la acción ejecutiva no alcanza por lo general a llenar todas las apremiantes demandas materiales de una sociedad que reclama la solución de problemas tan añejos como la república misma. Leer más de esta entrada

Tony Peña y Gloria Reyes  

Por Nélsido Herasme

El corazón de las entidades sociales de los pueblos y barrios marginales late de alegría al conocerse las designaciones, por parte del presidente electo, Luis Abinader, de Francisco Peña Guaba y de Gloria Reyes, quienes a partir del 16 de agosto serán los encargados del Gabinete de Políticas Social y del programa Progresando Con Solidaridad, respectivamente.

Nosotros, además de comunicador social, en nuestro barrio 27 de Febrero presidimos una organización de la sociedad civil, legalmente constituida en el marco de la ley 122-05, sin fines de lucro, la cual lleva por nombre Comité de Amigos del Barrio 27 de Febrero, Inc. (Cabf), la que a pesar de la labor social, educativa, de salud y de protección del medio ambiente que realiza no recibe fondos públicos, pero aun así dentro de sus precariedades se abre paso al caminar, haciendo el esfuerzo del nadador, que en un mar de aguas turbulentas no desmaya, chapalea y extiende sus brazos hasta alcanzar la meta. Leer más de esta entrada

La obra que Beethoven dedicó a Napoleón

De todas las obras del genial compositor alemán Luidwig Van Bethoven, ninguna tuvo el impacto que la Tercera Sinfonía, La Heroica, en Mi bemol mayor, opus 55, que al decir de los expertos marcó el comienzo del romanticismo musical, rompiendo con los cánones del tradicional clasicismo de su época.
Esta obra, que Beethoven dedicó inicialmente a Napoleón Bonaparte, no fue bien recibida tras su estreno en Viena en 1805, bajo su dirección. Sus críticos, que no resistían su temperamento apasionado y agrio, la calificaron de excesivamente larga, inconsistente y aburrida.

La obra le había costado al autor dos años de arduo trabajo. Cuando Bonaparte se proclamó emperador en 1804, Beethoven rayó el nombre con enfado y sustituyó el segundo movimiento, “La marcha triunfal”, por una marcha fúnebre, y llevó después ese segundo movimiento al último de su Quinta Sinfonía. Cuando la obra fue posteriormente publicada, en 1806, le dio el título de “Sinfonía Heroica compuesta para celebrar el recuerdo de un gran hombre”, para mostrar su desencanto con el restablecimiento del imperio francés. Leer más de esta entrada

El heroísmo verdadero

Los dominicanos veneramos a nuestros héroes por la forma en que murieron; en revoluciones y acciones patrióticas que no siempre significaron un avance real. Olvidamos mirar alrededor, donde el trabajo voluntario de muchos alivia sufrimientos y colma de esperanza a miles de personas aquejadas de salud, desprovistas de afecto y despojadas de alguna posibilidad en la vida, como han sido los médicos durante el Covid-19. Es allí, a mi juicio, donde reside la heroicidad verdadera; la de gente que se despoja de recursos y dedica su tiempo en beneficio de los demás, llevando consuelo a quien lo necesita y abriendo espacios de oportunidades a imposibilitados de obtenerlas por cuenta propia.

Hay entre nosotros muchas instituciones merecedoras de todo el reconocimiento que una sociedad solidaria puede dar, como la Asociación Dominicana de Rehabilitación, una obra gigantesca de justicia y solidaridad, y la Fundación Futuro, a las cuales se han sumado desde su fundación cientos de dominicanos, inspirados por pura vocación de servicio. No se trata de una labor de caridad ni de soporte para otra causa. Leer más de esta entrada

¡Hasta cien barriles de estiércol! (2 de 2)

A los presidentes de los países democráticos, como es el caso nuestro, se les exige una tolerancia extrema y es obvio que el sistema no funcionaría si ella no se diera en la medida que se le reclama. Y lo cierto es que “los cien barriles de m…..”, que un mandatario autoritario como lo era Balaguer debía tragarse casi a diario, era y sigue siendo el fundamento básico y la más firme garantía de un estado de derecho y respeto a las ideas ajenas, sin los cuales es imposible imaginarse el juego político democrático.

Lo que a muchos cuesta imaginar es que frecuentemente la tolerancia que exigimos al gobierno y a sus funcionarios es mucho mayor de la que normalmente se les pide, si es que se les pide, a los demás actores políticos, como a la dirigencia sindical, a los líderes empresariales y, por supuesto, a la alta dirigencia de los partidos. Un Presidente no puede ni debe mostrar públicamente su enojo por un editorial, no importa de qué se le acuse, a menos que no esté dispuesto a pagar el precio de su disgusto, lo que a menudo trae severas consecuencias en términos de popularidad y credibilidad. Leer más de esta entrada

¡Hasta cien barriles de estiércol! (1 de 2)

Es la intriga interna lo que mina la estabilidad de un gobierno. A finales de los ochenta entrevisté varias veces al presidente Balaguer en la investigación de obras sobre Trujillo. En una de ellas, la cita me fue concedida semanas después. Al terminar la entrevista me percaté que su interés al recibirme poco tenía que ver con el mío cuando preguntó sobre Carlos Morales, Vicepresidente de la República. Morales tenía unas dos semanas que no iba a su despacho enfadado por las intrigas del cerrado anillo que rodeaba al Presidente, lo que daba la impresión de haber caído en desgracia. Yo estaba al tanto de su enojo desde el día en que salimos al balcón para eludir las escuchas colocadas por todas partes en su oficina.

Yo le respondí al Presidente que tenía tiempo que no veía a Morales y que de hecho desde mi renuncia como director de CORDE meses atrás, apenas nos reuníamos. Me preguntó si era que algo le molestaba, lo que me convenció de que su propósito era indagar, o confirmar probablemente, las razones personales del alejamiento de su Vicepresidente. Leer más de esta entrada