La reelección y las alianzas electorales (2 de 2)

A medida que el país avanza hacia las elecciones se hace notorio un distanciamiento agrio de la rivalidad política. Por tanto, cabe la posibilidad de que el encendido intercambio que se observa en las redes y en algunos discursos conduzca a un endurecimiento del discurso electoral.

El expresidente Leonel Fernández insiste en que su propuesta está próxima a alcanzar los dos millones de potenciales votantes, cifra que ya pretendía tener a finales del 2011 cuando insistía en imponer una cuarta presidencia, a despecho de que su propia Constitución se lo prohibía, como también la anterior. Conocedor de su encanto sobre las masas, la cifra crearía la impresión de que su victoria electoral estaría asegurada, por lo cual una alianza opositora en el área presidencial solo sería posible si él la encabezara.

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La reelección y las alianzas electorales (1 de 2)

A diez meses de las elecciones municipales y a trece de las presidenciales y congresuales, el ambiente político se nutre de elucubraciones sobre las posibilidades de alianzas. La experiencia que dio lugar a la división en los comicios pasados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) hace imposible que esa alianza ocurra a nivel presidencial, a menos que la acepte sobre la base de la candidatura del tres veces presidente Leonel Fernández.

Vista en perspectiva, esa aparente imposibilidad emerge a distancia como un boleto casi seguro hacia la reelección del presidente Luis Abinader.

Como tantas veces en el pasado, las alianzas en el marco municipal y en menor medida en el del Congreso, las discusiones están y serán dominadas por el instinto de preservar posiciones en ambos poderes, a través de negociaciones en las que primarán los intereses particulares de los partidos y sus dirigentes y no el deseo nacional e institucional del país y hacer que las expectativas de la gente mejoren.

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El arcaico discurso que traba el progreso

A despecho de la caída del Muro de Berlín y los acontecimientos que le siguieron en Europa y el resto del mundo, el léxico de la guerra fría domina todavía el debate en el ámbito latinoamericano. Parecería que lo ocurrido cuando el témpano ideológico que se derritió con la desaparición de la Unión Soviética no ha sido entendido como tampoco las transformaciones capitalistas que han hecho de China la segunda potencia económica..

Los controles constriñen la vida en países como Venezuela y Cuba y el dominio de la economía por sus gobiernos las achican provocando escasez y brutales alzas de precio que hacen la vida insufrible. La experiencia china no les ha servido de nada. Cuando Deng reconoció que una teoría lanzada a mediados del siglo anterior no tenía respuestas a los problemas de la China de finales del siglo XX, el entierro del marxismo permitió a esa nación de cientos de millones de habitantes dar el salto cualitativo que Mao intentó sin éxito en medio de un charco de sangre haciendo más pobre a China. Hay más millonarios hoy en el país asiático que en cualquiera del Primer Mundo, incluso tal vez más que en Estados Unidos.

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Nuestro enorme desequilibrio social

Viajar a la zona fronteriza en vehículo propio cuesta menos de 200 pesos por carreteras construidas con cientos de millones de dólares del presupuesto. Este pudiera ser el único país en el que se paga una sola vez por el paso dos veces por un mismo peaje y según estadísticas oficiales el 52% del parque vehicular lo forman motores de dos ruedas que no pagan el derecho de tránsito por carreteras. Alrededor del 63% de los ingresos fiscales provienen del consumo, lo cual significa que la mayor parte del financiamiento del Estado recae sobre la clase media y los grupos de menores ingresos. Además, las exenciones fiscales a los sectores más favorecidos equivalen entre el siete y el ocho por ciento del PIB, suma que supera los 250 mil millones de pesos, un monto cercano a la quinta parte del presupuesto nacional.

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Los aspirantes a la presidencia

Al observar el panorama preelectoral y el tono de la discusión en las redes, me pregunto, sin encontrar respuesta, si los aspirantes a la presidencia ignoran o saben lo que les espera si llegaran a conseguirla. Tendrían que lidiar con desafíos para los que no están probablemente preparados emocionalmente, incluso aquellos que ya ejercieron el cargo.

El presidente Luis Abinader y el expresidente Danilo Medina saben a lo que me refiero. Hasta la actual administración no existían normas de control para el manejo de los recursos públicos, por lo menos en la cantidad y con el rigor de los establecidos en el presente mandato. Los gobernantes anteriores jamás imaginaron lo que sería tratar con las redes. Ya no existen los contratos de grado a grado y quienes evaden la restricción se exponen a verse ante la Justicia. Esa es una realidad, a despecho de que la Justicia no funcione y los controles se pasen por alto.

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Al rescate del sarcasmo en el debate

¿Qué sería del debate nacional, ya aburrido y gris, si por prejuicios de la era moderna nos viéramos obligados a renunciar al sarcasmo y la ironía en la discusión de los problemas nacionales?

Lo primero es que esa discusión carecería de sentido, por su falta de contenido y elegancia. Y lo segundo, peor aun, sería la imposibilidad de una discusión pareja en el ámbito mediático. Vayamos al grano. Supongamos que las elecciones se limitaran a la confrontación de dos candidatos, uno de los cuales fuera una mujer. ¿Qué sucedería, fuera cierto o no, si el varón dijera públicamente que su oponente, la mujer, es incompetente, desconocedora de la realidad, e ignorante de los asuntos de Estado, sin capacidad alguna para manejar la crisis por la que atraviesa la nación?, un discurso típico en la política dominicana. ¿Cómo lo tratarían los medios? ¿Y cuál sería el caso si ese mismo tono viniera de la candidata contra su oponente? ¿Tendría el beneficio de criticarle a su contrario lo que él no pudiera usar contra ella?

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La ocupación a través del vientre haitiano

El Gobierno ha claudicado ante las presiones internacionales para hacerse cargo de la situación haitiana. El reiterativo discurso presidencial en sentido contrario, no es más que una estratagema para ocultar una realidad imposible ya de ocultar.

De hecho, existen en comunidades fronterizas lo que pudieran llamarse campamentos de refugiados con otro nombre. Campamentos ideados para albergar a más de medio millón de haitianos en la eventualidad de que la crisis haitianas alcanzara, como parece ya obvio, dimensiones incontrolables, diseñados en el proyecto sobre trata y migrantes que el presidente Luis Abinader envió y luego retiro temporalmente del Congreso, pendiente todavía sobre el ambiente.

En el siglo XIX los dominicanos tuvieron con el invasor haitiano 16 años de sangrientas guerras, en cuatro campañas militares desde marzo de 1844 hasta enero de 1856, pero la amenaza seguía latente al punto de mover a un grupo de traidores a anexar la República a España, ante el temor que entonces todavía Haití representaba.

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La más peligrosa campaña contra RD

Activistas haitianos, con el apoyo de grupos y ONG locales, patrocinadas por organismos internacionales, están promoviendo la tesis de que la República Dominicana formó parte en el pasado de la República de Haití, que el territorio nuestro les fue usurpado y que por tanto legalmente le pertenece a esa nación con la que compartimos la isla.

La afirmación, propalada verbal y en folletos impresos en el país, ha sido impulsada incluso en charlas impartidas en escuelas primarias con el consentimiento de profesores y directores dominicanos y, aparentemente también, por el Ministerio de Educación. Toda esa campaña, sin base histórica, ha sido emprendida con el propósito de ir sembrando en la mente nacional y en los dominicanos del futuro, la idea falsa de que el país debe ser parte de Haití y que el rechazo a la inmigración ilegal descontrolada no es más que una expresión del racismo que supuestamente nos caracteriza por esa causa.

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