Un tema de salud pública

MIGUEL GUERREROEl mal manejo de los alimentos constituye una de las amenazas más serias a la salud y se impone por eso más cuidado de parte de las autoridades en lo que respecta a la supervisión de lo que se vende en las calles. En cualquier punto de la ciudad se instalan, sin autorización muchas veces, puestos de venta de alimentos sin higiene alguna. Estos negocios ambulatorios son focos permanentes de infección, al que están expuestos quienes se sirven de los mismos, casi siempre por razones de precio.

No se trata de quitarle oportunidad a quienes se esfuerzan, sin recursos suficientes para establecer un negocio dentro del marco de la formalidad, por lo general honrados y laboriosos ciudadanos, pero una inspección frecuente de esos puestos de venta, puede ayudarlos a prosperar y operar con más estabilidad y sin temor a requisas que acaben con la fuente de manutención de sus familias. La supervisión exhaustiva de esos pequeños negocios ayudaría a sus dueños a mejorar las posibilidades de crear mayor confianza en sus clientes en lo que ofrecen. Leer más de esta entrada

La etiqueta: garantía al consumidor

MIGUEL GUERREROReportajes de Nuria Piera sobre la comercialización de quesos, plantean nuevamente la necesidad de que se legisle acerca de la obligatoriedad de etiquetar los productos industriales, informando de su contenido calórico y vitamínico, con fechas de producción y expiración. Los dominicanos sabrían así qué compran y consumen y los productores establecerían con ello distancia de quienes no observen las normas de producción, en lo que concierne a higiene y buen uso de los insumos.

En el caso específico de los quesos, como ocurriera hace ya un tiempo con otros productos, el mal manejo una vez fuera de fábrica constituye un peligro, puesto que se trata de productos perecederos, que casi siempre requieren de refrigeración permanente. En la mayoría de los establecimientos de venta al público la línea de frío se pierde por los apagones y en muchos de ellos, al cerrarse las ventas del día, se apagan los congeladores hasta el día siguiente para ahorrar energía. Leer más de esta entrada

“¡Quién me diese alas…!”

MIGUEL GUERREROPedro Conde Sturla, en un artículo en Acento titulado “Este mundo podrido”, nos describe en toda su crudeza la falsedad en que vivimos creyéndonos que, como planteara Emund Burke y tanta gente repite sin analizarlo a fondo, bastaría con que los buenos no hagan nada para que los malos, los perversos, se salgan con la suya. No he citado el dicho entre comillas a propósito, porque hacerlo equivaldría a aceptar lo que precisamente Pedro desmonta en su brillante escrito.

Lo cierto es que este mundo no es de aquellos que tratan de ceñirse a las reglas y las normas que la sociedad se traza para organizar la vida en comunidad y lograr de esta forma que las leyes se cumplan y se pueda coexistir con un nivel mínimo de respeto a los derechos que a todos nos corresponden, por el simple hecho, si se quiere, de haber nacido. Leer más de esta entrada

Tiempo de decisiones

MIGUEL GUERREROMientras Cuba, nuestro real competidor en el corto plazo, se abre cada día más a la inversión extranjera, especialmente en el área de explotación minera, y admite cierta modalidad paulatina de negocios privados, aquí los poderes públicos se afanan por crearles trabas, para sellar la hegemonía de la élite política sobre la actividad económica y consolidar su creciente dominio del quehacer nacional.

Cuanto hemos conseguido con esas prácticas de políticas restrictivas es hacer más difícil la actividad privada, expandiendo con ello la informalidad en la economía y restringiendo el crecimiento del empleo productivo y de calidad. Eso explica el virtual fracaso del sistema de la seguridad social, que en la práctica ha sido otra carga tributaria y que se encamina, en virtud de la expansiva actividad informal, a una etapa inevitable de inestabilidad que la hará colapsar, por su carga onerosa en la estructura productiva.

Si los poderes del Estado, el Ejecutivo y el Congreso, ceden a los aplausos y actúan sólo guiados por las encuestas de popularidad, en el país no se adoptarán las políticas y los programas de desarrollo que se necesitan para sacar a esta sociedad del marasmo y el subdesarrollo. El presidente Medina tiene una excepcional oportunidad de dar un paso firme en la búsqueda de un lugar seguro en el futuro para la nación, si aprovecha su enorme aceptación popular y el impedimento constitucional que lo protege del veneno de la reelección, para hacer lo que tiene que hacer, a despecho de la oposición de una ultraderecha de enorme presencia mediática que llena de miedo y de oscuridad el entorno presidencial.

Lo primero que debería hacer es desprenderse ya de esas influencias perniciosas y rodearse de gente confiable y bien intencionada, que las hay por montones en su propio partido. Sólo que el tiempo se le hace corto y las vacilaciones podrían poner su nave a la deriva. (Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

“Toxinas venenosas” del capitalismo

MIGUEL GUERREROMuchos de los problemas nacionales y el inmenso poder que alcanzan acumular los gobiernos y la figura presidencial se deben en gran medida a la facilidad con la que se aceptan las “verdades oficiales” y se elude la responsabilidad de hacer preguntas cuando el cielo se oscurece o la ambigüedad domina el escenario político.

Aceptamos bucólicas visiones de la economía reñidas con la realidad sin pestañear y nos aferramos así a un reino de virtualidad donde todo marcha a la perfección, a despecho de cuán mal nos vaya o se perfile el horizonte. Creemos cuanto se nos dice y guardamos silencio por temor a hacer preguntas molestosas, pagando un alto precio por ello.

Suponíamos, por ejemplo, que vivíamos una democracia basada en un sistema de economía capitalista. Hasta que el entonces presidente Fernández, en ocasión de un viaje a Cuba coincidió con Fidel Castro en que el capitalismo—así lo escribió en un artículo el líder cubano—es un sistema que suda “toxinas venenosas” por todos sus poros. Leer más de esta entrada

Bosch, el olvidado (2)

MIGUEL GUERREROConforme lo exigía el protocolo, durante su viaje a México días antes de su derrocamiento, Juan Bosch intercambió regalos con su anfitrión el presidente Adolfo López Mateos en el Palacio de Los Pinos, residencia oficial del mandatario azteca.

El mejicano le entregó a Bosch un estuche con dos gallos de pelea labrados en oro, plata y cobre, y una réplica de la campana de Dolores, la pequeña iglesia donde se hizo el pronunciamiento que dio inicio a la independencia de México.

Bosch le entregó una caja de puros dominicanos, una caja con arroz, trigo, granos de cacao y pequeñas porciones de dos tipos de café. El presente incluía un par de guineas vivas en una jaula rústica de madera y fibras, que motivaron comentarios en la prensa azteca, según destacaron diarios nacionales.

El enviado especial del Listín Diario, Federico Henríquez Gratereaux, reportó en un despacho de prensa que la negativa del mandatario a “usar los signos exteriores del poder, como es una banda presidencial”, había dado lugar a una “batalla diplomática” que Bosch reconoció haber perdido. Leer más de esta entrada

Bosch, el olvidado (1)

MIGUEL GUERREROMuchos dominicanos ignoran que Juan Bosch nunca usó en el territorio nacional la banda presidencial que sus sucesores, sin excepción, exhibieron y exhiben profusamente. Sólo se la ciñó una vez y en contra de su voluntad durante su viaje a México, a comienzos de septiembre, dos semanas antes de su derrocamiento. Fue en ocasión de la celebración del aniversario del Grito de Dolores, que marcó el inicio de la lucha por la independencia mexicana y que ese país celebra como fecha nacional.

El programa de ese día indicaba que Bosch debía aparecer con su anfitrión el presidente Adolfo López Mateos, en uno de los balcones del palacio en la plaza del Zócalo. Bosch se negó en principio a ponerse la banda, que por lo demás no tenía, pero se vio obligado a ceder cuando se le exigió usarla conforme lo disponía el protocolo, para lo que fue necesario mandarle a confeccionar una banda que nadie ha podido decir después qué fue de ella. Leer más de esta entrada

“¡Ay, mi patria bella y abandonada…!”

MIGUEL GUERREROEl 28 de marzo de 2011, mientras en Italia se luchaba por erradicar el cáncer de la corrupción que desgarraba al gobierno, encabezado por Sergio Berlusconi, en el Teatro de la Ópera de Roma se presentó un concierto bajo la dirección del maestro Riccardo Muti.

El programa incluyó “Va pensiero”, el conmovedor coro del tercer acto de la ópera Nabucco, de Verdi, también conocido como el “lamento de los esclavos hebreos”, y que desde su estreno en La Scala en marzo de 1842 se le ha considerado como una especie de segundo himno italiano. Tras el prolongado aplauso que siguió a la composición, el director de la orquesta se volvió al público, hizo un breve discurso de la penosa situación por la que atravesaba el país por el deterioro moral que sacudía al gobierno, y repitió la obra tras pedirle al público que acompañara al coro, lo cual este hizo, convirtiendo aquella velada en uno de los momentos más conmovedores de la historia moderna de la ópera.

Y así, entre lágrimas de los cantantes, los músicos y el público, todos al unísono cantaron: Leer más de esta entrada