Las oportunidades futuras

Los tratados de libre comercio representan infinidad de oportunidades, a despecho de lo mucho o poco que la nación haya conseguido con ellos. Esa es una realidad, a pesar del riesgo que confrontan numerosas empresas por su bajo nivel de competitividad  y las desventajas comparativas de nuestra economía. Todo lo cual nos traza deberes ineludibles. En lugar de agregar lamentos y oponer resistencia, el país debería asumir acciones que permitan superar esas dificultades.

Por supuesto, no se trata de una iniciativa que  sólo competa al sector privado. Es algo que está más allá de las decisiones unilaterales. Se refiere a un compromiso que envuelva a todos los sectores importantes de la nación y en el que el Estado asuma con carácter permanente, la parte que le corresponde. Se impone pues un acuerdo en que el gobierno, la oposición y  los empresarios se comprometan a impulsar las exportaciones y mejorar la competitividad del sector productivo. Leer más de esta entrada

El desprestigio de las encuestas

El proselitismo y el secuestro de la opinión pública al través de su manipulación están prostituyendo el valor de las encuestas como método de medición científico. Antes se admitían los sondeos sobre preferencias electorales como una forma racional y bastante aproximada para conocer el estado de ánimo de la población con respecto a políticas o candidaturas. Pero la idea de estos análisis era determinar debilidades y fortalezas o en el caso de productos o estudios de mercados las lealtades de los consumidores. Eran resultados cuya confidencialidad se guardaba celosamente por cuanto la divulgación de algunos datos podía ser de utilidad a la competencia, fuera comercial o política.

A partir de un momento, cuando la actividad proselitista perdió todo sentido del pudor y empezó a mostrar sus paños menores, todos esos valores acerca de las encuestas se vinieron abajo. La realización de estos estudios comenzó a servir para tratar de inducir cambios en las preferencias al través de mensajes subliminales. Leer más de esta entrada

La región que frustra a sus jóvenes

A muchos jóvenes latinoamericanos sólo les queda el recurso de la política para alcanzar sus metas de desarrollo personal. Cuando miran a su alrededor observan las inmensas fortunas creadas por el ejercicio directo de la actividad partidista o al amparo de ésta. El fenómeno es pernicioso para la economía, pues el éxito de esos afortunados se ha erigido sobre privilegios irritantes, tráfico de influencias, favoritismo oficial y otras prácticas inmorales. Esa penosa realidad política fomenta la frustración entre jóvenes y generaciones de técnicos y profesionales, a quienes la actividad proselitista no ofrece encanto alguno. Esos son los que finalmente se van o planean irse.

Muchos no emigran por carencia de oportunidades o porque razones muy profundas, como una familia numerosa, les atan al país donde viven o nacieron. Con el auge del populismo, la burocracia se torna cada vez más en un aparato partidario. Así, no basta con capacidad ni dedicación probadas para asegurarse una posición estable en el sector público en cualquier país latinoamericano. Habrá siempre un ferviente y devoto militante presto a ocupar el lugar que le corresponde a un cerebro más despierto o a unos brazos más diestros para el trabajo. Leer más de esta entrada

El día final de la tiranía

El periodo de oscurantismo y represión que caracterizó la llamada Era de Trujillo no terminó la noche de su asesinato, el 30 de mayo de 1961, ni el 19 de noviembre siguiente cuando el último de sus familiares y allegados fue expulsado del país. Concluyó en realidad formalmente la mañana del 1 de enero de 1962, cuando el entonces presidente Joaquín Balaguer juramentó al Consejo de Estado de siete miembros encabezado por él, en el Palacio Nacional.

Las sanciones impuestas por la OEA fueron levantadas tres días después y el país pudo restablecer vínculos diplomáticos y comerciales con el resto del hemisferio. Pero la paz duró muy poco. El martes 16 de enero, después de varios días de protestas contra Balaguer y el general Rodríguez Echavarría, secretario de las Fuerzas Armadas, una multitud se congregó en el Parque Independencia ante un local de Unión Cívica Nacional para exigir la renuncia de ambos.

Las fuerzas blindadas enviadas para mantener el orden abrieron esa tarde fuego contra la muchedumbre dejando un saldo de cinco muertos y una veintena de heridos. Las protestas se extendieron por toda la ciudad con un balance adicional de víctimas y daños materiales. Leer más de esta entrada

El legado de Colombo

Ramón Colombo publicó en el 2014 el fruto de su prolongado y productivo ejercicio profesional. Es una serie de tres volúmenes, titulada Memoria de los años duros, que refleja toda la intensidad y pasión que caracterizan una de las carreras más exitosas del diarismo nacional de las últimas décadas. Cada reportaje, crónica o entrevista de esa cronología retratan periodos muy difíciles en los que la práctica del periodismo, como él la concebía y aún concibe, implicaba enfrentar un enemigo siempre al acecho, presto a asestar el golpe con el cual quebraron muchas voluntades, vidas útiles y nobles.

Al releer sus páginas se recrean aquellos días de convulsión, en los cuales hacer lo que él hacía, era y sigue siendo una auténtica e inigualable exposición del más nítido y desafiante periodismo. Por eso, la publicación de esta serie, en un formato muy original, constituye un rico legado a la bibliografía del periodismo dominicano y una revisión de aquellos duros momentos que él encaró con la firmeza y valentía que saltan en cada página como una denuncia, cuyo eco nos recuerda la trascendencia de un periodismo responsable, en riña permanente con el poder, cualquiera sea su naturaleza. Leer más de esta entrada

El ajedrez en la óptica de Damirón

Como todo en la vida, el ajedrez, el más racional y científico de los entretenimientos, llamado por derecho propio “juego ciencia”, está sujeto a cambios y en la actualidad ese fenómeno estremece el mundo ajedrecístico. De hecho, su práctica presenta innovaciones imposibles de imaginar en las décadas de los setenta y ochenta del siglo pasado. El ingeniero Rafael Damirón, uno de los grandes propulsores del ajedrez que ha tenido el país, escribió una obra de inmenso valor, única en la bibliografía dominicana, con el sugestivo título de “Hablemos de ajedrez”. En ella pasa revista a nuestro historial del juego y explica las características de los cambios y las transformaciones sufridas por el ajedrez, que han cambiado en forma radical las reglas en los torneos internacionales.

Al referirse a lo que llama “el futuro previsible”, Damirón dice que tal vez muy pronto en el ajedrez de competición estará en juego la legitimidad de los resultados, debido a que una buena parte de la partida al más alto nivel es pura repetición. Según Damirón, “esto adquiere ribetes de crisis cuando se trata de partidas que terminan en tablas, sin que haya ocurrido ningún tipo de lucha real entre los oponentes”. Leer más de esta entrada

Los hombres de Trujillo (2 de 2)

Debido a la mala memoria de los dominicanos, causa de muchas de nuestras desgracias, existe todavía en algunos sectores la intención de replantear moralmente el tema de la tiranía, con el insano propósito de justificarla como una necesidad histórica de su época. Se nos pone de ejemplo el servicio exterior como muestra de la superioridad de la tiranía trujillista sobre la democracia.

Al advertir sobre el riesgo que eso supone para el sistema democrático, me atrevo a asegurar también que todo tiende a justificar ante las generaciones presentes y futuras actuaciones que de otra manera resultarían imposibles de explicar histórica, moral y políticamente. Con honrosas y conocidas excepciones, el servicio exterior durante la llamada Era de Trujillo constituyó uno de los peores y más degradantes aspectos del régimen. La inteligencia de muchos de los que formaron parte del mismo hace posible que todavía hoy miles de dominicanos vean en esa etapa oscura de nuestra vida republicana, valores inexistentes. Con todo respeto, esos personajes a los que se atribuyen tantos méritos quedaron ya marcados en las páginas de nuestra historia por la dimensión justa de sus propias actuaciones. Leer más de esta entrada

Los hombres de Trujillo (1 de 2)

Cincuenta y siete años después de su muerte, se sigue afirmando que las relaciones internacionales experimentaron su máximo esplendor durante la Era de Trujillo, sólo porque hombres educados, con grandes conocimientos de las formas protocolares a la usanza de entonces y dotados de un gran dominio de la oratoria, le sirvieron al tirano en el exterior, sin tomar en cuenta los objetivos de esa política.

Esos señores estaban mejor preparados para la faena que los que llegaron después, pero no eran mejores, ni estuvieron nunca guiados por razones éticas y morales. Por el contrario, contribuyeron con su talento a perpetuar la tiranía y a justificar en el plano doméstico y en el escenario internacional, algunas de las peores atrocidades cometidas por ese régimen. No entiendo por tanto dónde radican los méritos de esa diplomacia y mucho menos la afirmación de que esa política exterior fuera certera y que en su ejecución se usaran a “los mejores hombres”. Leer más de esta entrada