La responsabilidad de la prensa (1 de 2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROToda tentativa para imponer reglas a la conducta y responsabilidad de los medios de comunicación lesiona el papel de la prensa independiente en una sociedad democrática. En los últimos años ha crecido la tendencia de los gobiernos a fijar reglas para definir el concepto de la responsabilidad periodística, como son los casos de Venezuela, Bolivia y Ecuador y desde hace más de  cinco décadas en Cuba, bajo el régimen de los hermanos Castro.

No es tarea fácil determinar cuáles son esos límites, a menos que sean  los que se fije a sí misma cada medio. Resulta chocante la aceptación que goza en ciertos medios periodísticos, tanto dentro como fuera del país, la teoría de que la potestad de establecer límites y reglas a esa responsabilidad cae o encaja dentro de las atribuciones del gobierno. La experiencia ha demostrado que siempre que la autoridad pública, cualquiera sea su naturaleza, pueda directa o indirectamente limitar esa responsabilidad, la independencia y la libertad de prensa quedan virtualmente suprimidas.

La intervención de un gobierno en el campo de la actividad periodística equivale a otorgarle la capacidad de decidir qué puede o debe publicar un diario. Transferir esa capacidad de las redacciones a los despachos de algún ministerio equivale a asestarle una puñalada a la libertad, y la posterior desaparición de una prensa crítica y libre.

No existe un solo ejemplo que permita dudar de esta aseveración tan categórica y bastaría citar como ejemplos los casos de Chile, en la dictadura del general Augusto Pinochet; de Cuba, bajo el régimen castrista y en Nicaragua, en la era sandinista y antes bajo la dictadura de los Somoza. En el país ya sufrimos esa experiencia durante las tres décadas de trujillismo y en menor medida durante otros períodos grises de nuestra historia reciente.(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

El mundo irreal en que vivimos

ARTICULO MIGUEL GUERREROLa ilusión de bienestar que en el ámbito oficial crean las estadísticas sobre estabilidad macroeconómica, aleja al gobierno de la realidad social en que viven las mayorías nacionales. Ni siquiera la alta clase media y profesional del país la estaría pasando como los funcionarios se la imaginan.

Los excesivos impuestos erosionan las posibilidades de progreso de aquellos que se afanan al frente de negocios y actividades profesionales para mejorar sus condiciones de vida. La voracidad impositiva despoja a los ciudadanos de toda perspectiva de cambio y bienestar.

Las empresas pagan impuestos cuatro veces al mes y deben cubrir nóminas quincenales. Además pagan el ITBIS y el adelanto del 1.5% por facturación, es decir por dinero que no han recibido ni saben cuándo lo tendrán. A esto se suma la obligación de los anticipos de renta, a razón de tres veces por año, sobre la base del ejercicio fiscal anterior, lo que supone presunción de utilidades o negocios que nadie puede adivinar, porque todos los años no son iguales y las ganancias de un período necesariamente no se repiten en el siguiente.

El gasto de electricidad es el doble de la facturación, porque la deficiencia del servicio obliga al uso de plantas de emergencia con alto consumo de combustible. La ley de seguridad social es otra carga, porque la asistencia hospitalaria es una ficción lo que hace necesario un gasto doble para garantizar un seguro de salud. El Estado no brinda los servicios que la Constitución  asegura a los ciudadanos. Las familias y las empresas tienen que gastar enormes sumas para proveerse de energía, agua, vigilancia, educación y una extensa gama de servicios que el gobierno está obligado a ofrecer y no ofrece.

Los barrios son un verdadero desastre, con calles inservibles, sin aceras, sin agua, electricidad y escuelas. La falsa ilusión de bienestar tiene al gobierno inmerso en un mundo irreal del que no despierta.(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

El locuaz senador de Peravia

ARTICULO MIGUEL GUERREROLa locuacidad del senador Wilton Guerrero es antológica.

Recuerdo que en noviembre del 2009 escribí que las autoridades podían ahorrarse la recompensa ofrecida a quien ofreciera datos para encontrar a Sobeida Féliz Morel, entonces desaparecida, o simplemente hacer lo justo entregándosela al senador por la provincia Peravia, quien había dicho, según lo reseñó la prensa en esos días, que la perseguida había abandonado el país en un Jet privado escoltada por militares.

Me preguntaba entonces las razones de que no se hablara con este reputado miembro del Congreso para dar por terminado el caso.

Existían dos posibilidades: o el congresista hablaba por hablar contribuyendo con ello a complicar la situación o disponía en cambio de tantos datos esclarecedores que pudieron haber existido razones para no escucharle, lo cual equivaldría a mantener el caso dentro de un absoluto misterio. En base a este último razonamiento, podía llegarse a creer que la presencia de la señora Féliz Morel sería inoportuna  para militares o civiles en posición de quedar seriamente comprometidas si esta señora hablaba. Leer más de esta entrada

Sin necesidad de una corbata azul

ARTICULO MIGUEL GUERREROAhora que el presidente del PRD , Miguel Vargas Maldonado, ha alcanzado su propósito de expulsar a quien no pudo vencer en las primarias del PRD, como parte de su  pregonado propósito de disciplinar la organización, parece saludable  ayudarle a continuar en esa misma línea, revisando las denuncias sobre el financiamiento de la campaña electoral  del 2008 con dinero proveniente del narcotráfico y las líneas de crédito que, se dice,  alguien en ese partido obtuvo del Banco de Reservas para ayudar a subsanar finanzas personales afectadas por el costo de esa campaña.

Un partido disciplinado, coherente con sus principios, como aspira dirigir el actual presidente del PRD, no puede darse el lujo de llevar consigo el estigma de una vinculación con dinero sucio, resultante del crimen organizado, ni puede cumplir con su tarea de oposición, vital en una democracia, más en un país sin instituciones fuertes como la República Dominicana, si alguien ahí dentro se encuentra atado con la clase de compromisos que se deriva de un auxilio financiero que en su momento pudo ser la diferencia entre la pérdida de todo un patrimonio familiar y la preservación de ese patrimonio.

De manera pues que el entusiasmo que dominó la expulsión del expresidente Mejía y otros dirigentes del PRD, por el grave delito de haber obtenido  apenas un 47% del sufragio del año pasado y no haber sido capaces de vencer la oposición interna ni el uso desmedido de los recursos públicos en su contra, debe prevalecer en esa nueva tarea.

Un esfuerzo para lograr  esta vez el adecentamiento de las estructuras partidarias, expulsando también, y de por vida para proseguir la tónica, a todo aquél que por despecho o resentimiento, prefirió alianzas sórdidas con el adversario, probablemente no gratuitas, para evitar su vuelta al poder. Una misión que con toda seguridad elevará al señor Vargas a la cúspide, sin necesidad de una corbata azul..(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

El Vargas que Fernández usó

ARTICULO MIGUEL GUERREROCuando Leonel Fernández decidió destruir lo que quedaba  de oposición, para garantizar su perpetuidad política, se inclinó por Vargas Maldonado porque lo sabía el más incompetente y el menos carismático de los dirigentes del PRD.

Siendo sólo un ex candidato presidencial derrotado, lo invitó a suscribir un acuerdo con el pretexto de garantizar la gobernabilidad y asegurar la aprobación de una Constitución hecha a la medida del primero, lo cual aceptó sin pestañar, sin ser presidente todavía del partido y sin autorización previa de sus organismos de dirección, lo cual hubiera bastado para sacarlo del PRD por usurpación de funciones.

La firma de este documento, cuya notoriedad resultó de la coincidencia del color de las corbatas, azules, que ambos usaron ese día, le despojó de toda posibilidad de ganar las elecciones  pasadas y la total improbabilidad de vencer a Fernández, en el caso, insólito en lo que al señor Vargas  se refiere, de que ambos sean los candidatos en el lejano 2016.

Y tal fue su torpeza, propia de la creencia de que un partido se maneja como un negocio de un solo dueño, que aún no parece darse cuenta que ese acuerdo lo sepultó, porque tan pronto como lo suscribió, alentado tal vez por el halago presidencial que lo hacía verse como el líder opositor que en realidad no era, dejó de estar sólo en la competencia electoral del 2012, auspiciando lo que parecía imposible: el resurgimiento del expresidente Mejía, quien terminó derrotándolo en las primaras por la candidatura, lo que al parecer no le ha perdonado a su contrincante.

En reiterada muestra de su escasa visión política y producto de su evidente frustración, se propuso expulsar a cuantos se le oponen en el PRD, acusándolos de indisciplina, algo inaudito en un partido con tan añeja tradición de disidencia y democracia interna, cuando sus conocidos vínculos con el oficialismo y sus supuestos tratos con un narco hubieran sido suficientes en cualquier otro país para enviarlo a su casa.

Actitudes ciudadanas

ARTICULO MIGUEL GUERREROA veces por apatía dejamos al Gobierno la solución de problemas  sobre los cuales los ciudadanos tenemos una cuota de responsabilidad. Por su naturaleza  muchos de los conflictos que hacen difícil la vida cotidiana pueden ser resueltos con una mejor actitud ciudadana.

El del tránsito, por ejemplo, tal vez uno de los que más nos irrita, tiene su origen en el desprecio a las normas y el desconocimiento de la ley. Aunque el parque vehicular ha crecido al punto de generar congestionamientos que antes nadie se imaginaba, la forma en que conducimos agrava la situación.

Se anda con demasiada prisa, como si el mundo estuviera a punto de terminar y fuera preciso llegar antes que nadie para asegurarse un pasaje seguro al más allá.

Resulta, sin embargo, que aquél que nos rebasa en una avenida muy transitada con uno de esos espectaculares “cortes patelitos”, como dicen nuestros jóvenes, tiene que pararse de golpe por la luz de un semáforo o por una simple e interminable hilera de vehículos en la esquina siguiente. Muchos de los accidentes que a diario se producen tienen en este peculiar fenómeno del tránsito dominicano una de sus causas. Leer más de esta entrada

Cuando de escribir se trata

ARTICULO MIGUEL GUERREROEscribir una columna, especialmente si se hace una obligación cotidiana, conlleva un compromiso. No el tipo que usualmente se contrae al asumir una afiliación partidista.

El compromiso al que me refiero es de naturaleza ética. Por lo general establece distancias que involuntariamente se crean con cada entrega diaria. En esencia cada artículo se convierte en una experiencia propia.

Hacer periodismo en esta época de la vida democrática del país es menos riesgoso. Me ha tocado ejercer este oficio en distintas etapas, algunas de ellas sumamente difíciles, en el que cada amanecer amenazaba con ser el último, y conozco la diferencia.

En la universidad se nos enseña que el compromiso debe ser con la verdad. Pero descubrirla es todo un crucigrama imposible de llenar. El compromiso real se adquiere cuando uno siente un enorme miedo interior por lo que escribe y sin embargo continúa adelante. Leer más de esta entrada

¡¿ Quién entiende al PRD?!

ARTICULO MIGUEL GUERREROEn el Partido revolucionario Dominicano, el más votado en las últimas elecciones, se vive el mundo de Bizarro, el antítesis de Supermán, personaje de ficción en cuyo alrededor todo es distinto al mundo real. Allí lo bonito es feo y lo bueno malo.

Es la realidad que desde hace más de dos años se observa en el PRD, una organización de masas secuestrada por un hombre, su presidente, dolido por una derrota interna en la búsqueda de la candidatura presidencial de la que él es el único culpable.

Un personaje gris, que apenas sonríe, con más méritos empresariales que políticos, y cuyos espalderos custodian la sede principal de la entidad, cerrada con candados, para impedirles el acceso a sus oficinas a los demás dirigentes, algunos de ellos con más antigüedad que él en el partido. Leer más de esta entrada