El humor “revolucionario”

MIGUEL GUERRERONi el comunismo ha podido con el sentido del humor cubano, ni siquiera en el ámbito oficial. Tal vez por eso, en junio del 2008, después de medio siglo, el régimen cubano admitió que estuvo equivocado. La dinastía Castro le dijo al pueblo que “igualitarismo” y “paternalismo”, conceptos sobre los cuales se cimentó la revolución, son inconvenientes al comunismo y que a partir de esa admisión se les pagará a los trabajadores por lo que producen.

En el más fiel estilo del capitalismo de los terribles años veinte, que la iglesia y el mismo régimen han calificado de “salvaje”, el ministerio del Trabajo de Cuba, le hizo saber a los trabajadores que “si es dañino darle menos de lo que les toca, es dañino también darle lo que no les toca”. Una sentencia irrefutable en el más elemental razonamiento económico, que tardaron cincuenta años en reconocer. Leer más de esta entrada

La comunicación oficial (2 de 2)

MIGUEL GUERREROUn buen diálogo depende de la habilidad que exhiba un gobierno para garantizar dos funciones esenciales de asuntos públicos: explicar claramente y de forma fácil para el común de la gente sus políticas, programas, decisiones y actividades, y poder medir luego con acierto cómo se percibe o percibirá estas mismas políticas y decisiones. Lo primero que debe procurarse en la búsqueda de ese objetivo es mejorar el flujo de información. La cuestión no radica en cuántas veces un Presidente se detiene a hablar, a veces en los escenarios más insólitos, sino los temas que trata y la forma en que lo hace. La idea de que el mandatario debe llevar al máximo sus contactos con la prensa para evitarles problemas de imagen a su figura y al Gobierno, sólo es efectiva bajo determinadas circunstancias. El contacto directo y frecuente del Presidente y sus principales colaboradores con los grupos organizadores suelen dar mejores resultados, a despecho del nivel de cobertura mediática que encuentren. Leer más de esta entrada

La comunicación oficial (1 de 2)

MIGUEL GUERREROExiste entre nosotros la errada creencia de que las estrategias de comunicación sólo son necesidades de las grandes corporaciones privadas y que los gobiernos se bastan por sí solo. Más que las empresas, los gobiernos requieren del auxilio de las relaciones públicas para lidiar con el reto que representa su trato con el público, en el ambiente rico en información propio de las sociedades democráticas.

Lo primero que debe asegurar toda política de comunicación gubernamental bien concebida, es el derecho del pueblo a estar bien informado de cuanto hace o no hace el Gobierno. Esta es la regla básica para garantizar una relación armoniosa y de mutua confianza entre la prensa y el Gobierno. Leer más de esta entrada

El Bosch que el país no debe olvidar

MIGUEL GUERREROEl verdadero legado de Bosch no se relaciona con la creación de dos partidos, uno de los cuales, el PRD, él no fundó y cuyo liderazgo alcanzó fortuitamente. Mucho menos con los escasos frutos materiales de su administración de sólo siete meses. Su verdadero aporte a la política fue siempre de carácter moral, a pesar de su carácter irascible y sus insufribles cambios de humor que caracterizaron sus relaciones con la prensa y sus opositores. Pero no fue hasta su retiro virtual, aquejado por los quebrantos propios de la vejez, que el grueso de la nación que se le opuso políticamente se lo reconociera.

En mi obra “El golpe de Estado”, se hace el siguiente relato: “En las semanas siguientes al golpe, el Triunvirato hizo ingentes esfuerzos por presentar al efímero régimen de Bosch como corrupto. Fue uno de sus grandes fracasos. La reputación del expresidente era la de un hombre austero, decidido a vivir del producto exclusivo de su trabajo. Las insinuaciones de corrupción encontraron poco eco en la prensa internacional. Muchos diarios del exterior, por el contrario, dedicaron amplios espacios para resaltar la sencillez con que Bosch y su esposa vivían. Leer más de esta entrada

De Partido de Liberación a Partido de Opresión

JUAN VARGAS 4A

Por Juan Vargas

En la década de los 70 florecieron a lo largo de América Latina partidos de izquierda tanto flexibles como radicales, estos partidos incluían en sus nombres palabras que reflejaban su ideología tales como Partido de Liberación, Partido Revolucionario, Partido Socialista, Partido de los Trabajadores etc, agregando siempre la inicial del país al que pertenecía para ser más específicos.

Estos partidos eran formados por intelectuales defensores de las clases oprimidas tanto económica como políticamente en todos los países y obviamente los militantes de estos partidos eran las personas más pobres, los ignorados, los hijos de machepa, la gente de a pie. Estos partidos daban una formación política solida a sus militantes, por lo cual eran partidos de cuadros, es decir, de gente preparada políticamente.

¿Para qué se formaban estos partidos? Para llegar al poder y desde allí hacer los cambios necesarios para que estos países fueran más justos; mejores salarios, mejor educación, para que hubiera libertad de expresión, libertad de culto y libertad de asociación política. Leer más de esta entrada

Un tema aún pendiente

MIGUEL GUERREROPor años he escuchado a los dirigentes políticos pontificar respecto a que los problemas nacionales son de tal envergadura que se precisa de una acción conjunta de todas las fuerzas políticas y sociales para encararlos. Pero de ahí a los hechos ha mediado un largo e interminable trecho.

Las rivalidades partidistas se anteponen a ese enorme compromiso nacional, siempre pendiente. Usualmente, los partidos se hacen la ilusión de que el fracaso de una administración les favorece y les allana el camino al poder. Esa percepción es errónea y denota una escasa visión de futuro. Los tropiezos de un gobierno, cuando es legítimo, son de todo el país. Y si la oposición llegara a beneficiarse de ello, le tocaría un fardo de problemas como herencia. Leer más de esta entrada

Las tensiones bilaterales

MIGUEL GUERREROLos conflictos han sido una constante en la historia de las relaciones entre los dos países que compartimos una misma y pequeña isla del Caribe. Sin embargo, las tensiones del presente no han sido ni las más intensas ni las más graves en el último siglo. Hacen exactamente 52 años, varios delicados incidentes diplomáticos estuvieron a punto de conducir a un enfrentamiento bélico, de consecuencias difíciles de calcular, entre abril y septiembre de 1963.

El último ocurrió menos de dos días antes del golpe que derrocó al presidente Juan Bosch. Las tensiones entre los dos países venían ya acentuándose desde comienzos de ese año fatídico. Pero la ocupación violenta de la embajada dominicana en Puerto Príncipe por fuerzas policiales haitianas, bajo el pretexto de que allí se daba refugio a un oficial de ese país acusado por el dictador Francois—Papa Doc—Duvalier, del fallido intento de asesinato contra sus hijos mientras se dirigían escoltados hacia el colegio, motivó una airada reacción del presidente Bosch y llevó las relaciones a un punto de congelación desde abril hasta en la última semana de septiembre. Leer más de esta entrada

Un poco de historia ( 2 de 2)

MIGUEL GUERREROLa explotación de un negocio del “capitalismo decadente” por Stalin en Georgia, no hería los sentimientos revolucionarios de Lenin. “Nada me importa que tengas o no asuntos con las mujeres ni que cambies de mujer con tanta frecuencia como de camisa”, escribió Lenin a Stalin. “Pero lo que sí me importa es el buen nombre de nuestro Partido Bolchevique”.

En esa perla de la herencia literaria leninista, prevenía sobre la necesidad de guardar las apariencias: “No estoy de acuerdo en que sea la mejor política para nuestro partido el estar abiertamente conectado con los burdeles que tú y Koresku organizasteis, los cuales están prosperando. Aunque comprendo muy bien que debemos obtener los fondos para nuestra lucha por el procedimiento que sea, ya que los precisamos imperiosamente, creo, sin embargo, que debería hacerse en forma tal, que jamás pueda acusársenos de valernos de la prostitución como un medio de conseguir los ingresos para sufragar nuestra obra revolucionaria”. Leer más de esta entrada