Si me fuera de vacaciones

MIGUEL GUERREROSe supone que en algún momento me iré de vacaciones y me han preguntado si esta columna seguiría publicándose cuando ello ocurra. La respuesta no la sé, pero la pregunta despertó en mí inquietudes que tienen que ver con la razón misma por la que se escribe diariamente. Con los años he comprendido que en un país donde la prensa se desenvuelve con tantos miedos y limitaciones, por la falta de institucionalidad y los compromisos con los poderes fácticos, la utilidad de una columna diaria de opinión se compara con la del correo e INESPRE, con lo que no haría falta mencionar otras momias inofensivas pero costosas de la burocracia estatal como el IDECOOP, la ODC y el Instituto de la Aguja.

A la larga lista habría que agregar las incontables superintendencias, que van desde la salud, donde no se cura nada, a la de energía, donde existe de todo menos eso, y, por supuesto, a las comisiones del Congreso que existen por montones y dan buenos titulares aunque no resuelven absolutamente nada. Leer más de esta entrada

De cosas absurdas

MIGUEL GUERREROA comienzos del 2009, la Junta Electoral intentó lo que no hicieron ni las peores dictaduras: limitar el derecho de los padres a ponerles los nombres a sus hijos. La de Trujillo figura entre las más crueles, horrendas y corruptas en la historia continental. El “jefe” limitó el derecho de tránsito, prohibió la libertad sindical y política, encerró, exilió y asesinó a sus opositores, pero nunca se le ocurrió, ni en sus días finales de delirio, impedirle a los padres elegir los nombres de sus vástagos.

Como si no tuviera otra cosa por hacer, la Junta elaboró ese año un proyecto para regular esa potestad de padres y madres, y asignársela a las oficialías civiles. La infeliz iniciativa carecía de toda lógica, pues sería una suprema estupidez darle facultad a un oficial civil para decidir qué nombre deben llevar los hijos de otros. Se alegó entonces que la idea era evitar que se les den nombres de pila a los niños usados también como apellidos, o los que se entendían vulgares o fonéticamente extraños. Leer más de esta entrada

Las figuras públicas

MIGUEL GUERREROSean hombres o mujeres, las figuras públicas, no tienen vida privada. Todas sus actuaciones son del mayor interés para la población, y eso justifica la atención que los medios suelen dedicarles a los políticos, empresarios o celebridades del mundo del espectáculo, en aquellos países donde existe plena libertad de prensa y el poder no se utiliza para reprimir a los ciudadanos. Mucha de esa gente exige respeto a su conducta privada, creyéndose en derecho de privar al público del conocimiento de sus ambigüedades y de sus falsas composturas.

A lo que sí todo ciudadano tiene derecho es a la intimidad, cosa muy distinta.
Una muestra de la importancia de aceptar como una regla esa diferencia, se ha dado infinidad de veces en otros países, especialmente en Estados Unidos, donde una conducta fuera de las normas establecidas ha acabado con muchas prometedoras carreras políticas. En nuestro ambiente podríamos citar algunos ejemplos aterradores, como el del senador Félix Bautista, acusado de corrupción, y el de un exdiputado, apodado “El Querido”, cuyo concepto del poder ha sido objeto de muchos comentarios en las redes, sin consecuencia alguna para ambos. Leer más de esta entrada

Una feroz tiranía

MIGUEL GUERREROEn su ambiciosa política de apertura diplomática, en su último mandato el presidente Leonel Fernández estableció relaciones con la República de Guinea Ecuatorial. Allí gobierna Teodoro Obiang, uno de los dictadores más crueles y corruptos que haya existido jamás. Ese hombre encabeza una sangrienta tiranía de treinta años, nacida de un golpe militar contra un tío suyo, otro infame asesino, a quien hizo matar.

A pesar de su riqueza petrolera, los habitantes de esa ex colonia española africana figuran entre los más pobres del mundo, mientras Obiang y el clan gobernante poseen en el exterior varias de las más grandes fortunas conocidas, habiéndose apropiado además por medios ilegítimos de cuantas propiedades particulares han querido. Amnistía Internacional ha calificado a la tiranía de Obiang como una de las peores y más oscuras de la historia del continente africano. Leer más de esta entrada

Los tratados de libre comercio

MIGUEL GUERREROLos tratados de libre comercio representan infinidad de oportunidades. Esa es una realidad, a despecho del riesgo que confrontan numerosas empresas dominicanas por el bajo nivel de competitividad que suponen las inequidades impositivas y las desventajas comparativas de nuestra economía. Todo lo cual nos traza deberes ineludibles.

En lugar de agregar lamentos, deberíamos asumir acciones que permitan superar esas dificultades.

Por supuesto, no se trata de una iniciativa que  sólo competa al sector privado. Es algo que está más allá de las decisiones unilaterales. Se refiere a un compromiso grande que envuelva a todos los sectores importantes de la nación y en el que el Estado asuma con carácter permanente, como una meta de su diario accionar, la parte que a él le corresponde. Leer más de esta entrada

Nostalgia trujillista

MIGUEL GUERREROLos propulsores de la fórmula de evaluación histórica que intenta presentar la Era de Trujillo como buena, han tenido un éxito relativo. Nada más hay que ver cómo jóvenes sin la menor idea del terror imperante en esa etapa funesta de la República, se hacen eco de aquellas voces irresponsables que se atreven a señalar que entonces se estaba mejor que ahora. Peregrina afirmación basada en el desorden que ha caracterizado la vida nacional después de su muerte y que es herencia viva de aquel régimen de oprobio.

Existe la tendencia a valorar la tiranía de Trujillo única y principalmente sobre la base de sus realizaciones materiales. Estos parámetros de medición son inadecuados y no permiten un enjuiciamiento correcto de la fase que vivió el país entre 1930 y 1961. Leer más de esta entrada

Las “visitas sorpresas”

MIGUEL GUERREROComo es lógico en la actividad política y en campaña electoral, la oposición cuestiona siempre las labores del gobierno. Por lo regular sus críticas se centran en los programas más exitosos y en los que presentan mayor vulnerabilidad. Por eso es entendible la ofensiva opositora valorando negativamente el programa de “visitas sorpresas”, que el presidente Danilo Medina lleva a cabo desde el mismo inicio de su administración, reuniéndose cada domingo con productores medianos y pequeños para conocer sus necesidades y ofrecerles la asistencia técnica y financiera del gobierno.

Según la oposición el gobierno miente y abulta los resultados del programa. El gobierno insiste en que, por el contrario, sus efectos han dinamizado la producción agropecuaria, incorporando a sectores tradicionalmente marginados de la atención gubernamental al esfuerzo del desarrollo. La cuestión pudo haber quedado en los límites de un debate interminable, por tratarse de enfoques de matices partidarios, propios de la lucha electoral. Leer más de esta entrada

La peregrina idea de una fusión

MIGUEL GUERREROHace un lustro, mientras se deterioraba la imagen del país y se le acusaba de promover políticas racistas contra los ilegales haitianos en su territorio, creció localmente la tesis sobre una conspiración de las grandes potencias para fusionar los dos estados.

La idea, reiteradamente desmentida, siempre me pareció irrealista, producto de un excesivo celo nacionalista y de un total desconocimiento de las causas reales que condujeron a la fragmentación de países europeos cimentados en la fusión de nacionalidades caracterizada por la supremacía de unas sobre las demás. Tal fue el caso de la Unión Soviética, donde el predominio ruso se basó en la supresión de lenguas y tradiciones de otras repúblicas que la integraban y que al primer sólido sacudimiento de la unidad se disgregó en infinidad de estados independientes. Leer más de esta entrada