¡Rechacemos las voces de la insensatez!
13 mayo, 2016 Deja un comentario
Una democracia funciona y garantiza los derechos fundamentales de los ciudadanos, cuando sus líderes actúan con responsabilidad y conforme a lo que las necesidades de la nación demandan de ellos. Y esa responsabilidad se hace más urgente y necesaria cuando les toca el turno de decidir entre el interés personal o de grupo y la tranquilidad y el sosiego de la República, porque de esta última depende, en cualquier circunstancia, el bienestar colectivo y la estabilidad de las instituciones garantes del estado de derecho.
Aunque el proceso electoral que culmina el domingo con la cívica jornada de votación se ha desarrollado con relativa tranquilidad, a despecho de incidentes con un saldo lamentable de cuatro muertos, las elecciones siempre han constituido un motivo de incertidumbre por la enorme dependencia de un elevado porcentaje de la población de sus resultados. Esa incertidumbre crece o disminuye en la medida en que el liderazgo político asume la responsabilidad de evitar que su propia elocuencia lo embriague, porque el papel de la oposición es tan importante como la del gobierno. Leer más de esta entrada


