En manos de muchachos
30 septiembre, 2016 Deja un comentario
Los problemas políticos de un país se resuelven cuando el liderazgo, en el gobierno como en la oposición, asume la responsabilidad de encararlos echando a un lado las diferencias. Es imposible pretender salvar la situación con tácticas elusivas o valiéndose de recados a través de intermediarios, para encontrar salidas satisfactorias a la ley de partidos, la elección de los futuros miembros de la Junta Central Electoral, la Cámara de Cuentas y otros organismos del Estado.
Tampoco conduce a nada amarrarse a la idea de ganar tiempo retirándose de las pláticas negociadoras, porque esa táctica no deja frutos ni da margen de justificación si a la postre los esfuerzos no comportan avance alguno. Leer más de esta entrada

