Los límites del periodismo (3 de 3)

MIGUEL GUERREROHe escrito que en algunos países, los medios de comunicación se han percatado de la amenaza que representa para la libertad de expresión los excesos en que incurren muchos comunicadores al conducirse obscenamente en la radio y la televisión. España es uno de ellos. Aunque allí las extravagancias radiales y televisivas no alcanzan, justo es reconocerlo, los niveles de irrespeto al público que aquí hemos logrado, hace varios años los responsables de los medios españoles acordaron limitar la difusión de mensajes y filmes con altos contenido de obscenidad, violencia, sexo y droga, a horarios fuera del alcance de los niños, ante las quejas crecientes de ciudadanos ofendidos por el daño que esa práctica irresponsable alcanzaba.

En muchas partes, la gente renuncia voluntariamente a ciertos derechos con tal de recuperar la tranquilidad. Leer más de esta entrada

Los límites del periodismo (2 de 3)

MIGUEL GUERREROSi dejamos a la autoridad o a cualquier fuerza ajena a la prensa, la facultad de fijar sus límites estaríamos condenándola de antemano. La fijación de esos límites corresponde pues a los propios periodistas y comunicadores. Son éstos quienes deben establecer las líneas entre las cuales se debe realizar un ejercicio responsable, útil a la sociedad. Eludir esta responsabilidad pone en peligro el clima mismo en que se desenvuelve la prensa, por cuanto para nadie es un secreto que la intolerancia vocacional de la autoridad pública no precisa de muchas razones para hacerse sentir.

La intolerancia, por lo demás, no es potestativa de los gobiernos, los partidos y sindicatos, o las organizaciones sectarias que se desenvuelven en otras áreas de la actividad humana. Es común también al periodismo. Algunas de las obscenidades que se escuchan o presencian en nuestros medios de comunicación, son muestras inequívocas de ello. Leer más de esta entrada

Los límites del periodismo (1 de 3)

MIGUEL GUERREROSin desmedro del derecho universal al mal gusto, es válido decir que los excesos son malos en cualquier actividad de la vida humana. Pero cuando incurren en ellos personas llamadas supuestamente a ser entes de moderación, creadores de opinión u orientadores como maestros y periodistas, se convierten en pecados capitales. En algunos medios de comunicación electrónicos se han perdido los frenos, con gente que no mide el alcance de sus comentarios ni de las obscenidades que vociferan sin el menor recato y con un desprecio absoluto a las buenas costumbres.

Esta falta de respeto al público, plantea nuevamente el tema de la fijación de los límites de la responsabilidad de la prensa, cuyo debate en mi opinión ha sido irresponsablemente dilatado por los medios. Leer más de esta entrada

Las causas del golpe de Estado

MIGUEL GUERREROEl 25 de este mes se cumplirán 53 años del derrocamiento del primer ensayo democrático dominicano del periodo post-trujillista. El golpe incruento que desalojó a Juan Bosch de la presidencia sumió al país en una inestabilidad político, económico y social que provocó casi dos años después un contra golpe militar que degeneró en una revuelta popular y una masiva intervención militar norteamericana. El legado fue una guerra civil con un saldo de cinco mil muertos y una sociedad ahogada en rivalidades políticas ya prácticamente superadas.

Las causas del derrocamiento de Bosch han sido objeto de muchas interpretaciones. El golpe se produjo entre la noche del 24 y la madrugada del 25, en medio de infructuosas gestiones para convencerlo de echar hacia atrás un decreto de destitución de un influyente militar, el coronel Elías Wessin y Wessin, comandante de la unidad de tanques de San Isidro, que sirvió luego de pretexto para la acción. Su suerte estaba echada. Pero esa no era la noche fijada para el cuartelazo. Bosch en su obstinación precipitó los acontecimientos que pusieron término a su régimen, apenas siete meses de haberse juramentado. Leer más de esta entrada

Cuando se revisan papeles viejos

MIGUEL GUERREROEl hecho de que en la columna del lunes 12 de enero de 2009, lo recuerdo como ahora, saliera “hayan echo su trabajo”, en referencia a la posibilidad de que la ausencia del entonces presidente Fernández en la celebración del Poder Judicial se debiera a un conocimiento previo del discurso del juez Subero Isa por la eficiencia de los servicios de inteligencia, echó a perder todo el texto.

Lo confieso, me domina todavía un profundo pesar. En mi ámbito de actividad, se insiste en hablar de la inexplicable incompetencia idiomática de aquellos profesionales que escriben haber sin hache o acentúan la última sílaba de la palabra “dijeron”, el plural pretérito de la tercera persona del indicativo del verbo decir. Muchas cosas ocurren cuando se escribe en los diarios, especialmente si esa actividad se hace a diario. Leer más de esta entrada

Reflexiones sobre el déficit

MIGUEL GUERREROEn las discusiones preliminares para la concertación de un Pacto Fiscal, el tema del déficit en las cuentas del gobierno ha dominado la escena y pudiera ser el nudo a desenredar para alcanzar el objetivo perseguido. ¿Es ese déficit el problema básico de la economía; el trauma que será indispensable superar para sanear la actividad productiva de la nación o podría en última instancia convivir con un alentador crecimiento del PIB sin erosionar las bases del desarrollo nacional?

Las inquietudes me surgen a propósito de una historia publicada este martes en la edición internacional del diario español El País acerca del déficit en las finanzas públicas del gigante petrolero Arabia Saudita provocado por el descenso en los precios del crudo, que el año pasado alcanzó los 80,000 millones de euros (unos 100 mil millones de US$), mucho más que la suma anual de todos los bienes y servicios de la República Dominicana. Leer más de esta entrada

Cuba 57 años después

MIGUEL GUERRERODespués de más de medio siglo, el régimen cubano ha admitido que estuvo y sigue equivocado. La dinastía Castro le ha dicho al pueblo que “igualitarismo” y “paternalismo”, conceptos sobre los cuales se cimentó la revolución, son inconvenientes al comunismo y que se les pagará a los trabajadores por lo que producen. En el más fiel estilo del capitalismo de los terribles años veinte, que la iglesia y el mismo régimen han calificado de “salvaje”, el ministerio del Trabajo de Cuba, le ha hecho saber en el 2012 a los trabajadores que “si es dañino darle menos de lo que les toca, es dañino también darle lo que no les toca”. Una sentencia irrefutable en el más elemental razonamiento económico, que los líderes de la revolución tardaron cincuenta años en reconocer.

El anuncio fue recibido en la comunidad internacional como una débil señal de cambio de rumbo, señal inequívoca de la tragedia que ha vivido ese país. Cambio que apenas les ha concedido a los cubanos el derecho tan esperado a un celular y a poseer una computadora, con la salvedad, por supuesto, de que el gobierno se reserva la potestad de conceder el acceso a la Internet. Cambio que no ha cambiado nada. Leer más de esta entrada

La “perversidad” de tres expresidentes

MIGUEL GUERREROEn un despacho fechado en Caracas y ampliamente reproducido por la prensa continental, la agencia Efe le atribuye al presidente Nicolás Maduro haber dicho en una actividad política esta joya de la literatura chavista: “ A veces sale gente por ahí que se les desvaría la cabeza y que (dice que) Maduro está negociando. Hay que ser bien malvado para decir eso. ¿Ustedes creen que soy capaz de negociar y traicionar al pueblo? Hay que ser bien perverso y malvado…”

La verdad es que los únicos que han hablado de negociación han sido el propio Maduro y los tres expresidentes invitados por el gobierno venezolano para buscarle supuestamente una salida a la crisis que tiene a esa nación al borde del caos: los señores José Luis Rodríguez Zapatero, de España; Martín Torrijos, de Panamá, y Leonel Fernández, de República Dominicana. La oposición ha sido escéptica desde un principio, por entender que el propósito real de Maduro es postergar el referéndum revocatorio para evitar unas elecciones que echarían del poder al chavismo. Leer más de esta entrada