El recurso de la mentira

En los países más democráticos, Estados Unidos por ejemplo, la mentira es un delito. En el nuestro es una eficaz arma política llevada a la categoría de arte por los líderes más exitosos. Las carreras más brillantes en el campo de la política nacional han sido catapultadas por enormes cofres de mentiras repetidas una y otra vez, por años incansablemente, sin consecuencia alguna.

El uso repetido de ese instrumento de ascensión en la política, como en otras actividades de la vida nacional, se ha convertido en una práctica común. Se trata ya de una costumbre a la que se está obligado a apelar para garantizarse el éxito. La mentira es parte de la cultura nacional. Mentimos en el hogar, en la escuela, en el trabajo. Hablamos de mentiras piadosas, como creo haber escuchado alguna vez en letras de una canción. El liderazgo nacional nos miente el lunes, a sabiendas de que el martes puede desdecirse sin que nadie le reproche ni se le pida cuentas. Las promesas electorales son baúles de mentiras. Mientras más grandes y pesados son, mayores las posibilidades. Leer más de esta entrada

Por una conciencia histórica

La democracia requiere de hombres y mujeres capaces de juzgar y decidir con independencia. Bien entendida y conocida a fondo, no propicia ni tolera a través de la educación partidismo de ningún tipo, ni la creación de patrones de conducta de indiferencia frente a los valores. Lo primordial es enseñarle al ciudadano a adquirir conciencia de su propia dignidad y del alcance de la libertad, a fin de que conozca a plenitud sus derechos y aprenda a ser tolerante y entienda el valor de su apoyo a un Estado social de derecho.

En cuanto a la religión, la libertad plena presupone el derecho a encontrar el sentido de la vida, por lo que nadie debe ser obligado a aceptar una perspectiva ética o religiosa. La escuela y el sistema de enseñanza no deben encaminarse en esa dirección y mucho menos que se abrace una religión determinada. Esa es una tarea del hogar. Tenemos necesidad de propiciar un sistema educativo que transmita, más que conocimiento simple, una conciencia histórica. Leer más de esta entrada

El sentido de la democracia

En un encuentro con universitarios, en mis esfuerzos por revivir la Fundación Democracia y Libre Empresa (FUNDALIBRE), dije que la sociedad tiene la obligación de crear mecanismos de defensa y protección de los más débiles. Un sistema de oportunidades, añadí, tendería a reducir los terribles niveles de desigualdad que caracterizan la relación entre los individuos en el país y que en el campo de la promoción y la dignidad humana estamos muy a la zaga de las conquistas en el área de las libertades políticas.

Sin entender la vinculación me preguntaron si era socialcristiano, a lo que respondí diciendo que si bien no pertenezco a ningún partido, mis concepciones sobre el mundo tienen cierta similitud con los planteamientos de una real democracia cristiana, a excepción de lo religioso. La comprensión que tengo de esta doctrina es lo que me ha hecho comprender cuán lejos se encuentran los socialcristianos dominicanos de ella. Leer más de esta entrada

Entre una guerra y otra

Las guerras mundiales abortaron las carreras de muchos cantantes líricos. Pero en medio de una y otra surgieron y brillaron algunas de las voces masculinas más extraordinarias de la historia de la ópera.

Uno de ellos, Giacomo Lauri-Volpi, nacido en Lanuvio, Italia, en 1892, se destacó en los escenarios más exigentes de Europa y el continente americano por la resonancia de su voz, que los críticos de su época, calificaban de vigorosa, con un acento vibrante, casi místico, pocas veces escuchado en otro tenor hasta entonces. Su Luisa Miller de Verdi en 1927 en el Metropolitan de Nueva York, quedó registrado como uno de los más fascinantes momentos del historial de esa meca de la ópera, por donde han desfilado a lo largo de más de un siglo los más grandes cantantes líricos de los que se tenga memoria.

Su interpretación en aquella oportunidad del aria Quando le sere al placido, puso de manifiesto la resonancia “clara y casi sobrenatural” de su voz, debido a su peculiar vibrado y sus notas asombrosamente altas, según la prensa de su época. Leer más de esta entrada

Recordando a mi padre

Cuando mi padre murió, aquella triste y plomiza tarde de mayo, lo que proporcionó el valor necesario para soportar la tragedia enorme que se abatía sobre nosotros, no fue más que la inmensa sensación de pequeñez que de mí mismo y de mis hermanos, reflejó su muerte. La verdadera grandeza de su existencia estaba no en sus muchos logros personales, mezclados con similares tropiezos y desencantos que hicieron de su vida una extraña conjugación de éxitos y fracasos que terminaron por abatirle cuando ya le faltaban fuerzas físicas para enfrentar las tempestades, sino en la sencillez de su corazón y en su increíble percepción para captar la esencia pura de la existencia humana en la más intrascendente de las escenas cotidianas.

Tras su expresión adusta y severa flotaba un corazón tan dulce como la miel. Había luchado contra viento y marea y confrontado las peores vicisitudes en la formación de la más grande y exitosa de sus empresas personales, que era su familia Leer más de esta entrada

Krauze y el antisemitismo en la región

Enrique Krauze publicó hace un tiempo un enjundioso artículo sobre el antisemitismo en la región, que atribuye al “enojo” de los sectores liberales y de la izquierda por los acontecimientos en la Franja de Gaza y Cisjordania. La irracionalidad de ese prejuicio racial tiene profundas raíces históricas, como bien resalta el insigne intelectual mexicano, autor de un ensayo sobre el chavismo titulado El poder y el delirio, lectura imprescindible para entender la tragedia venezolana y el fracaso del experimento revolucionario de la izquierda latinoamericana.

El artículo publicado en El País, se refiere a los grados de antisemitismo resaltados por encuestas. En el caso dominicano, dice, el sentimiento de rechazo a los judíos se estima en un 41%, superior al 31% de América Latina y muy por encima del 9% para todo el continente. La cifra es espeluznante porque implica una aceptación de prácticas odiosas que a través de los siglos han intentado justificar los genocidios y restricciones que todavía prevalecen en muchos países contra los judíos, negándoles el derecho incluso a vivir en paz dentro de fronteras seguras. Leer más de esta entrada

Una ley de pronto pago

Cuando se analiza la economía y sus perspectivas a mediano y largo plazos, se hace énfasis por lo general en la necesidad de reducir al máximo posible las actividades informales y mejorar la oferta de empleo formal. La visión aparece en casi todos los planteamientos de la clase empresarial dominicana y es loable su preocupación, porque la informalidad en el campo de la economía frena la capacidad de captación de recursos fiscales y amenaza la estabilidad del sistema de la seguridad social que, dicho de pasada, de seguridad no tiene mucho.

El problema radica en que algunas reglas del intercambio que se dan en la economía a nivel nacional, no ayudan a alcanzar la meta de formalizar la economía. La más simple y brutal de todas se refiere a los plazos que las grandes compañías se dan unilateralmente para saldar las facturas de sus suplidores. Leer más de esta entrada

Los errores de la oposición

El jueves 21-6-2007 escribí: “De una cosa debe estar seguro el presidente (Fernández), en su incomprensible búsqueda de la reelección, y es que sin importar cuánto él y sus funcionarios hagan para perder las elecciones, los errores de la oposición serán siempre mayores y menores, por ende, las posibilidades de sus contrarios. Estaría consciente de que el poder presidencial es de por sí suficiente para adelantarse en la carrera y llegar primero, a menos que una grave lesión se lo impida. La experiencia diaria le confirmaría que sus adversarios no alcanzan a entender el alcance de ese poder. Se deja subestimar porque pone a los demás en desventaja. Al creérsele débil e inseguro, va al encuentro mejor preparado, con lo que consigue asestar los primeros y mejores golpes. Tiene, por lo demás, todo el tiempo a su favor, mientras observa desde su privilegiada condición cómo los demás tropiezan y conducen al borde del desfiladero.

“Por más líos en los que él se meta, adquiriendo aviones de combate sin concurso, agregando impuestos sobre impuestos, extendiendo como si fueran vacaciones los viajes presidenciales, y gastando en un metro lo que el país no tiene, la falta de visión de sus adversarios convierte sus errores en ganancias. Leer más de esta entrada