La práctica de la tortura

Durante la tiranía de Duvalier, se tuvo una vez el testimonio de un hombre que aseguró haber presenciado en Haití cómo a un compañero de prisión se le introdujeron en los genitales dos alfileres oxidados. Los órganos se les cayeron en pedazos por la gangrena al cabo de varios días de dolor y gritos que sacudían las mugrientas paredes de la estrecha celda.

Amnistía ha denunciado, de acuerdo con versiones recogidas en muchas partes, un método de tortura bastante generalizado consistente en mantener en completa oscuridad a un prisionero por largo tiempo, al cabo del cual se saca repentinamente a plena luz del día o se le proyecta una potente luz de reflector sobre los ojos. Los soviéticos no sólo aplicaban drogas mortíferas con el propósito de doblegar la voluntad más que con la idea de causar dolor físico, aunque este modelo tan inhumano es muy doloroso, sino que solían envolver a los disidentes en lonas mojadas que al secarse encogían y producían un suplicio intenso. Leer más de esta entrada

El rol de la sociedad civil

La sociedad civil, la que genuinamente integran los grupos organizados independientes de los partidos políticos, está en el deber de intervenir en el debate de los grandes temas nacionales. Sólo esa reorientación de la agenda nacional pondrá al país en la senda de una discusión amplia de sus problemas fundamentales, a fin de colocar en el orden correcto aquellos que han quedado rezagados en la arena movediza del partidismo político, de donde parece imposible extraer verdaderas y perdurables soluciones.

La prueba más contundente de la necesidad de que los grupos organizados de la sociedad asuman ese papel y traten de arbitrarlo se ve en la incapacidad del liderazgo político de dotar al país de leyes para regular a los partidos y actualizar la legislación electoral. Tras quince años de vano intento de aprobación de esas dos leyes, quedamos al borde de un imaginario desfiladero repleto de atajos que no llevan a ninguna parte. Leer más de esta entrada

Un viejo mito sobre Bosch

La prensa nacional acepta como un hecho uno de los grandes mitos de la política dominicana: la creencia de que el expresidente Juan Bosch fue el fundador de los dos grandes partidos que se han alternado en el poder desde 1996 a la fecha, el Revolucionario (PRD) y el de la Liberación (PLD). En el caso particular del primero el dato, frecuentemente citado en los medios, no se corresponde con la realidad.

Hay toda una historia de teatralidad en relación con la forma en que Bosch alcanzó la cima del PRD. En su libro “Guerra, traición y exilio”, Nicolás Silfa, integrante de la primera misión enviada por el partido al país tras la muerte de Trujillo, sostiene que Bosch tomó el cargo “por su propia cuenta”, proclamándose presidente “a pesar de que el cargo de mayor jerarquía” era el de secretario general, que ostentaba Ángel Miolán, quien así pasó a la segunda posición. Según Silfa, el ascenso de Bosch al cargo “fue a todas luces irregular”, puesto que no se había realizado asamblea, ni se habían enmendado los estatutos con ese propósito. Leer más de esta entrada

De judíos y palestinos

No es cierto que Israel sea opuesto a un Estado palestino. Esa es una de las tantas falsedades que impiden un análisis objetivo del prolongado y cruento conflicto que estremece esa zona, a la que la mayoría de los seres humanos, cristianos, musulmanes y judíos, estamos espiritualmente ligados. Entre judíos y palestinos existen más vínculos y afinidades que entre palestinos y cualquiera otra nación árabe.

Los orígenes del conflicto se diluyen en el tiempo, es cierto, pero algunos no son tan remotos como se piensa. A la salida de las fuerzas de ocupación británica en mayo de 1948, en cumplimiento de la resolución de Naciones Unidas que aprobó la partición de Palestina para integrar allí dos naciones, una judía y otra árabe palestina, ambos pueblos tuvieron la oportunidad de convertirse en estados soberanos. Sólo los judíos hicieron realidad su sueño. Al intentar abortar el empeño nacional israelí, los ejércitos árabes vecinos que invadieron el territorio asignado a los judíos, impidieron con su acción que los palestinos pudieran convertirse en una nación, como merecen. Se trata de uno de los pueblos más creativos, con un enorme potencial. Miles de vidas, de ambas partes en el conflicto, han sido sacrificadas a lo largo de esos últimos 58 años. Leer más de esta entrada

La crisis de la UASD

El traspaso de mando en la UASD reflejó nuevamente las pocas posibilidades de cambio que puedan darse allí para reorientarla y colocarla en un sitial de respeto en el ámbito de la educación superior a nivel regional. La elección de sus autoridades y el discurso de instalación fueron otra vez reediciones del pasado.

Es obvio que esas autoridades poseen las cualidades necesarias para las funciones escogidas. Nadie lo pone en duda. Pero mientras la elección se haga por votación popular, con intervención abierta de los partidos políticos, como si se tratara de una elección presidencial, con inversiones en propaganda que incluso traspasa el ámbito físico de sus recintos, la universidad no encontrará el camino de su redención; lo que necesita para superar las situaciones de caos, escasez y déficit que ha degenerado en una merma de la calidad académica. Su modelo de elección, por más méritos que se le reconozcan a los elegidos, seguirá sumiendo a la universidad en crisis permanente, sin posibilidad de plantear solución real a su problema fundamental que, más que económico o financiero, es de naturaleza académica. Leer más de esta entrada

El legado de un trágico error

Dicen que los pueblos no aprenden de su pasado y no siempre es cierto. En septiembre se cumplen 55 años del derrocamiento de Juan Bosch, pero la estabilidad de que gozamos hoy como nación tiene en ese hecho sus raíces. Al golpe siguió una etapa de inestabilidad que provocó después un contra golpe militar que degeneró en una revuelta popular y una masiva intervención militar norteamericana. El legado fue una guerra civil con un saldo de cinco mil muertos y una sociedad ahogada en rivalidades políticas ya prácticamente superadas.

Las causas han sido objeto de muchas interpretaciones. El golpe se produjo en medio de infructuosas gestiones para convencerlo de echar hacia atrás un decreto de destitución de un influyente militar, el coronel Elías Wessin, que sirvió luego de pretexto para la acción. Su suerte estaba echada. Pero esa no era la noche fijada para el cuartelazo. Bosch en su obstinación precipitó los acontecimientos que pusieron término a su régimen, apenas siete meses después de haberse juramentado. Leer más de esta entrada

Los medios también son responsables

Para desgracia del periodismo, algunos propietarios de medios electrónicos tal vez ignoren que, a despecho de lo que diga la ley, ellos son moralmente responsables de cuanto se diga o haga en sus estaciones de radio o televisión. Que las ofensas y alegres insinuaciones que frecuentemente se lanzan sobre honras o tranquilidades hogareñas tienen su precio. Que si bien la popularidad que esa obscena práctica genera produce por un tiempo mucho dinero, en algún momento se transforma en descrédito y rechazo. En definitiva, que nadie es tan tonto para creer que esas cosas suceden sin el consentimiento o visto bueno de sus dueños o empleadores.

Lo peor de todo este fenómeno es que las permanentes competencias de vulgaridad que por algunos medios se escuchan y ven, están creando modelos y pautas en el oficio periodístico. Y que muchos jóvenes talentos y otros que no lo son, han visto en ello una vía fácil de alcanzar metas, desdeñando el buen decir y la ecuanimidad que tanta falta le hacen a una sociedad dominada por el afán desmedido de lucro y fama. Además, el que esas atrocidades se originen en horas inapropiadas es algo intolerable, por el daño irreparable que supone. Leer más de esta entrada

La democracia empresarial

Uno de los signos más preocupantes de la realidad dominicana es el descrédito de la clase política. Lo dicen las encuestas y las expresiones de rechazo que se observan en el diario quehacer nacional. Pero no estará lejano el día en que ocurra lo mismo con la clase empresarial, si no se democratizan las organizaciones que la representan. Muchas entidades empresariales no reflejan las transformaciones de la sociedad dominicana, y causa de ello no pueden hablar por todo el sector, a despecho de que los gobiernos se sientan en estos ámbitos exclusivistas más cómodos y seguros. La apertura democrática ampliaría la capacidad de presión de esas entidades que han jugado, es justo reconocerlo, un papel muy importante en la discusión de los temas básicos.

Se impone, sin embargo, que sus reclamos de institucionalización y transparencia en el comportamiento del sector público, se dé también a lo interno de esas organizaciones. Los grupos surgidos en las últimas décadas si bien han logrado espacios en el debate de los grandes temas nacionales, no han alcanzado el reconocimiento de una burocracia empresarial renuente a compartir su hegemonía de clase frente al poder político. La presencia en los escenarios de las grandes discusiones de estos nuevos sectores, fruto de las reformas económicas y las transformaciones de la sociedad, todavía es insignificante. Leer más de esta entrada