La insana y peligrosa intención del CDP

El Colegio de Periodistas (CDP) ha reclamado al Senado una reforma a la ley que lo creó, a fin de (cito) “evitar que personas ajenas a la profesión laboren en los medios de comunicación”, con lo que pretende así “fortalecer la libertad de expresión y el derecho de información”. Imagínense, defender la libertad y el derecho a ser informado restringiendo la práctica del periodismo a una elite de informadores.

En mis 55 años de ejercicio periodístico nunca había leído algo tan espantoso. Ni en los tiempos de la tiranía de Trujillo, en la que hubo total y absoluto control de la información y se les negó a los ciudadanos el derecho a expresarse según sus convicciones, se intentó algo parecido. Lo que intenta el CDP es hacer del periodismo un círculo cerrado abierto a la mediocridad, que luego usarían los gobiernos para evitar la crítica y someter a la oposición. Que tal monstruosidad haya sido propuesta por un gremio de periodista es inconcebible e inaceptable y el Senado tiene, al rechazar tal absurdo, la oportunidad excepcional de reivindicarse de todos sus errores y pecados. Leer más de esta entrada

De candidatos, controles y redes

Los aspirantes lanzados extemporáneamente a la búsqueda de la presidencia ignoran lo que les espera si llegaran a conseguirla. Tendrían que lidiar con desafíos para los que no están probablemente preparados, incluso aquellos que ya ejercieron el cargo. Hasta la actual administración no existían normas de control para el manejo de los recursos públicos, por lo menos en la cantidad y con el rigor de los establecidos en el presente mandato. Los gobernantes anteriores jamás imaginaron lo que sería tratar con las redes. Ya no existen los contratos de grado a grado y quienes evaden la restricción se exponen a verse ante la justicia. Esa es una realidad, a despecho de que la justicia no funcione y los controles se pasen por alto.

La sociedad civil ha reducido el papel de los partidos, más enfrascados en las luchas grupales que atendiendo sus obligaciones de contribuir a hacer funcionar los poderes y lograr que el Congreso apruebe las leyes esenciales. Eso dificultará los arreglos de conveniencia. En la Cámara de Diputados, en la presente legislatura, no se ha aprobado ninguna de las leyes importantes pendientes, y los ejemplos más patéticos son la de los partidos políticos y la electoral, enfermas de muerte, la primera de ella desde su mismo nacimiento hacen 15 años. Leer más de esta entrada

Para evitar lo mismo de siempre

Se atribuye a Bernard Shaw haber dicho que era más fácil siempre ser buen amante que buen marido, porque presentaba menos dificultad ser brillante de vez en cuando que todas las noches. Lo mismo ocurre en las demás facetas de la vida. En la política como en el periodismo, por ejemplo, la monotonía llega ser exasperante. Por eso me cuido de no esclavizar esta columna con un tema, aunque pudiera parecer superficial en el tratamiento de algunos, especialmente abordo asuntos que escapan a mi competencia. Me salva el hecho de que los lectores no siempre buscan ni les interesan las opiniones de los expertos que muchas veces no saben hacerse entender tratando de parecer más inteligentes y preparados que los demás.

En el béisbol los lanzadores alcanzan el éxito cuando logran dominar varias formas de llegar al plato con sus lances porque de esta manera toman desprevenidos a los bateadores. Aquél que solo depende de una recta, por más fuerte que la envíe, siempre se la batearán al no poder engañarlos con un solo recurso. Una misma historia cansa y se descarta por más cambios que se le hagan al texto y otro tanto ocurre cuando un político repite una y otra vez el mismo discurso, por más bien escrito o dicho que parezca. Leer más de esta entrada

Una técnica difícil

Para muchos amantes de la ópera la coloratura es propia sólo de las buenas sopranos líricas ligeras, pero como técnica al fin es realizable en todo tipo de voz. La coloratura (color) requiere de una buena dicción y sobre todo de un canto preciso, ya que no es más que la capacidad de ejecutar sucesiones de notas rápidas y de esta manera poder extender la vocal de una sílaba a varias notas seguidas.

Las composiciones de Mozart, por ejemplo, demandan el dominio perfecto de esa técnica y grandes compositores del bel canto la elevaron al extremo de amplitud, agilidad y rapidez, como aparecen en casi todas las obras de Rossini, Bellini y Donizetti, aunque no con la misma frecuencia e intensidad en las de Verdi y Puccini, considerados ambos, sin embargo, como los dos más grandes genios de la tradición italiana de la ópera. Los compositores contemporáneos, los que han perpetuado con su genio el rico legado de sus antecesores, no hicieron de ella un recurso habitual de sus obras y esa ha sido la causa de que muchos críticos del arte lírico cuestionen permanentemente si fue debido a que no encontraron la forma de integrar esa técnica de modo natural a sus creaciones. Leer más de esta entrada

Un juicio político al Presidente

Dos diputados de izquierda, Fidelio Despradel y Fidel Santana, han propuesto a la cámara un juicio político al presidente Danilo Medina, que sería lo mismo que su destitución sumaria. La propuesta es perturbadora aun cuando tal posibilidad sea improbable. Ya en otra oportunidad un grupo de ciudadanos, en los que figuraban intelectuales y periodistas, lo había solicitado añadiendo al pedido la celebración de elecciones anticipadas, generando reacciones contrarias de amplios círculos de la sociedad, incluso dentro de la propia oposición, conscientes de que tal pretensión podía conducir a una situación de enfrentamiento, caos y vacío político cargado de incertidumbre.

El hecho de creer que una eventual destitución por el Congreso del presidente de la República pueda mejorar la situación por la que se le derroca, es de una ingenuidad imperdonable, porque la Constitución prevé muy bien lo que sucedería en el caso hipotético de que una aventura como esa se materialice. Pura y simplemente, asumiría la presidencia la vicepresidente actual, que en un plazo fatal de 30 días debería convocar a la Asamblea Nacional para llenar la vacante de la vicepresidencia. Leer más de esta entrada

La actividad empresarial

Son pocas las actividades o instituciones a las que no se les dedique un día del año. Así, en adición a la celebración del Año Nuevo, la Navidad, Acción de Gracias (¿?), se añaden la de los enamorados, el jueves de Corpus, la crucifixión de Cristo, la Constitución, los maestros, los agrónomos, las madres, los padres, los ciegos, los sordomudos, los santos difuntos, los periodistas (¡vaya usted a ver!), la virgen de la Altagracia, la de la Merced, del árbol, el medio ambiente, los emprendedores y un listado más extenso que llenaría el breve espacio reservado a esta columna.

Pero si hay una actividad que merezca seriamente de un reconocimiento de la nación es, sin duda, la empresarial, la que muchas veces ponemos en alto riesgo con medidas y exigencias laborales que hacen de la más productiva de todas las gestiones en el ámbito económico una iniciativa de valientes verdaderos. Si hoy, a despecho de las adversidades que la república ha encarado, ocupamos un lugar de liderazgo indiscutible en el Caribe y Centroamérica, es el resultado del empeño de generaciones de hombres y mujeres que han aceptado el desafío de crear negocios que generan bienes y riqueza, aseguran un alto nivel de abastecimiento y nos permiten marchar parejo con los cambios que ocurren y transforman el mundo. Leer más de esta entrada

A falta de primarias abiertas

Si me decido a votar sin una ley de partidos, haría con la boleta lo que no permite la ley electoral, a menos que alguien me convenza de que vale la pena hacerlo. Como se ha rechazado sumariamente el pedido ciudadano de que se abra un recuadro para permitir el voto de rechazo a las candidaturas al Congreso y los municipios con las que los electores no comulguen y los partidos no quieren primarias, mucho menos las abiertas, no me quedaría más remedio que hacer un ejercicio individual de un derecho conculcado en la práctica electoral.

Para reivindicar el derecho que se me niega, tomaría la felpa, dibujaría un recuadro grande en alguna esquina de la boleta para el Congreso y la Alcaldía y le marcaría una cruz o simplemente escribiría sobre él las palabras “por ninguno”. La diferencia entre este ejercicio de frustración electoral y la posibilidad de que se instituya esa modalidad del sufragio es que en el primer caso el voto se anula y en el segundo se contabilizaría. De esa forma quedaría establecida la verdadera fidelidad del electorado, la popularidad de los candidatos y la legitimidad real de los más votados, lo que buena parte de nuestros políticos no quieren descubrir. Leer más de esta entrada

Reflexión electoral

Un ejercicio bien complejo es el de tratar de descifrar las razones de algunas candidaturas. Por ejemplo, la que pudo existir en la mente de la dirigencia de un partido al reservar en el 2010 una diputación para premiar la conducta pública de un señor acusado de abuso sexual contra una menor y contra el cual sus colegas en la cámara nada hicieron. Causa escalofrío pensar que esa agresión contra el buen sentido no llegó a materializarse sólo por el escándalo mediático que provocara. Ni hablar de la espantosa selección entonces de otro diputado reservado para la sindicatura de Santiago, con una deprimente hoja de incumplimiento en sus obligaciones legislativas, a cuyas sesiones no asistía nunca pero sí cobraba el salario, con la deplorable explicación de su uso en un zoológico privado.

Igual podía pensarse de la nominación de otro legislador vinculado a un tráfico de personas a través de la frontera, delito por el cual cumplió condena en el 2005. Leer más de esta entrada