El caso de un Maduro que no madura

El presidente Nicolás Maduro, como en su tiempo su mentor Hugo Chávez, parece popular en el país y supongo que eso se debe a la dicha de que gobierna a otra nación y no a la nuestra. Cuando me refiero a su extravagante proceder y su poco respeto por otros líderes me cae una lluvia de correos llenos de insultos que demuestran la falta absoluta de argumentos y la baja calidad de quienes apoyan y justifican el control de todos los resortes del poder de un país por una sola persona, que en el caso particular del venezolano, no reúne condición alguna de estadista.

Recibí varios de alguien que sólo se identificaba como Maira. Se lamentaba de “lo triste que es ver cómo este individuo (se refiere a mí) que dice llamarse periodista, maltrata a gente que nos da de vivir”, lo cual supone la presunción de que las ventas entonces parcialmente financiadas de petróleo y combustibles de Venezuela constituyen un regalo que los dominicanos debemos agradecer, y no un trato comercial que llevaba implícito un compromiso de deuda con esa nación. Leer más de esta entrada

El gasto promocional en campaña

Se ha publicado que el gasto en publicidad en campaña electoral supera los 600 millones de pesos. Si se le agrega a esa cifra la publicidad que los medios y programas de televisión y radio tradicionalmente bonifican o regalan a los partidos y candidatos podríamos hablar con propiedad de alrededor de 900 o mil millones de pesos en promoción electoral directamente en los medios. Sea cierta o aproximadamente verdadera, la cifra es excesivamente alta para un país con los problemas que todos conocemos, a pesar de que la publicidad bonificada reduce el gasto real en ese renglón.

Además, conforme a la ley de financiamiento estatal, la Junta Central Electoral entrega unos 1,800 millones de pesos, o algo más, a los partidos políticos para costear sus actividades de campaña. Como se puede observar hay una enorme diferencia entre el gasto de publicidad o promoción y la enorme cantidad de recursos provenientes del presupuesto nacional, que se le entrega a los partidos tradicionales, sin que estos se vean obligados a decir la forma en que gastan el dinero que tanto le cuesta producir a los ciudadanos que cumplen religiosamente con sus obligaciones tributarias. Leer más de esta entrada

Recordando a Benedicto

Un discurso del Papa Francisco sobre la relación con otras confesiones, me recordó en su momento la fanática reacción del clero musulmán cuando Benedicto XVI rechazó la violencia del extremismo islámico, y el nerviosismo que ello de inmediato provocara en el Vaticano confirmando así el terror que infunden en Occidente. Lo curioso es que las reacciones de los clérigos musulmanes estaban llenas de diatribas contra el cristianismo y los intentos de aclaración de la Santa Sede no hacían alusión alguna a ese hecho. Lo importante era excusarse con esa gente que ya han hecho pagar muy caro el “crimen” de publicar caricaturas del profeta Mahoma.

La verdad es que el Papa Benedicto no ofendió al islam. Sus declaraciones, pronunciadas en ocasión de su visita esos días a Alemania, su país natal, en marzo de 2013, se limitaron a rechazar, ni siquiera a condenar abiertamente, “las motivaciones religiosas de la violencia”, es decir la guerra santa, la “yihad”. La oficina del Pontífice se disculpó diciendo que el propósito de Benedicto no fue “ofender a los creyentes musulmanes”. Leer más de esta entrada

Benito Juárez, el federalista

Fue Porfirio Díaz, el dictador, y no Benito Juárez, el Benemérito de las Américas quien dijera: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. Juárez no era anti-norteamericano. Todo lo contrario. Era un federalista admirador del pueblo y el sistema estadounidense. La Constitución de 1857 que hizo de México un estado laico, y las reformas que a partir de 1861, tras el cruento conflicto civil conocido en los textos mexicanos como “La guerra de los tres años”, que impuso Juárez ya como Presidente, estaban inspiradas en la libertad del sistema democrático norteamericano.

Durante la guerra que siguió a la aprobación de la Constitución que despojó al clero de las riquezas e influencias políticas que hacían de la Iglesia Católica el verdadero poder en México, el apoyo de Estados Unidos a los constitucionalistas, es decir a los liberales, conocidos como los “rojos” y los “puros”, resultó decisivo y permitió finalmente su victoria sobre las fuerzas del presidente Miguel Miramón, conservador y católico. Juárez tenía la guerra perdida. Las tropas de Miramón, con el control de casi todo el territorio mexicano, le habían prácticamente confinado en Veracruz y sus fuerzas comandadas por el general Degollado estaban exhaustas y aisladas. Leer más de esta entrada

“Desde la concepción misma”

Desde mi perspectiva de opositor al aborto, he visto que en la todavía encendida discusión sobre la penalización de toda interrupción del embarazo, que inevitablemente se extenderá por mucho tiempo, se han escondido muchas hipocresías. Tras los alegatos a favor del derecho a la vida desde la concepción misma, se ocultan viejas historias de abortos y paternidad irresponsable, dondequiera que la discusión haya surgido. Alrededor de este punto surge una grande exhibición de pasiones y prejuicios, demostrando de hecho el relevante papel de las iglesias en la discusión de los temas fundamentales, en paradójica muestra de incongruencia en el debate de un texto que pretende ser expresión legítima de laicismo.

En su momento, el tema del aborto desvió la atención del país de otros asuntos no menos importantes, algunos de los cuales se refieren a los derechos ciudadanos, individuales y colectivos o difusos, que siguen generando duras controversias. Algunos de los más entusiastas defensores públicos del “derecho a la vida desde la concepción misma”, no lo respetaron en su momento. Se trata de una verdad muy conocida, imposible de ocultar y muy presente en la chismografía parlamentaria, aquí como en otras partes. Leer más de esta entrada

En manos de muchachos

Hace dos años escribí, que los problemas políticos se resuelven cuando el liderazgo, en el gobierno como en la oposición, asume la responsabilidad de encararlos cara a cara echando a un lado las diferencias. Es imposible pretender salvar situaciones complejas con tácticas elusivas o valiéndose de intermediarios, para encontrar salidas satisfactorias a leyes que contribuyan a fortalecer las instituciones o despejar de obstáculos la búsqueda de salidas a temas fundamentales.

Tampoco conduce a nada amarrarse a la idea de ganar tiempo retirándose de pláticas negociadoras, porque esa táctica no deja frutos ni da margen de justificación si a la postre los esfuerzos no comportan avance alguno. Abandonar la mesa de negociación con comunicados llenos de lugares comunes cada vez que surge un inconveniente ganan todavía titulares en los medios, pero congela el crecimiento de quienes apelan a ese recurso estéril. La responsabilidad del liderazgo, en el gobierno como en la oposición, es asumir el diálogo directo, sin valerse de mediadores que perdieron la utilidad que una vez tuvieron, porque los temas bajo discusión son muy delicados como para enfrentarlos mediante mandados a terceros, como aun suele suceder. Leer más de esta entrada

Domingo a mediados de semana

Se ha criticado la selección de Plácido Domingo como el más grande tenor de todos los tiempos. Pero su extraordinaria capacidad vocal no deja de fascinar a los amantes de la ópera.
Hace cinco años interpretó por primera vez al personaje central de la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi, en el Royal Opera House de Londres. Esta composición, en cuatro actos, basada en el Antiguo Testamento, es de las más representativas del repertorio verdiano, si bien no figura entre las más conocidas del compositor. Se la identifica principalmente por el lamento coral de los esclavos judíos a orillas del Éufrates, en la escena segunda del tercer acto conocido como La Profecía, en el que añoran su tierra natal ( Va pensiero, sulli ali dorate).

Lo singular de la actuación en esa oportunidad de este incomparable cantante lírico, el más versátil entre sus contemporáneos, es que el rol de Nabucodonosor, rey de Babilonia, le corresponde a un barítono y Domingo en toda su larga y exitosa carrera ha sido más conocido como el gran tenor que en realidad es, a pesar de que en sus inicios en México, donde perfeccionó sus estudios de canto, piano y dirección orquestal, su registro grave correspondía al de un barítono. Leer más de esta entrada

Son iguales y se unen

Los métodos hablan por sí mismos. No existe por tanto necesidad de romperse la cabeza para encontrar diferencias fundamentales entre la extrema izquierda y la derecha, porque no existen. Los matices con los cuales la izquierda extrema trata de alejarse de su hermano, el fascismo, es sólo un ropaje pasado ya de moda. ¿Qué hizo diferente a Stalin de Hitler, si ambos incurrieron en los mismos crímenes contra la humanidad y sus propios pueblos?

Los asesinatos en masa de judíos en los campos de concentración diseminados por toda la Europa ocupada por los nazis, no son en modo alguno distinto a los genocidios de campesinos rusos durante el proceso de colectivización de finales de los años veinte y comienzos de la década siguiente, cuando el dictador georgiano sentaba las bases de su poder totalitario en la Unión Soviética. En la práctica fascismo y comunismo terminan siendo una misma cosa.

El caso de Mussolini es buen ejemplo. Fue inicialmente un dirigente y militante socialista. Sus primeros pasos como periodista los dio en el periódico Avanti, órgano y vocero del Partido Socialista. Leer más de esta entrada