Las puertas hacia el futuro

En la tradición nacional, tras el esfuerzo fallido de una negociación en el ámbito político, puede apostarse a ver a los actores casi siempre en el punto de partida. Por eso, en momentos cruciales, nos ha resultado difícil salvar de obstáculos los caminos. Nos cuesta ceder en aras de un buen acuerdo.

La vía del desarrollo y la prosperidad no es otra que aquella en que todas las fuerzas organizadas ponen de lado sus diferencias, por serias que sean o parezcan, en beneficio de una meta común. Muchos ejemplos así lo indican. Irlanda, en medio de una de las más cruentas, desgarradoras guerras civiles, lo hizo y pudo zafarse del estancamiento, superando lastimosos niveles de miseria, que permitieron convertirla en una nación próspera dentro de los parámetros de la Unión Europea. A despecho de sus enormes e históricas rencillas regionales, y vestigios aún latentes de una conflagración intestina que dejó más de un millón de muertos, España encontró en la consigna de “unión en la diversidad” una vía segura al desarrollo, al mejoramiento de las condiciones de vida de sus ciudadanos y un lugar de prestigio en el viejo continente. Leer más de esta entrada

Nadie es el mejor entre los grandes

Hace unos años, la BBC de Londres reunió a expertos para escoger los 20 mejores tenores de todos los tiempos, lo que desató entonces una apasionada controversia. La elección colocó a Plácido Domingo en el primer lugar. Si bien Domingo reúne todas las condiciones para merecer la distinción, no es justo embarcarse en una tarea de esa naturaleza por la sencilla razón de que muchos de los más grandes nunca fueron escuchados por el jurado como Hipólito Lázaro, Giacomo Lauri Volpi, Miguel Fleta, Enrico Caruso.

Tampoco parece correcto mezclar voces líricas ligeras, como la del gran Luciano Pavarotti, Alfredo Kraus, Tito Schipa y Luigi Alva, con la de tenores spinto y dramáticos como el propio Domingo, Mario Del Mónico, Giuseppe Di Stefano y Franco Corelli, o el de heldentenores como Vickers. La selección incluye al joven peruano Juan Diego Florez, lo que me parece muy prematuro, porque a pesar de su hermoso timbre y extraordinaria extensión, como lírico ligero no es voz adecuada para muchas de las más famosas partituras de los grandes maestros. Leer más de esta entrada

Un mundo de rodillas

Hace ya unos años se publicó en Europa una serie de caricaturas satirizadas del Papa. En algunas de ellas, el Obispo de Roma y jefe espiritual de más de 800 millones de católicos, aparecía en situaciones bastante ridículas, como una en particular que lo mostraba en una playa exhibiendo una exuberante barriga y un pequeño traje de baño. Muchas de esas caricaturas, concebidas tras una visita de Juan Pablo II a España, fueron luego publicadas en el diario La Mañana, de Lérida, a finales de la década pasada. Posteriormente, la cadena de televisión MTV difundió la serie titulada “Popetown” (Ciudad del Papa), un conjunto de películas basadas en dibujos animados protagonizada por un Papa loco, excéntrico, en la que se mostraba también a un cardenal corrupto y criminal.

En esos días, en Europa se exhibió una exposición denominada The Pope, Humor Sant (El Papa, humor santo) que contiene 80 caricaturas satirizadas del jefe de la Iglesia, si bien no se hace contra ningún Pontífice en particular, sino valiéndose de la imagen de un Papa genérico. En ninguno de esos y otros casos, los católicos alrededor del mundo salieron a quemar neumáticos ni a destruir embajadas. Tampoco el Vaticano hizo publicar una “fatua” para condenar a muerte, donde quiera que se encontraran, a los responsables de esas acciones contra la Iglesia. Leer más de esta entrada

Un desafío inaplazable

El exceso de población adquiere singular dramatismo en los países en desarrollo. Su limitada capacidad de producción y la falta de tecnología dificultan la alimentación adecuada de millones de seres humanos, que subsisten en condiciones extremas de pobreza e indigencia.

Es precisamente en estos lugares, donde las desigualdades sociales se muestran más patéticas y las necesidades más perentorias. Y es donde paradójicamente los problemas demográficos y de escasez de alimentos no figuran en las listas de prioridades. Con todo, han planteado un desafío nuevo a los planificadores: cómo lograr un equilibrio entre la producción de alimentos, insuficiente en muchas partes, y el número de personas que habitan la Tierra.

Como en las áreas más densamente pobladas este desequilibrio reviste características alarmantes, la explosión social podría sobrevenir a menos que se adopten medidas correctivas serias y efectivas. No puede pasarse por alto un hecho: a las tasas actuales de crecimiento demográfico, la población mundial crecerá hasta más de ocho mil millones de personas al final de la presente década. Leer más de esta entrada

Cuando el liderazgo envejece

Como todo en la vida, la calidad de un liderazgo que envejece se mide no por quienes lo critican sino por quienes lo defienden de manera irracional. Y son estos últimos lo que definen y resaltan, no otros, la ruta de la bancarrota moral. Ha sido esta una constante, que se acentúa en la medida en que el deterioro hace mella en el sentido del equilibrio, a partir de lo cual se pierde contacto con la realidad y se muestran incapaces de diferenciar entre lo claro y lo oscuro y el paso del tiempo, creyéndose por encima de todo interés público.

Cuando esta situación se da en aquellos casos en que hubo alguna vez expectativas en la población, el sentimiento popular alcanza una confusa mezcla de compasión y desconcierto. Esto hace que la adhesión se exprese en gritos; ruidos que lastiman los oídos y llenan de estupor los ambientes mediáticos, porque es a partir de ese momento en que emigran los espacios para la moderación y el buen sentido. Es la fase en la que ya no se puede volver atrás ni recuperar tiempos perdidos y el aprecio público se esfuma para siempre. Leer más de esta entrada

La realidad cubana

La complicidad de muchos gobiernos con la tiranía castrista y su injustificable indiferencia ante las violaciones de los derechos humanos en Cuba, es tan espantosa que año tras año se intenta justificarla con el eterno pedido de supresión del selectivo embargo comercial estadounidense, como si los problemas generados por la revolución residieran en ese hecho u obedecieran a factores externos.

Es decir, la presunta permanente conspiración del imperialismo y la burguesía, que aún califican de “gusanería”, en una retórica digna de la edad de piedra. Cuando escucho a la izquierda abogar por la eliminación del embargo a Cuba, que no incluye alimentos ni medicinas, me vienen a la memoria los gritos de la multitud en las calles de nuestras ciudades pidiendo el mantenimiento de las sanciones impuestas al régimen de Trujillo por la OEA. A diferencia de aquél bloqueo, que sí lo era, en virtud del cual todas las naciones del hemisferio rompieron lazos con Trujillo y aislaron al país, al que no se le vendía absolutamente nada, a los Castro se les han mantenido abiertas las puertas del resto del mundo, pudiendo negociar con quien quiera o pueda. Leer más de esta entrada

Reflexión al inicio de semana

La experiencia nos dice que algunos ataques mediáticos suelen hacer más bien que el mal que se proponen. Y plantean también serios cuestionamientos sobre el medio que los acoge. Un diario no es el lugar ni la tecnología que se usa para imprimirlo, sino lo que sale a la calle, es decir el contenido que lleva a los hogares.
Lo mismo la radio y la televisión. La existencia de todo medio está sujeta al examen diario, plebiscitos permanentes que en algún momento influirán en el favor y la aceptación del público.

La calidad del contenido es el rostro real de un medio y de aquellos que lo dirigen. Cuando presta sus espacios a las calumnias, termina perdiendo toda credibilidad y la admiración de sus seguidores, por más que muchas veces el proceso no se produzca de inmediato. Sucede igual con los gobiernos, los partidos y los líderes. Cuando estos se valen de terceros para intentar dañar reputaciones, sea en el plano político como en cualquier otro, terminan pareciéndose a quienes usan para esas sucias tareas. La razón es que se requiere de mucho más talento para ejercer la democracia que para imponer la tiranía, por cuanto lo primero supone el uso de la razón y el otro el de la fuerza. La tolerancia a la crítica seria es una obligación de quien se presuma democrático. Leer más de esta entrada

Lectura sabatina

Si bien el concierto de Serguei Rachmaninov número 2 para piano y orquesta es el más conocido e interpretado por los grandes solistas, muchos críticos y seguidores del compositor sostienen que una de las piezas más difíciles del legado clásico romántico europeo es su No. 3, en re menor, opus 30, para el mismo instrumento. Esta soberbia composición del célebre compositor y pianista ruso fallecido en 1943, fue completada en 1909 y estrenada ese mismo año en la ciudad de Nueva York, con notable éxito.

Consta de tres movimientos, un primer allegro en re menor, un intermezzo- adagio en fa menor-re menor y un final “alla breve”, rápido y vigoroso, en re-menor re mayor, al que se entra sin pausa desde el segundo movimiento y en los que se vuelve a los temas de los dos primeros imprimiéndole al concierto una unidad temática impresionante. A pesar de su belleza este concierto no figura en los repertorios de los grandes pianistas debido a sus grandes exigencias técnicas. Sus biógrafos dicen incluso que el famoso pianista, Józef Hofmann, a quien le dedicó el concierto, nunca lo interpretó en público.

El concierto fue posterior al fracaso de su primera Sinfonía, concluida en 1895 y estrenada dos años después, a la que Rachmaninov le dedicó mucho tiempo y esfuerzo. Leer más de esta entrada