Tolerancia y fanatismo

Años atrás se publicó en Europa una serie de caricaturas satirizadas del Papa. En algunas de ellas, el Obispo de Roma y jefe espiritual de más de 800 millones de católicos, aparecía en situaciones bastante ridículas, como una en particular que lo mostraba en una playa exhibiendo una exuberante barriga y un pequeño traje de baño. Muchas de esas caricaturas, concebidas tras una visita de Juan Pablo II a España, fueron luego publicadas en el diario La Mañana, de Lérida, a finales de la década pasada. Posteriormente, la cadena de televisión MTV difundió la serie titulada “Popetown” (Ciudad del Papa), un conjunto de películas basadas en dibujos animados protagonizada por un Papa loco, excéntrico, en la que se mostraba también a un cardenal corrupto y criminal.

En esos días, en Europa se exhibió una exposición denominada The Pope, Humor Sant (El Papa, humor santo) que contiene 80 caricaturas satirizadas del jefe de la Iglesia, si bien no se hace contra ningún Pontífice en particular, sino valiéndose de la imagen de un Papa genérico. En ninguno de estos y otros casos, los católicos alrededor del mundo salieron a quemar neumáticos ni a destruir embajadas. Tampoco el Vaticano hizo publicar una “fatua” para condenar a muerte, donde quiera que se encuentren, a los responsables de esas acciones contra la Iglesia. Leer más de esta entrada

La llamada “ideología de género”

Que me excusen los que pudieran sentirse ofendidos, pero creo que este asunto de la ideología de género ha llegado demasiado lejos. Imagínense que una tarde, al regreso de la escuela, un hijo de seis u ocho años les diga a sus padres que su nombre no es Juan, sino Verónica, o al revés si se tratara de una niña, porque el profesor les enseña que la identidad sexual no proviene de las características biológicas con que se nace. Según esa “ideología”, la condición de hembra o varón es el fruto de la cultura, de una tradición que no es más que el resultado de un contrato social, de la que proviene la raíz de la desigualdad de género que la ideología pretende superar.

No es imaginación. Eso ya ocurre en España y en otros países europeos. En Madrid, no hace mucho, la Alcaldía de la comunidad se incautó y prohibió la circulación de un autobús por un letrero que rezaba: “Las niñas tienen vagina y los niños tienen pene”, porque ofendía a los promotores de esa ideología y protectores de los colectivos LGTB, para quienes lo correcto es que también “las niñas tienen penes y los niños vagina”. Leer más de esta entrada

Cuando la muerte revive recuerdos

La repentina muerte de Mary, una de mis dos hermanas, me trajo el recuerdo de mi madre. En la soledad de sus últimos años ella encontró un compañero con quien mataba su tedio en interminables soliloquios. Era un viejo cuadro de Jesús colgado encima de un retrato de mi padre que sus manos arrugadas movían a cada momento de un lugar a otro, en un espacio físico de apenas unas cuantas pulgadas. La imagen del Cristo tenía una sonrisa débil de tristeza, como si se empeñara en estar a tono con la tranquila soledad que sufría su acongojada propietaria. Era un recuerdo de bodas, que Esther, mi esposa, salvó de la destrucción años atrás enviándolo a enmarcar a tiempo.

Cuando le hablaba a la imagen del Señor no estaba del todo claro a quien se dirigía mi madre, si a El o a su ido compañero de toda la vida que había acudido a la llamada de la muerte quizás cuando más ella lo necesitaba. De todos los retratos de papá ese era su favorito. El que despertaba sus mejores recuerdos, al través de su sonrisa de varón apuesto y tímido, con su despejada frente y su regia nariz, que sólo heredaron dos de mis hermanos. Leer más de esta entrada

El odioso antisemitismo

Enrique Krauze sostiene que el crecimiento del antisemitismo en América Latina se debe a lo que llama “enojo” de los sectores liberales y de la izquierda por los acontecimientos en la Franja de Gaza y Cisjordania. La irracionalidad de ese prejuicio racial tiene profundas raíces históricas, como bien resalta el insigne intelectual mexicano, autor de un ensayo sobre el chavismo titulado “El poder y el delirio”, lectura imprescindible para entender la tragedia venezolana y el fracaso del experimento revolucionario de la izquierda latinoamericana.

En un artículo publicado en el diario español El País, se referie a los grados de antisemitismo resaltados por encuestas. En el caso dominicano, dice, el sentimiento de rechazo a los judíos se estima en un 41%, superior al 31% de América Latina y muy por encima del 9% para todo el continente. La cifra es espeluznante porque implica una aceptación de prácticas odiosas que través de los siglos han intentado justificar los genocidios y restricciones que todavía prevalecen en muchos países contra los judíos, negándoles el derecho a incluso a vivir en paz dentro de fronteras seguras. Leer más de esta entrada

Metas comunes, compromisos comunes

Los tratados de libre comercio representan infinidad de oportunidades. Esa es una realidad, a despecho del riesgo que confrontan numerosas empresas dominicanas por el bajo nivel de competitividad que suponen las desventajas comparativas de nuestra economía.

Esa realidad nos traza deberes ineludibles. En lugar de paralizarnos agregando lamentos, deberíamos asumir acciones que permitan superar esas dificultades. Por supuesto, no se trata de una iniciativa que sólo competa al gobierno o al sector privado. Es algo que está más allá de las decisiones unilaterales. Se refiere a un compromiso grande que envuelva a todos los sectores importantes de la nación y en el que el Estado asuma con carácter permanente, como una meta de su diario accionar, la parte que a él le corresponde, lo que parece ya estar en marcha.

Más allá de lo acordado se impone que el gobierno, la oposición y los empresarios se comprometan a impulsar las exportaciones y mejorar la competitividad del sector productivo. Un acuerdo en el que los empresarios y la oposición asuman como suyas todas las iniciativas legítimas provenientes del sector público que contribuyan realmente al mejoramiento de la competitividad de nuestra economía. Leer más de esta entrada

Un “apagón de voluntades”

Recuerdo un artículo de octubre del 2006 de Adriano Miguel Tejada en el que planteaba la esencia de los problemas que afectan a la sociedad. Y lo hizo de la manera más sencilla, relacionándolo con un dolor de cabeza diario como es el de los apagones. Pero no se refería al apagón que implica una interrupción de la energía eléctrica, sino “al más importante que sufrimos”, para decirlo con sus propias palabras: el apagón de las voluntades.

El artículo estaba basado en la queja de un sacerdote en una misa celebrada quince años antes. Resultaba sorprendente y trágico que década y media después, el autor pudiera transcribirlo sin necesidad de ningún arreglo, lo cual indicaba que esta sociedad se encontraba y lo sigue todavía en lo esencial paralizada. “La crisis de la energía eléctrica no hubiera ocurrido si no existiera la crisis de la energía ciudadana”, escribió Tejada. “No nos hubiésemos acostumbrado al apagón eléctrico si no estuviéramos muy conformes con el apagón de voluntad que tenemos desde hace tiempo”.

Al referirme al artículo escribí entonces que esa falta de voluntad para acometer grandes tareas hasta el final es una característica del carácter nacional y una constante en nuestra vida política. Leer más de esta entrada

Lectura sabatina

Muchos amantes de la ópera tienen al menos la zarzuela por estimarla un género inferior. Pero las mejores composiciones de ese género de origen español se igualan en calidad a las producciones de los grandes compositores operáticos y en algunos casos demandan de los cantantes mayor capacidad vocal y dominio escénico, dado que la zarzuela, a diferencia de la ópera, mezcla canto con partes habladas e instrumentales, por lo que erróneamente se le identifica con la opereta, género de origen francés históricamente muy posterior al género musical español.

También suele comparársele con la ópera-comique francesa e incluso con el llamado singspiel alemán, género en el que muchos autores ubican “La flauta mágica” de Mozart, la última de sus composiciones escenificas en vida del autor, estrenada en Viena el 30 de septiembre de 1791, bajo su dirección.

Si bien la zarzuela no ha tenido la expansión mundial de la ópera, su difusión con los años se expandió a Hispanoamérica, especialmente en Argentina y Cuba, uno de cuyos más famosos compositores, Ernesto Lecuona, compuso en 1930 “María La 0”, que rápidamente se convirtió en una de las favoritas de los productores y cantantes de aquella época. Leer más de esta entrada

La infame práctica de la tortura

Durante la tiranía de Duvalier, se tuvo el testimonio de un hombre que aseguró haber presenciado cómo a un compañero de prisión se le introdujeron en los genitales dos alfileres oxidados. Los órganos se les cayeron en pedazos por la gangrena al cabo de varios días de dolor y gritos.

Amnistía ha denunciado, de acuerdo con versiones recogidas en muchas partes, un método de tortura bastante generalizado consistente en mantener en completa oscuridad a un prisionero por largo tiempo, al cabo del cual se saca repentinamente a plena luz del día o se le proyecta una potente luz de reflector sobre los ojos. Los soviéticos no sólo aplicaban drogas mortíferas con el propósito de doblegar la voluntad más que con la idea de causar dolor físico, aunque este modelo tan inhumano es muy doloroso, sino que solían envolver a los disidentes en lonas mojadas que al secarse encogían y producían un suplicio intenso.

Aún en ciertas democracias occidentales se ha ejercido con periodicidad el castigo corporal contra determinados prisioneros. Leer más de esta entrada