Como en la isla de Java

A finales del siglo 19, el científico holandés Eugéne Dubois encontró en la isla de Java fósiles muy parecidos a restos humanos, que dentro de la búsqueda entonces del eslabón perdido los definió como huesos pertenecientes al primer hombre mono erguido al que llamó Pithecanthropus erectus. Siglo y cuarto después en el ámbito del partidarismo dominicano no resultaría difícil encontrar fósiles que muy bien servirían para ilustrar a nivel nacional una imaginaria actividad política un millón y medio de años atrás, con antepasados del hombre actual.

Es la situación que suele darse cuando los dirigentes de partidos negocian por conveniencia personal posiciones electorales que no podrían conseguir por sus propios medios, impidiendo el crecimiento de su dinámica interna, a lejana distancia de las elecciones sin mediar ninguna competencia entre aspirantes. El hecho de que en esas circunstancias brillen personas inclinadas a favorecer esa salida a la crisis interna que mantiene congelada la oposición política es prueba más que suficiente para medir el grado de envilecimiento a que se ha llegado en partidos que bien podrían trabajar en procura de un historial democrático digno de mejor futuro. Leer más de esta entrada

A nueve años de su muerte

La muerte a comienzos de la presente década en un accidente de tránsito de Salvatore Licitra, tenor italiano de 43 años, privó al mundo lírico de una de las voces más poderosa del presente siglo. Llegó a considerársele como el heredero natural de Luciano Pavarotti, por la extraordinaria belleza y fuerza de su voz. Poseía, escribieron los críticos, “el sonido más gloriosamente fresco que ha producido un tenor”, en las últimas décadas.

Su voz fue la de un clásico lírico spinto, resonante, llena de color y vibraciones, con un dominio casi perfecto de los recursos técnicos, pletórica de musicalidad y elegancia. Su penetrante y firme registro agudo, a pesar de lo cual lograba un equilibrio poco común en sus distintos registros, hizo de él un cantante excepcional con enorme facilidad para roles muy difíciles, entre los que se citan Un ballo in maschera(Un baile de máscara), ópera con la cual debutó en 1998, con apenas 27 años, y Riggoletto y Aida, también de Verdi, al igual que en Tosca y Madame Butterfly de Puccini, que llegó a interpretar en los más exigentes y famosos teatros del mundo. Leer más de esta entrada

Los consejos de un barbero

Cuentan que un florista de un país latinoamericano fue a cortarse el pelo al negocio de un barbero. Cuando le pidió la cuenta le contestó: “No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo servicio comunitario”. Cuando fue a abrir el negocio, a la mañana siguiente, había una nota de agradecimiento y una docena de rosas en la puerta. Luego entró un panadero y por la misma razón se negó a cobrarle. A la mañana siguiente había otra nota de agradecimiento y una docena de donas esperándolo en la puerta. Más tarde, fue un profesor. Al abrir la peluquería al día siguiente encontró una docena de libros, acerca de cómo mejorar los negocios y volverse exitoso.

Ese mismo día le visitó un senador y cuando fue a pagar el peluquero nuevamente dijo: “No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo servicio comunitario”.

Al siguiente, cuando el peluquero fue a abrir el local, había una docena de senadores, 10 diputados, 15 concejales, el alcalde con sus secretarios, la esposa del alcalde y seis hijos, haciendo cola para cortarse gratis. Leer más de esta entrada

Los estandartes del buen periodismo

A propósito de celebrarse ayer el Día del Periodista, vale decir que no es el mejor oficio del mundo, como tampoco en algunos casos el peor pagado. Muchos periodistas, algunos muy talentosos otros mediocres, viven muy bien y hacen buenos negocios. La mayoría, de entre el resto, se dedicaría a otras tareas si tuviera oportunidad de hacerlo. Pero hay entre estos últimos una considerable cantidad que renunciaría a cualquier riqueza con tal de seguir tercamente en la oscuridad de un viejo escritorio en la redacción, donde muchos consumen su existencia e inteligencia, en la vana ilusión de que construyen el futuro.

Son estos los que han hecho vida en las redacciones y aman lo que hacen. Es este raro espécimen humano el que ha preservado los valores del periodismo y el que lucha diariamente, a veces con enormes riesgos personales, para preservar los niveles de dignidad que el ejercicio de la profesión tanto necesita ante el descrédito a que lo ha llevado la vulgaridad y la injerencia del partidismo político. Leer más de esta entrada

Un error común en la oposición

Empecinarse en restarle méritos a cuanto hace el gobierno del presidente Danilo Medina, como si todo fuera negativo, es un error común a la oposición. Esa actitud le quita a los partidos opositores el respaldo y la simpatía de aquellos sectores beneficiarios de muchos de los planes de carácter social que han sido puestos en marcha en la presente administración. Me refiero, entre otros, a la construcción de escuelas y la tanda extendida, las carreteras y puentes, las estancias infantiles y las llamadas “visitas sorpresas”, de un gran valor intangible, tan importante o más que los aportes materiales que ellas llevan a grupos de productores de las comunidades visitadas.

Muchos dirigentes políticos yerran al creer que el país que conocen en sus recorridos de campaña es el mismo que encontrarán en el Palacio Nacional. Bajo esa creencia, critican programas que la condicionante realidad les obligaría a mantener y profundizar si alcanzaran el poder.

Las encuestas, aún las más críticas, dicen que más de la mitad de la población está conforme con el estilo de gobierno del presidente Medina. Eso hace a muchos dominicanos, dentro y fuera de la nómina estatal, sentirse a gusto e incluso orgullosos de formar parte del gobierno. Leer más de esta entrada

Un tema relevante

Sean hombres o mujeres, las figuras públicas, no tienen vida privada. Todas sus actuaciones importan y eso justifica la atención que los medios suelen dedicarle a los políticos, empresarios o celebridades del mundo del espectáculo, en aquellos países donde existe plena libertad de prensa y el poder no se utiliza para reprimir a los ciudadanos. Mucha de esa gente exige respeto a su conducta privada, creyéndose en derecho de privar al público del conocimiento de sus ambigüedades y de sus falsas composturas.

A lo que sí todo ciudadano tiene derecho es a la intimidad, cosa muy distinta. Una muestra de la importancia de aceptar como una regla esa diferencia, se ha dado infinidad de veces en otros países, especialmente en Estados Unidos, donde una conducta fuera de las normas establecidas ha acabado con muchas prometedoras carreras políticas. En el lado opuesto, podríamos citar aquí ejemplos aterradores, como son algunos casos de políticos influyentes que gozan de protección por su vínculo con expresidentes o en virtud de una posición que le confiere inmunidad amparándoles en el paraguas de una impunidad que tanto contribuye a cuestionar la práctica política en el país. Leer más de esta entrada

Los inútiles pactos de civilidad

En pasadas elecciones los llamados Pactos de Civilidad sellaban el cierre de las campañas. Era un compromiso para evitar toda forma de violencia electoral y garantizar los resultados de las votaciones. Constituían una muestra de la debilidad institucional y la falta de madurez y civismo del liderazgo nacional. Nos enseñaban que el respeto a una práctica de esencia secular, como es el juego democrático, sólo fuera posible con la garantía de las distintas iglesias, lo cual mostraban además que a despecho de su largo ejercicio, la clase política necesitaba de un lazarillo, dada su incapacidad para andar por su propia cuenta y medios.

La noticia no fue nunca extraña a lo que se entendía una tradición en la política local. Con cada campaña se hacía indispensable garantizar cierto nivel de respeto a las normas obligando a los líderes a firmar un documento que pocos luego respetaban tornándose irrelevante. Lo más sorprendente de la experiencia era que se le recordara cada cuatro años al país que los resultados de la decisión libérrima del pueblo ejercida en las urnas tenía que ser respetada en virtud de un compromiso escrito sin mucho valor, tratándose de una obligación fuera de toda duda, sin sujeción a cuestionamiento alguno. Leer más de esta entrada

La privatización en la era global

Hablar de enajenación del patrimonio público en el caso de la privatización de las empresas públicas pudiera ser un bonito lema político en tiempos de campaña como los actuales. Pero definitivamente esa clase de retórica carece ya de lugar en el ámbito de la moderna economía e incluso en la discusión de los temas fundamentales en las relaciones entre los estados.

Francois Mitterrand, a pesar de su muy “avanzado” y radical proyecto común con el partido comunista francés en los tiempos en que era candidato presidencial, fue después quien impulsó el traspaso de ciertas empresas y actividades públicas a la esfera privada, con excelentes resultados para los franceses. Fue otro socialista, Felipe González, quien en España libró a sus compatriotas de la tiranía derivada del control estatal de empresas de servicio público. Y un socialista más, el presidente Lagos, en Chile, quien promovió un tratado de libre comercio con Estados Unidos, que a dos años de ejecución ha dado a ese país oportunidades que parecían imposibles antes del acuerdo. Leer más de esta entrada