El octavo pecado capital

Tomás de Aquino definió los pecados capitales como aquellos vicios “a los que la naturaleza humana está principalmente inclinada”. De acuerdo con la literatura católica son siete: lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia y soberbia. Se le llaman capitales no tanto en razón de su gravedad, sino porque cualquiera de ellos puede originar otros males o pecados condenados por la moral cristiana. Cuentan que una vez se dio a elegir a un príncipe de la Iglesia entre los siete y escogió el segundo, la gula, caracterizada por la glotonería, el excesivo consumo de comida y alcohol, creyendo que era el menor. Así tentando al demonio asociado, Belcebú, se emborrachó y cometió los otros seis.

En el Catecismo se reconocen siete virtudes, antítesis de los pecados, como son la humildad, generosidad, castidad, paciencia, templanza, caridad y diligencia. La enumeración de unos y otros nos revelan muchas veces las causas del deterioro de la política dominicana, en los que resulta fácil observar la comisión cotidiana de los siete capitales con una ausencia casi absoluta de sus virtudes, por más misas a las que asistan los 21 de enero y los 24 de septiembre. Leer más de esta entrada

En manos de muchachos

Hace dos años escribí, que los problemas políticos se resuelven cuando el liderazgo, en el gobierno como en la oposición, asume la responsabilidad de encararlos cara a cara echando a un lado las diferencias. Es imposible pretender salvar situaciones complejas con tácticas elusivas o valiéndose de intermediarios, para encontrar salidas satisfactorias a leyes que contribuyan a fortalecer las instituciones o despejar de obstáculos la búsqueda de salidas a temas fundamentales.

Tampoco conduce a nada amarrarse a la idea de ganar tiempo retirándose de pláticas negociadoras, porque esa táctica no deja frutos ni da margen de justificación si a la postre los esfuerzos no comportan avance alguno. Abandonar la mesa de negociación con comunicados llenos de lugares comunes cada vez que surge un inconveniente ganan todavía titulares en los medios, pero congela el crecimiento de quienes apelan a ese recurso estéril. Leer más de esta entrada

Recuerdos de una mañana en primavera

La brisa primaveral acariciaba los rostros aquella mañana de mayo. Era sábado y desde temprano las calles de Manhattan cobraban actividad. Los oblicuos rayos de un luminoso sol avivaban los colores. Una oculta alegría parecía brotar de algún lugar en los rostros adustos de los apresurados transeúntes.

El sonido de los cláxones y los chirridos de los autobuses al frenar en una parada, ahogaban el débil eco de la risa de la muchachada correteando en la plaza cercana. Un anciano harapiento consolaba su soledad contando las monedas que la escasa caridad humana, en aquella gigantesca ciudad de mármol y concreto, había esparcido en su viejo y carcomido sombrero de fieltro, recuerdo quizás de un próspero pasado.

En los ojos enrojecidos de aquella pareja que casi me tumba al pasar, podían leerse los efectos de una sobredosis de algún barbitúrico comprado sin receta. New York era más que un conjunto de bloques y muchedumbre sujetas a un horario riguroso aquella mañana soleada. Nunca estuvo New York más esplendorosa que aquella mañana de mayo. Leer más de esta entrada

El poder de las redes

Las protestas de mujeres en ciudades de Estados Unidos y de otras partes del mundo, demuestran el inmenso y creciente poder de las redes en las decisiones ciudadanas. Esta irrefutable realidad se ha confirmado en el país como un efectivo vehículo para organizar reclamos públicos al gobierno y, sin duda, como el más barato y rápido método de convocatoria para marchas y manifestaciones políticas. Cada día las redes sociales ocupan el espacio que han ido perdiendo de manera paulatina los medios de comunicación.

El hecho es que el poder de penetración de las diferentes modalidades que existen en las redes es mucho mayor que los medios tradicionales como periódicos y revistas e incluso que la televisión y la radio, por la sencilla razón de que cada portador de un pequeño aparato telefónico es portavoz de una información o autor de un comentario capaz de moverse por todo el mundo en tiempo real, a una velocidad mayor que la del sonido.

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Noche memorable con Lauri Volpi

La gala conmemorativa del 125 aniversario del Gran Teatro del Liceo de Barcelona ofreció en 1972 a los amantes de la ópera una de esas ocasiones memorable y experiencia irrepetible a una misma generación. Esa noche, a los 80 años de edad, el gran Giacomo Lauri Volpi intepretó el aria Nessum Dorma, de Turandot, que Giacomo Puccini escribió pensando especialmente en su voz y en la de otro gran tenor de aquella época, el español Miguel Fleta, poco antes de morir sin haber concluido la obra.

Aunque ya trémula su voz, ya retirado, sin el acento vibrante y la resonancia limpia de sus agudos, que sus biógrafos llegaron a calificar de “sobrenatural”, su sola presencia majestuosa en aquél escenario hizo de aquella lejana presentación un hito en la historia de la ópera. Tal vez muy poco conocido para los aficionados que no han tenido el privilegio de escuchar las grabaciones que han podido salvarse de sus presentaciones, Lauri Volpi es considerado como uno de los más grandes tenores líricos de todos los tiempos. Leer más de esta entrada

Mi primera y más grande frustración

Al pensar en los que fueron mis años de infancia y adolescencia, siento en esta etapa de la vida que tal vez mi verdadera pasión fue siempre la música. Aún recreo aquellos lejanos tiempos de escasez, cuando el miedo a la tiranía normaba la vida familiar, en aquella pequeña y modesta casa de la calle Fabio Fiallo, entonces Benefactor, en las que tendido sin camisa en el piso para amortiguar el calor, solía quedar maravillado escuchando a los grandes compositores clásicos. Fue tal vez el concierto número uno para violín de Paganini o Introducción y Rondó Caprichoso de Saint Saënz interpretado por el francés Zino Francescatti, en el programa que transmitía todas las tarde HIZ, lo que produjo esos primeros escalofríos, que se sienten en la espalda, y de cuyo recuerdo nunca me he podido liberar.

No tengo claro si fue él u otros grandes violinistas como Yehudi Menuhin, Isaac Stern, Jascha Heifetz y Giddon Kremer, todos judíos, cuyas interpretaciones solían oírse a diario por esa emisora, puedan ser los responsables de esa primera frustración personal de no poder valerme de ese instrumento milagroso. En aquellos tiempos se requería de muchos recursos para estudiar música y aunque el conservatorio me quedaba al otro lado del Parque Hostos, entonces Ramfis, intentarlo era fastidioso. Leer más de esta entrada

La tarea que elude la prensa

En materia de libertad las regulaciones son peligrosas. Los gobiernos autoritarios se valen de ellas para silenciar a la prensa y acallar a sus opositores. El desenfreno y la vulgaridad como práctica habitual en algunas estaciones y programas de radio y televisión han convencido a mucha gente de la necesidad de imponer controles al uso de esos medios. Por tal razón, más personas se inclinan a tolerar el exceso de autoridad con tal de ver a sus hijos protegidos de las extravagancias y obscenidades que trazan las pautas de popularidad y el éxito comercial que traen consigo las grandes audiencias.

Debemos reconocer, sin embargo, que los programas propulsores de esos métodos son los preferidos de nuestros líderes y políticos y que son muy pocos los que no siguen sus transmisiones, sin importar el riesgo de caer en las deprimentes trifulcas verbales que se dan en los mismos con inusitada frecuencia. Y deplorar también que sea el respaldo publicitario del gobierno como de las publicitarias lo que les garantiza mantener sus altos ratings. Leer más de esta entrada

La reelección diferida

La reelección no está prohibida. Lo que la Constitución no permite es que un presidente en ejercicio pueda postularse para un tercer mandato consecutivo. Sin embargo, la fórmula establecida en la reforma del 2010 es perversa, pues permite la reelección diferida sin límites. La Carta Magna anterior establecía un máximo de dos mandatos con un vete tranquilo a casa. Era lo que hubiera pasado con el expresidente Leonel Fernández, cuya vida presidencial terminaba con la entrega del mando en agosto del 2012. El acuerdo de las “Corbatas azules” que dio paso a la reelección diferida, negándole a su sucesor la oportunidad que él ya había tenido, prolongó su carrera y trabó la del actual, con un legado de corrupción y déficit fiscal que le hizo difícil transitar en un terreno lleno de dificultades, en lugar de un sendero enteramente propio.

La perversidad del modelo impuesto por dicha reforma radica en que siembra y abona ambiciones sin límites, lo cual puede castrar toda posibilidad de relevo político en perjuicio de la dinámica social. Lo vemos ahora con su temprana pre nominación presidencial en el partido de gobierno, en el que pudiera estar en juego el futuro mismo de esa organización, como ya ha ocurrido en otros partidos que han ejercido el poder desde la caída de la tiranía. Leer más de esta entrada