Reflexiones de otoño

Para la mayoría de los ciudadanos de nuestro país, atribulado por los desencantos y las frustraciones de décadas de miseria e injusticia, lo importante no es quién los gobierne, sino cómo se comportan las personas sobre las que recae esa enorme y grave responsabilidad. En otras palabras, lo que interesa realmente es que los gobiernos trabajen por el bien común, fortalezcan las instituciones, respeten los derechos ciudadanos, protejan las libertades civiles y cuiden el patrimonio público.

Nadie en su sano juicio quiere, por tanto, el fracaso de una administración. El bienestar familiar depende de la marcha del país. Si la economía se cae los dominicanos caen con ella. Si se erosiona el clima de libertad, se cierra el espacio donde se mueven y laboran.

Es fácil deducir entonces la frecuencia con que la gente se estremece cuando los excesos y los desafueros conmueven las estructuras en que se erige el estado de derecho. Hablo de un importante segmento de población, donde converge la más amplia diversidad de intereses, no sólo económicos sino políticos y de otra índole. Grupos dentro de los cuales hay fanáticos de uno y otro partido, entusiastas del gobierno y gente que se le opone. Leer más de esta entrada

¿Qué significa ser dominicano?

En medio del tan a veces áspero debate de los temas nacionales, me he preguntado qué significa ser dominicano y qué valores, humanos y morales, implican serlo. ¿Se es porque se aman los colores de la bandera, que irrespetamos usando indistintamente dos matices del azul en ella, o porque se vibra al entonar las notas de nuestro épico canto nacional? ¿Qué puede alentar un profundo sentimiento de arraigo en la tierra en que se nace? ¿La tradición? ¿Cuál es la nuestra? ¿Los recuerdos de infancia, la universidad, la familia?

Independiente del efecto de pertenencia que genera la vida familiar y los vínculos con la sociedad en que uno se mueve y trata, es claro que el patriotismo conlleva otros sentimientos más profundos y duraderos, que sobreviven a la muerte y al desarraigo. Me refiero a los valores por los que vale la pena luchar y que hacen grande a una nación, no sólo por la forma en que su gente muere para defender sus derechos y los de los demás, sino por la manera en que en ella se vive. Para muchos el patriotismo nacional se reduce a la dignidad de morir por la patria, aunque a veces con esas inmolaciones se pierden a aquellos que ofrecían la posibilidad de un cambio a favor de la vida. Leer más de esta entrada

Un desenlace feliz

A diferencia de muchas de las óperas más conocidas, La fanciulla del West (La chica del oeste), una de las últimas escritas por Giacomo Puccini, tiene un inesperado final feliz. Fue estrenada el 10 de diciembre de 1910 en el Metropolitan de Nueva York, bajo la dirección de Arturo Toscanini y su éxito se debió en parte a la primera vez que una composición del género se inauguraba en esa meca de la ópera. El teatro la presentó varias veces en el 2010 en conmemoración del centenario de la obra, escrita por encargo.

La obra, con texto en italiano basado en un libreto inspirado en una pieza del dramaturgo y productor teatral estadounidense David Belasco, se desarrolla en el viejo oeste de Estados Unidos.
En su estreno, el papel principal (el bandido Dick Johnson) fue interpretado por el legendario Enrico Caruso, quien según la crítica de entonces se confirmó como el más grande tenor de su época especialmente por su soberbia interpretación del aria del tercer y último acto Chela mi creda (Que ella me crea libre). Leer más de esta entrada

La honrosa condición de empresario

Son pocas las actividades o instituciones a los que no se les dedique un día del año. Así, en adición a la celebración del Año Nuevo, la Navidad, Acción de Gracias (¿?), se añaden el de los enamorados, el jueves de Corpus, la crucifixión de Cristo, la Constitución, los maestros, los agrónomos, las madres, los padres, los ciegos, los sordomudos, los santos difuntos, los periodistas (¡vaya usted a ver!), la virgen de la Altagracia, la de la Merced, el árbol, el medio ambiente, los emprendedores y un listado más extenso que llenaría el breve espacio reservado a esta columna.

Pero si hay una actividad merecedora de un reconocimiento de la nación es, sin duda, la empresarial, la que muchas veces ponemos en alto riesgo con medidas y exigencias laborales que hacen de la más productiva de todas las gestiones en el ámbito económico una iniciativa de valientes verdaderos. Si hoy, a despecho de las adversidades que la república ha encarado, ocupamos un lugar de liderazgo indiscutible en el Caribe y Centroamérica, es el resultado del empeño de generaciones de hombres y mujeres que han aceptado el desafío de crear negocios que generan bienes y riqueza, aseguran un alto nivel de abastecimiento y nos permiten marchar parejo con los cambios que ocurren y transforman el mundo. Leer más de esta entrada

El camino correcto de la cooperación

El presidente Danilo Medina ha hecho desde un principio cuanto ha sido posible para amainar las críticas derivadas de la sentencia 169-13, que desnacionalizó a descendientes de ilegales haitianos nacidos en el país y merece el reconocimiento que ya se expresa en la comunidad internacional. Y lo ha hecho respetando la separación de poderes, sin tratar de desconocer la solemnidad de la jurisdicción judicial en materia constitucional, a despecho de los graves problemas de imagen que esa decisión le trajo al gobierno y, sobre todo, a la República, en la comunidad de naciones.

Los sectores más conservadores de la derecha nacional han rechazado todas las medidas asumidas por el gobierno, promoviendo un ambiente de confrontación que lleve a repatriaciones masivas y a una ruptura de las relaciones con el vecino estado. El Presidente ha desoído esos despropósitos, actuando con paciencia, prudencia y sensatez, logrando así una salida honorable en el caso de los desnacionalizados. Dentro de las difíciles circunstancias en que fue creado, el plan de regularización de ilegales, es otro éxito inobjetable. Leer más de esta entrada

Guiado por el “espíritu divino”

El transfuguismo, vocablo que define la práctica de pasar de un partido a otro por conveniencias personales, ha sido uno de los vicios más perniciosos de la política dominicana. Y como uno de tantos legados de nuestra debilidad institucional, se entiende que el legislador tratara de subsanar estableciendo una disposición en la Ley de Partidos que prohíbe a quien haya sido precandidato de una organización aspirar a cargo electivo alguno por otra en un mismo evento electoral. Si se aplicara con rigor el dispositivo de la ley, el expresidente Leonel Fernández tendría que esperar la campaña del 2024 para presentarse de nuevo como opción presidencial.

Pero como dice el refrán quien hizo la ley hizo la trampa, el precepto no se le aplicará. La Junta Central Electoral, a la que Fernández acusó ante el Tribunal Superior Electoral de un fraude en su contra, desliz que anoche trató de rectificar desvinculando al órgano de la supuesta trama, tiene potestad para rechazar su candidatura. Leer más de esta entrada

Los derechos de la mujer

La penalización de algunas formas de interrupción del embarazo es un anacronismo superado en países con legislaciones modernas. La restricción es un desconocimiento de los derechos reproductivos de la mujer cuando se trata de una violación, una relación incestuosa, corre peligro inminente la vida de la embarazada y cuando la criatura presenta anormalidades congénitas que no le permitirían llevar una vida normal.

Un ejemplo dramático de las consecuencias de la rigidez de las constituciones, que desconocen esos derechos, es el de una joven salvadoreña, de 18 años, Guadalupe Vásquez. La muchacha se presentó hace años a un centro médico del pequeño pueblo donde vivía con una hemorragia uterina. Los médicos la denunciaron ante la fiscalía por haberse practicado un aborto. La fiscalía cambió luego el cargo por homicidio voluntario, lo que le llevo a prisión con una condena de 30 años. La joven había sido violada pero desconocía que estaba embarazada cuando se le presentó el sangrado, pero el tribunal desestimó su alegato. Tras cumplir parte de la sentencia, la joven fue indultada por la Asamblea Legislativa salvadoreña luego de un debate sobre ese y muchos otros casos similares, que conmovieron la conciencia de la nación centroamericana. Leer más de esta entrada

El Estrecho de Ormuz y Rubén Darío

Muchas son las amenazas que pueden en la actualidad arrastrar al mundo a una nueva y destructiva guerra, sea militar como económica. Por ejemplo, las diferencias comerciales entre China y Estados Unidos; las desavenencias entre este último y Corea del Norte y el conflicto permanente entre árabes e israelíes en el Medio Oriente. Pero ningún otro tan persistente como la amenaza iraní de cerrar el paso de petróleo proveniente del Golfo Pérsico por el estrecho de Ormuz.
Aunque no figura en los titulares diarios de los medios, la situación en el estrecho sigue siendo una de las principales preocupaciones de la comunidad internacional. Por ese angosto brazo de mar se envía cerca del 40% de la producción mundial exportable, lo cual lo convierte en un punto vital para las naciones desarrolladas dependientes del petróleo.

El estrecho estuvo bajo el dominio de piratas durante cientos de años hasta el siglo XIX y su cercanía a Irán, la antigua Persia, hace de él un lugar de importancia estratégica para Occidente. Allí existió entre el siglo X y el siglo XVII un reino, establecido por los árabes, que luego pasó a control portugués. El estrecho está localizado entre el Golfo de Ares y el Pérsico, con Irán al norte y los Emiratos Árabes Unidos al sur. Leer más de esta entrada