Girando vanamente alrededor

Los problemas políticos se resuelven cuando el liderazgo, en el gobierno como en la oposición, asume la responsabilidad de encararlos cara a cara echando a un lado las diferencias. Y nada parece confirmarlo tanto como la interminable e infructuosa discusión alrededor del proyecto del Código Penal y las tres causales en la interrupción del embarazo.

Es imposible pretender salvar situaciones complejas con tácticas elusivas o valiéndose de intermediarios, para encontrar salidas satisfactorias a leyes que contribuyan a fortalecer las instituciones o despejar de obstáculos la búsqueda de salidas a temas fundamentales.

Tampoco conduce a nada amarrarse a la idea de ganar tiempo retirándose de pláticas negociadoras, porque esa táctica no deja frutos ni da margen de justificación si a la postre los esfuerzos no comportan avance alguno. Abandonar la mesa de negociación con comunicados llenos de lugares comunes cada vez que surge un inconveniente ganan todavía titulares en los medios, pero congela el crecimiento de quienes apelan a ese recurso estéril. La responsabilidad del liderazgo, es asumir el diálogo directo, sin mediadores que perdieron la utilidad que una vez tuvieron, porque los temas bajo discusión son muy delicados como para enfrentarlos mediante mandados a terceros, como aún suele suceder.

Leer más de esta entrada

El Código y las tres causales

El atascamiento del proyecto que crearía un nuevo Código Penal es muestra fehaciente de la incapacidad negociadora que nos impide avanzar con la rapidez necesaria para alcanzar objetivos en los que la mayoría parecemos o pretendemos estar de acuerdo. En muchas ocasiones en nuestro pasado reciente, se postergaron la aprobación de asuntos vitales por diferencias irreconciliables y de esa manera dejamos pasar oportunidades, hoy perdidas, o que nos costará recuperar, con un negativo balance en la lucha contra el atraso y el subdesarrollo.

El Código sobre el que el país ha cifrado grandes expectativas para mejorar la lucha contra el crimen organizado, la corrupción y las deficiencias en la administración de una justicia sana conforme al Derecho y la Constitución, es una víctima de esa indolencia nacional. Lo que estanca su aprobación es el tema de las tres causales, que un importante sector entiende que es una vía segura a la legalización del aborto.

Leer más de esta entrada

La tradición política dominicana

En la tradición política dominicana, nada que haga el gobierno encuentra apoyo en la oposición y todo lo que sugiera la oposición es rechazado por el gobierno. Esa característica peculiar de nuestro accionar político se da incluso en los temas en que teóricamente hay coincidencia de pareceres, impidiéndonos avanzar en la búsqueda de solución a los problemas que arrastramos desde el nacimiento mismo de la República.

Se ha escuchado decir a todo aquél que hace vida política partidaria que la educación es la clave del futuro, la magia liberadora de la esclavitud proveniente de la ignorancia y el analfabetismo. Lo mismo ha ocurrido con la salud pública, el medio ambiente, el transporte, los servicios públicos y cuantas cosas influyen en la vida diaria de la gente que habita este país. Bastaría una simple revisión de las propuestas electorales, las actuales y las del pasado, para comprobar cuán similares son y han sido las de unos y las de los otros, sin que en la práctica se haya dado un concierto de voluntades para hacerlas realidad y sentar así las bases del bienestar real al que todos tenemos derecho sin importar afiliaciones y creencias.

Leer más de esta entrada

En el reino de las loterías

La lotería podría tener entre nosotros un fin social, como en otros países. Por ejemplo, la Lotería de la Florida entregó al sistema de educación pública de ese estado la suma de 31,000 millones de dólares entre el 2009 y el 2015. Y en los últimos años los aportes al sistema alcanzaron alrededor de 1,069 millones anuales. Convertidos a pesos dominicanos hablamos de una cantidad imposible de obtener en una calculadora corriente. Para simplificarlo, por encima de mil millones al año, más de 70 mil millones de pesos, suma superior a la mitad del 4% del PIB que la Ley General de Educación le asignó al sistema educativo dominicano.

Con una economía mucho más pequeña, aquí funcionan cuatro loterías, una del Estado y tres privadas. Los aportes al fisco de esos negocios no se conocen con exactitud a pesar de la tendencia casi enfermiza del dominicano al juego de azar. Adicionalmente operan decenas de miles de agencias de apuestas, la mayoría sin control regulatorio, sin que se sepa a ciencia cierta cuál es su utilidad pública, es decir, si iglesias, escuelas y hospitales se benefician de sus operaciones. Tampoco es conocido si los gastos de las familias de clase media y bajos ingresos en apuestas, generan fondos especiales que le sirvan al Estado para llenar las necesidades de esa misma gente, lo cual sería interesante saber dado el enorme pasivo social existente.

Leer más de esta entrada

Una visión de futuro

Si hay algo respecto a lo cual no han existido diferencias entre el gobierno, la oposición, el empresariado y la sociedad civil es la necesidad urgente de encarar el déficit en las finanzas públicas, no importa de cuanto se trate. Tampoco parecen haberlas sobre una reforma o ajuste fiscal, sugerida varias veces por el Fondo Monetario Internacional, que ve con optimismo la marcha de la economía, y que el actual gobierno llegó a considerar una necesidad “inminente”.

El problema consiste en el camino a seguir para llegar a esa meta. Y aunque existe una coincidencia razonable de pareceres en cuanto a que la fórmula deseada debe contener una mezcla de ajuste tributario y reducción de gasto público, no se ha llegado todavía a un consenso que facilite la tarea. El nudo que la detiene parece estar en los montos. Un ajuste fiscal implicaría recorte en el gasto y un aumento de tributos y nadie ha propuesto otra fórmula para lograrlo. Ahora bien, ¿cuánto del uno y cuánto del otro?

Leer más de esta entrada

Tiempos de incertidumbre

La mayor incertidumbre sobre el panorama económico nacional parece asociada a las corrientes proteccionistas que periódicamente parecen fortalecerse en el mundo desarrollado y la posibilidad de una escalada de la guerra que mantiene al mundo en ascuas desde la invasión no provocada de Rusia a Ucrania. Todo ello ha generado un alza de precios y una escasez de oferta de granos a nivel mundial. La inflación que en el país luce en aumento, es consecuencia directa de esos acontecimientos que escapan a la voluntad de los países como el nuestro.

En esas circunstancias, el peor de los temores radica en que un eventual agudizamiento de la crisis europea como consecuencia del conflicto en Ucrania, termine provocando una situación de confrontación global de consecuencias imprevisibles todavía.

Pero sobreponiendo el optimismo al insufrible pesimismo nacional, podría esperarse que el ritmo del crecimiento dominicano siga favoreciendo a pesar de los malos augurios el clima de inversión, con pronósticos muy favorables para la industria, la agropecuaria y el sistema financiero, consolidando la estabilidad económica que ha vivido el país en las últimas décadas.

Leer más de esta entrada

Haití y la comunidad internacional

Es cierto que la comunidad internacional tiene un compromiso con la recuperación de Haití, pero como todo en la vida tiene un límite. Las naciones desarrolladas, que pueden asumirlo, encaran sus propias dificultades. Los europeos enfrentan un flujo de migración que ha puesto a prueba los ideales de la unión por los efectos en su escala de valores, a lo que se añade una amenaza real de violencia y terrorismo que ya ha mostrado su rostro.

El compromiso con Haití es de los haitianos. Son ellos los responsables del progreso, si lo alcanzan, o del estancamiento en que han vivido siempre debido a sus malquerencias políticas, su tradición autoritaria y su incapacidad para preservar el medio ambiente y coexistir con instituciones democráticas. La vecindad crea un compromiso a nuestro país íntimamente relacionado con el punto más débil de las relaciones bilaterales, como es la migración creciente y sin control hacia esta parte de la isla que hace tiempo se hizo inmanejable, con su peligrosa secuela económica, social e incluso política. El flujo migratorio ha originado un desplazamiento de mano de obra, con un empobrecimiento del salario y una amenaza al sistema de seguridad social. Pero más allá del compromiso moral de solidaridad que nace de nuestra tradición cristiana, y que se ha expresado en los peores momentos de tragedia, en una ayuda masiva, por encima incluso de nuestras posibilidades económicas, no nos cabe ninguna otra obligación.

Leer más de esta entrada

Declaración de los Derechos Humanos

Cuando se lee la Declaración Universal de los Derechos Humanos, uno de los textos de mayor valor existente, y se ven cada cierto tiempo las naciones que integran el Consejo de Derechos de las Naciones Unidas, se tiende a pensar que la hipocresía y no el respeto a la dignidad y las libertades humanas norman las relaciones a nivel mundial.

El Consejo han llegado a formarlo algunos de los países con más deprimente record en materia de violación de esos derechos, como son Cuba, China, Rusia y Arabia Saudita, que han anticipado su intención de permanecer formando parte del organismo. La posibilidad de que vuelvan a integrarlo se da casi como un hecho, cada vez que llega el momento de escoger sus integrantes.. También lo han llegado a conformar otros dos países con un lamentable expediente de violación de los derechos humanos como son Venezuela y Vietnam.

Leer más de esta entrada