Ejercicio estéril donde no se lee

Admito mi carencia de respuesta para algunas de las más importantes preguntas que muchas veces me formulo. Por ejemplo, ¿por qué escribo una columna diaria? ¿Por dinero? No lo creo. Lo que me pagan no me resuelve ningún problema. ¿Entonces, por qué lo hago? ¿Acaso en la búsqueda de fama o reconocimiento? Descartado. Detesto la primera y dudo que obtenga lo segundo por esa vía. ¿Por vanidad? Aún no sufro de ese mal. ¿Para probarme a mí mismo? No necesito hacerlo. Me basta con mi familia. ¿Para estar en el centro de la energía que mueve a esta sociedad? ¡Imposible! Daría cualquier cosa para estar lejos de ella.

Pero debe haber una razón, sin duda. Tal vez tan poderosa que sea incapaz de comprenderla. Pasa a menudo en un mundo atormentado, donde las personas viven angustiadas por el duro quehacer diario, asfixiadas muchas de ellas en obscena abundancia extrema a veces aniquiladora del espíritu, y otras, en número mayor, atrapadas en una terrible escasez desconsoladora.

Leer más de esta entrada

El día que no queremos

Cuando se lee y se escucha por la radio y la televisión el incesante saqueo de los bienes públicos, sin sanción alguna, mientras se habla de pactos o medidas fiscales que supondrían inevitablemente nuevos impuestos y más sacrificios para la clase media y los pobres, asalta el temor de que el día menos pensado la relativa tranquilidad en que vivimos se aleje de nosotros. Un día en que todo será distinto. En el que la autoridad, indiferente y cómplice de los hechos que agotan la paciencia nacional, no será suficiente para sofocar la ira de las multitudes.

Será el día en que aquellos que incluso le huyen a esa posibilidad, acudirán a un llamado de redención que alguien, tal vez desconocido, formulará bajo cualquier consigna, porque cuando llegue ese día ya nada importará y todo lo que resulte del desorden y la destrucción será para la multitud menor que todo cuanto existía. Me temo que la ceguera y las ambiciones de una clase política corrupta estén acelerando la llegada de ese día fatal que nos ocultará el solo por muchos años, como ya ocurre en otros países.

Leer más de esta entrada

La coherencia diplomática

La anunciada y pendiente decisión del presidente Luis Abinader de trasladar la sede de la embajada dominicana a Jerusalén, donde funcionó desde su instalación hasta 1980, sería una medida coherente con la diplomacia que la nación ha mantenido desde el final de la Segunda Guerra Mundial y en particular con la nación hebrea.

Desde la creación del estado judío, en virtud de una resolución adoptada por Naciones Unidas en 1947, las naciones que votaron a favor de ella instalaron su sede en la capital histórica israelí. La resolución fue adoptada en noviembre de 1947en un esfuerzo de la comunidad internacional para solucionar el creciente conflicto entre árabes y judíos en la zona de Palestina, con la aprobación a favor de crear allí dos estados, un judío y otro árabe palestino.

Leer más de esta entrada

Reflexiones de verano

Un país no es un gobierno y mucho menos un partido político, por más grande e influyente que ambos sean. Tampoco lo constituyen sus élites económicas e intelectuales. Una nación es el conjunto de todas sus fuerzas vivas; un conglomerado unido por propósitos comunes en el cual convergen distintas clases, por más distantes que se encuentren unas de las otras a causa de sus intereses particulares, cuya suma termina siendo, por extraña paradoja, el grueso del gran interés nacional.

Solo cuando así lo entendamos estaremos en condiciones de dar el gran salto; el que hemos estado a punto de alcanzar en diferentes etapas de nuestra práctica democrática, y al que no llegamos por el insólito obstáculo que anteponen las diferencias, y digo insólito porque son esas diferencias las que nos ponen o deberían llevarnos al pie de la grandeza como nación.

Leer más de esta entrada

La libertad exige responsabilidad

El ejercicio de la libertad requiere de los ciudadanos un alto nivel de responsabilidad y de civismo y la inobservancia de esos principios básicos terminará erosionando el clima democrático. Muchos dominicanos confunden su derecho legítimo a la protesta con el supuesto derecho a irrespetar las leyes, desconocer la autoridad y hacer uso de la violencia para canalizar inquietudes o defender sus intereses particulares o de grupos. La arrogancia de esos grupos llega al extremo de pretender de los demás el endoso como borregos de sus actuaciones y, peor aún, de adueñarse de la facultad de juzgarlos sumariamente.

Bajo cualquier pretexto, los gremios sindicales y profesionales faltan a su obligación al dejar sin servicio a quienes están en el deber de atender, para asaltar las calles en demandas de todo tipo, irónicamente en menoscabo muchas veces del alcance de sus propios reclamos y en desconocimiento casi siempre de los derechos de los demás. Se han dado casos muy emblemáticos de esa carencia de responsabilidad ciudadana. Por ejemplo, los ocurridos en zonas turísticas. En repetidas ocasiones, los reclamos han llegado a crear en esos lugares ambientes de intimidación incluso entre los propios turistas, con un impacto muy negativo para el sector y en espacial para quienes viven y se benefician de la actividad, entre los que paradójicamente suelen encontrarse los manifestantes.

Leer más de esta entrada

Los amigos del aislamiento

Un grupo de notables ciudadanos propuso a finales del 2013 adopción de una serie de acciones que hubieran conducido irremediablemente al aislamiento económico y diplomático del país. Afortunadamente el jefe del Estado de entonces no cayó en la trampa. Pidieron el sometimiento de Haití al Tribunal de La Haya, el rompimiento de nexos con la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a la que se acusó de habernos tendido una encerrona para alcanzar lo que denominan Pacto de Fusión, es decir la integración como un solo estado a las dos naciones que compartimos la isla.
Proponía n también nuestra salida de la OEA, denunciar a la ONU como cómplice de esa conspiración contra la soberanía y la existencia de la República, y acusar a Estados Unidos y sus centros de poder de formar parte de esa trama. ¡El colmo del absurdo!

Leer más de esta entrada

Amenaza real a la libertad

En agosto del 2018, el Colegio de Periodistas (CDP) pidió al Senado una reforma a la ley que lo creó, a fin de (cito) “evitar que personas ajenas a la profesión laboren en los medios de comunicación”, con lo que pretende así “fortalecer la libertad de expresión y el derecho de información”. Imagínense, defender la libertad y el derecho a ser informado restringiendo la práctica del periodismo a una élite de informadores.

En mis 60 años de ejercicio periodístico nunca había leído algo tan espantoso. Ni en los tiempos de la tiranía de Trujillo, en la que hubo total y absoluto control de la información y se les negó a los ciudadanos el derecho a expresarse según sus convicciones, se intentó algo parecido.

La propuesta persigue hacer del periodismo un círculo cerrado, que luego usarían los gobiernos para evitar la crítica y someter a la oposición. Que tal monstruosidad haya sido propuesta por un gremio de periodistas es inconcebible e inaceptable. La idea fue ignorada por el Congreso, pero sigue alentada por el gremio. A pesar del Internet y las redes, esa medida aniquilaría la prensa libre.

Leer más de esta entrada

El acuerdo de las “tres negaciones”

Alas tensiones generadas con la invasión no provocada de Rusia a Ucrania, se ha unido ahora un peligroso enfriamiento de las relaciones sino-estadounidenses. La causa ha sido la visita oficial a Taipei de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, para “reforzar”, según la explicación oficial de Washington, el compromiso norteamericano con la democracia y los derechos de la República de Taiwán, objetada por China.

Si bien no existe por el momento un choque en el ámbito militar, el endurecimiento de esas fricciones puede conducir a un estado de tensión que haga inevitable la guerra. Los efectos de esta confrontación diplomática se observan ya en los mercados, en momentos en que el desbloqueo por los rusos de las aguas del Mar Negro ha permitido la salida de Ucrania de importantes cargamentos de alimentos que ayudarán a evitar hambrunas y alzas y escasez de productos básicos a nivel mundial.

Leer más de esta entrada