Soluciones unilaterales perpetúan problemas

Muchos lectores se orientan por la falsa impresión de que la defensa del derecho de Israel a existir dentro de fronteras seguras, implica desconocer el mismo derecho que le asiste a los palestinos, un pueblo tan sufrido como sus primos israelitas. El problema no es tan sencillo como muchos analistas entienden.

Intentar la búsqueda de solución sobre la base de una interpretación unilateral de la historia del conflicto solo ayuda a perpetuarlo. Si se le analiza desde la perspectiva de cada una de las partes se verá con extrema facilidad que ambas pueden esgrimir razones a su favor.

La dificultad ha consistido en buscarle una salida sobre las razones de una de las partes y no en base a los intereses comunes. A mediados de agosto del 2008, el entonces primer ministro Israelí Benjamín Netanyahu estuvo en un canal de la televisión británica. El periodista inició la entrevista preguntando cómo era posible que murieran más libaneses que israelíes en la guerra de esos días.

Leer más de esta entrada

Lección que ningún gobierno aprende

En diferentes momentos de la historia nacional, los gobiernos se han dejado impresionar por su propia propaganda acerca de la situación económica y la realidad social. Los voceros pagados con que inundan los medios solo consiguen ensuciarles el panorama. Así, los gobiernos llegan a labrarse una imagen irreal de la situación que sus acciones y muchas veces su inactividad propicia. El elogio excesivo le nubla las perspectivas y los hacen alejarse de una realidad casi siempre cruda y distinta a la que llegan a pintarse por efecto de la propaganda.

El abuso de la promoción puede anestesiar por un tiempo a las multitudes. Pero no por mucho tiempo. Un gobierno puede cansarse de decirle al pueblo que está bien y que todo marcha a pedir de boca, pero si ese discurso no se corresponde con la realidad que el pueblo vive, la reacción de este al final será más enérgica. Procederá con enfado ante el engaño. Un error en que frecuentemente se incurre en el ámbito del gobierno, es rechazar, automáticamente, toda forma de crítica u observación a programas o políticas oficiales, especialmente si se han depositado al respecto expectativas fuera de lo normal. Lo que hace más negativa esa práctica es el hecho de que muchas de esas reflexiones están llenas de buena fe y con un deseo manifiesto de colaboración.

Leer más de esta entrada

La queja de “quedar fuera”

El tratamiento mediático de ciertas informaciones de la actividad gubernamental tiende a perpetuar muchas de las falsas percepciones que de la política tienen los ciudadanos. Me refiero a cuando se escribe, por ejemplo, que varios dirigentes del partido oficialista “quedaron fuera”, al no ser designados en funciones del gabinete o en otros cargos importantes de la burocracia estatal.

El “quedar fuera” pretendería decir que se les ha violado un derecho, como si el desempeño de una función pública constituyera una propiedad privada o viniera de una herencia nobiliaria.

En una oportunidad reciente de renovación burocrática, algunos que “quedaron fuera” no tenían razón ni justificación para no quedarse donde quedaron, porque sus largas permanencias en la actividad partidaria no es un derecho por sí mismo para desempeñar una importante función pública y cada cierto tiempo, como ha ocurrido, es de renovación y oportunidades para un necesario relevo.

Leer más de esta entrada

La independencia del Poder Judicial

Una práctica que afecta la independencia del Poder Judicial es la tendencia a dirimir fuera de los tribunales, en los medios de comunicación, asuntos pendientes de fallo en la justicia. Algunos de los casos más sonados de los últimos años se ventilaron así en las páginas de los periódicos y en los programas de radio y televisión. Los ciudadanos conscientes de la importancia que para la vida institucional y la vigencia de un estado de derecho tiene la soberanía del Poder Judicial ven con estupor la insólita frecuencia con que abogados de personas acusadas de diversos delitos, acuden a los medios con la evidente intención de presionar a los jueces y condicionar a la opinión pública.

Muy pocos jueces están en condiciones de resistir este tipo de presión Por esta razón, en su momento, hace años, fue muy bien recibida la exhortación del presidente de la Suprema Corte de Justicia de entonces, doctor Jorge Subero Isa,” a todos los jueces del país”.

Leer más de esta entrada

Un legado de campañas electorales

Una de las prácticas a evitar en los próximos procesos electorales es la de atiborrar la geografía nacional con vallas, letreros y afiches promocionales de los candidatos, que afean las ciudades y carreteras y crean contaminación visual, y en muchos casos un peligro para los conductores, cuando esa promoción oculta señales de tránsito. Finalizada las campañas los partidos incumplen con la obligación de limpiar las áreas embadurnadas con su propaganda, para facilitar, por lo menos el necesario tránsito hacia la normalidad.

En la mayoría de los países la difusión de este tipo de publicidad está muy controlada y la violación de las normas se paga a veces con la anulación de candidaturas o fuertes penalidades económicas. Ese control impone los lugares donde se permite el despliegue de material promocional y su volumen. También establece plazos para el retiro, y el incumplimiento de la norma implica también sanciones para aquellas autoridades responsables de hacerlas cumplir.

Leer más de esta entrada

Inseguridad ciudadana y derechos humanos

La defensa de los derechos humanos ha ocupado la atención de los medios por su importancia en la práctica democrática y ese permanente interés ha generado serios cuestionamientos a las políticas oficiales sobre la materia. Buena parte de la preocupación se ha centrado en la protección de los derechos ciudadanos de aquellos que hacen del crimen y de la violencia física normas de conducta, sin reparar el daño que causan a los demás y la desprotección con que se dejan a los más vulnerables, los que frecuentemente son sus víctimas.

Por desgracia, la creatividad de los organismos de protección ciudadana no se compara con la facilidad y rapidez con la que las distintas modalidades del crimen organizado han logrado ampararse en los tecnicismos que las leyes ponen a su disposición, colocándolos cada día más lejos del alcance de las sanciones legales y haciendo más difícil y menos eficiente el combate a la criminalidad y la delincuencia. Algunas de las instituciones de la sociedad civil defensoras de los derechos ciudadanos han sido muy activas en defensa de los derechos de los criminales más que en los de sus víctimas y esta realidad es innegable, por mucho que duela y avergüence.

Leer más de esta entrada

“Pararme en una esquina”

La relectura de las obras de Gabriel García Márquez me trajo a la memoria la que tal vez haya sido una de sus últimas entrevistas como el genial periodista que siempre fue. La entrevista hecha a Fidel Castro, probablemente también la última concedida por el dictador cubano a un escritor extranjero, legó una formidable reflexión sobre el alcance del poder absoluto y las inmensas limitaciones que conlleva paradójicamente el ejercicio de ese poder.

Si bien se trató de una entrevista complaciente, cosa lógica dado el trato personal y profesional del Nobel de Literatura colombiano con el líder de la revolución cubana, una frase de Castro le imprimió a ese encuentro un valor extraordinario sobre el significado del poder político y la terrible e inconsolable soledad que rodea siempre al que lo ejerce o posee, aislándole y convirtiéndolo a la postre en un esclavo de sí mismo.

Leer más de esta entrada

La visión maoista del marxismo

Años han transcurrido desde el desmembramiento del comunismo en la antigua Unión Soviética y el resto del Este europeo, así como del exitoso tránsito de China hacia el capitalismo, sin que los extraños seres del marxismo que aún permanecen fieles a la doctrina, entiendan las causas del fenómeno. Fue Mao el que anticipó el fracaso del sistema, si bien él mismo entró años después en contradicción con su propia prédica.

El líder de la revolución escribió: “Los comunistas son marxistas internacionalistas, pero nosotros no podemos adaptar el marxismo a la vida sino adaptándolo a las particularidades concretas de nuestro país, y bajo una forma nacional. Si los comunistas, que son una parte del gran pueblo chino, aplican el marxismo sin tener en cuenta las particularidades de la China, se llegará a un marxismo abstracto y vacío de todo contenido”.

Mao también escribió como perjudicial para el desarrollo del arte y de la ciencia la imposición por “medidas administrativas” de un estilo particular del arte o una de “escuela de pensamiento con exclusión de otra”, que fue precisamente lo que hizo, olvidando sus enseñanzas, al desatar después la llamada “Revolución Cultural”, que generó una cruenta persecución entre la misma dirigencia que le había acompañado en los años de guerra, primero contra Japón y luego contra Chiang Kai Shek, sumiendo a China en una crisis aguda.

Leer más de esta entrada