Cuando el “do” alcanza el cielo

El famoso Do de pecho,  nota muy aguda que sólo con  mucho esfuerzo puede alcanzar un tenor, y que tanto hace vibrar a los entusiastas de la ópera,  riñe según los expertos con el buen canto.

Grandes cantantes han estropeado su voz al abusar de su capacidad para alcanzar ese alto registro.

Tal vez el caso más conocido sea el del incomparable  Giuseppe Di Stefano, cuya facilidad para lograrlo era memorable.

Según sus biógrafos su voz de enorme personalidad, se deterioró a tal grado que  a su retiro de los grandes escenarios ya había perdido su hermosísimo timbre y su envidiable extensión, al adentrarse en el incierto sendero de la producción de sonidos, lo cual terminó restándolo estabilidad a su zona aguda.

Di Stefano fue de los pocos  tenores de su tiempo con capacidad para cantar verdaderos Do de pecho. Plácido Domingo, con todo y ser considerado como el más grande de su generación, careció siempre de esa capacidad y buen conocedor de sus habilidades vocales pocas veces se arriesgó a intentarlo, aún en el punto más alto de su carrera. Leer más de esta entrada

«El Mello» y Andrés enfrentados por los bomberos

La crisis que se ha desatado en el Ayuntamiento de Pedro Brand a raíz de la sustitución del Intendente del Cuerpo de Bombero de esa demarcación de la provincia Santo Domingo, es una muestra clara de cómo los políticos visualizan el manejo de la administración pública.
Lo que sucede en el conflicto síndico-Jefe de los bomberos, o más bien, entre el alcalde Ramón Pascual Gómez (El Mello) y el señor Andrés Hernández, es lo que la población dominicana conoce como un simple (que no debería ser considerado así) reparto del pastel  que es el ayuntamiento, un pedazo del cual representa el cuerpo de bomberos municipal.
La sindicatura en manos del PRD, con dos años recién cumplidos, entiende que ha llegado la hora de que el actual intendente deje el puesto, después de haber estado allí por un año para dar paso a otro allegado o colaborador político del ejecutivo municipal.
Con este tipo de mentalidad administrativa, entendemos que se le hace un flaco servicio a la institucionalidad del ayuntamiento.  Un mal ejemplo representa este proceder.
No es posible que luego que el Estado haya invertido recursos en la preparación de una persona para que ocupe un puesto, por simple intereses de “acuerdos” partidistas, se retire un funcionario de su cargo para colocar a otro neófito en la materia, que habrá que empezar de cero para dotarlo de los conocimientos que requiere un empleado de esta naturaleza. Leer más de esta entrada

La ilusión del marxismo

El marxismo no fue nunca un método eficaz de análisis de la realidad social. Pero hay quienes todavía creen que el materialismo histórico es una regla infalible para predecir el curso de  los procesos sociales. Y es precisamente esa obstinación la que le dificulta una visión justa de la realidad y de sus posibilidades inmediatas.

El propio Lenin no fue capaz de evaluar en su justa perspectiva la realidad rusa en las postrimerías de la lucha popular contra el zarismo.

El líder bolchevique era esencialmente escéptico respecto a las posibilidades de un triunfo revolucionario, en momentos en que la monarquía agonizaba.

Unas semanas antes de la abdicación de Nicolás II, Lenin había dicho, abatido por la desilusión en su exilio en Suiza, que no creía en las perspectivas de una victoria cercana. Exactamente el 22 de enero de 1917 declaró en una reunión pública: “los hombres mayores no viviremos para ver las batallas decisivas de la revolución”. Leer más de esta entrada

De sillas y retratos

Cuando leí en algunos medios  que el presidente Medina había dispuesto la eliminación del rito de colgar en las dependencias del gobierno retratos suyos, poniendo asimismo fin a la ridícula práctica de trasladar una silla presidencial donde quiera que el mandatario se mueva, sentí un deseo  sincero y enorme de felicitarlo y expresarle mi apoyo por esas y otras medidas, aunque aparentemente pequeñas, de gran simbolismo. Espero ahora que emita un decreto, me dije, prohibiendo el elogio a la figura presidencial.

Mi entusiasmo se derrumbó casi a seguidas cuando escuché a un portavoz oficial decir que eran sólo rumores. Me senté de nueva ante mi computadora y borré todo cuanto había escrito, lamentando que mensajes ambiguos terminen  erosionando la credibilidad de un gobierno necesitado de ella para sortear los graves problemas que su antecesor le dejó sobre el escritorio. Leer más de esta entrada

Por una educación de calidad

Con frecuencia se escuchan quejas entre los padres por el alto costo de la enseñanza privada y las prácticas usuales en las escuelas de pago, muchas de las cuales incrementan los gastos familiares.

La cuestión cobra fuerza en el debate nacional por un hecho simple: el incumplimiento de la responsabilidad irrenunciable del Estado de propiciar un sistema educativo de calidad, de cobertura universal, que ha fomentado el crecimiento de planteles escolares privados con niveles mucho más altos, con mayor grado de seguridad y confort, en los cuales se imparte enseñanza con métodos más modernos y atractivos.

Si la educación privada se hace cada día más cara es consecuencia del deterioro de la enseñanza pública, del mal estado de los planteles escolares y de la inseguridad reinante en muchos de esos centros, donde tienen lugar frecuentemente riñas e intervenciones de extraños para la venta de alcohol y droga.

Son escalofriantes los informes acerca de la enorme cantidad de jóvenes en edad escolar involucrados no sólo ya en el consumo sino en operaciones de venta y tráfico de estupefacientes en recintos escolares públicos.

La educación es una de las más grandes prioridades, sino la mayor, pero las estadísticas dominicanas son desalentadoras. Apenas dos horas y media de clases diarias promedio en el sector público, contra tres veces esa cantidad en el área educativa privada. Los resultados de esa enorme diferencia entre un sector y otro contribuyen a profundizar en el mediano y largo plazo los desequilibrios y las grandes iniquidades sociales característicos de la sociedad nuestra de hoy.

En la actualidad, el fenómeno se ha ido agudizando, con mejores oportunidades para aquellos que tuvieron mejor educación. Con el transcurrir del tiempo, eso hará la sociedad cada vez más injusta y elitista.

La educación requiere ser tratada como primera prioridad.(Esta columna se publica en el periódico elCaribe.)

Los olvidos del señor Fernández

Días antes de concluir su mandato, el presidente  Fernández autorizó al director del Fondo Patrimonial de la Empresa Reformada (FONPER), a demandar a las dos empresas principales de generación eléctrica por el cargo de conspiración para defraudar al Estado. La acusación involucra a cuantos ejecutivos han tenido esasempresas, nacionales y extranjeros. Los cargos se refieren a supuestas actividades ilícitas desde el 2001.

Cuando se leen estas cosas, se tiende a pensar que el presidente saliente, muy poco dado a atender los reclamos de sanción a la corrupción, se habría percatado apenas una semana antes de marcharse y dejar el puesto en otras manos, aparentemente más idóneas, de hechos tan bochornosos a los que él, como jefe del Estado y del gobierno, obligado por juramento a defender y cuidar el patrimonio público,no fue capaz de ver en 48 meses. Leer más de esta entrada

Cuando ya no hay alpiste

El presidente Medina  debe estar espantado presenciando la inutilidad de servidores pagados, porque lo que se lee y escucha  por la radio y la televisión del ex presidente Fernández por parte de aquellos que alguna vez fueron sus serviles seguidores, podría sucederle también a él cuando concluya su mandato.

Si eso ocurre a menos de dos semanas de haber este último dejado el poder, imagínense lo que le podría venir después desde ese litoral de apátridas morales, cuyo canto, como todo buen gorrión, depende del volumen de alpiste que se le ponga.

Por tal razón, el mejor antídoto presidencial contra tan camaleónica y jurásica práctica de deslealtad política, es cerrar los oídos y los ojos a las lisonjas, poner sus orejas en el corazón del pueblo para mantenerse al tanto de sus latidos y escuchar las críticas de sus adversarios y la prensa, aquella  que aprecia su independencia y tercamente se aferra a ella, pagando por ello un alto precio. Leer más de esta entrada

«El Mello» no pasó la prueba rindiendo la cuenta de su gestión anual

Insípido, incoloro e inodora, son las palabras que podrían definir la ceremonia donde el Alcalde del municipio Pedro Brand rindió sus memorias anual del período agosto 2011- agosto 2012
La actividad se desarolló con la presencia de funcionarios y empleados del cabildo, cual si se tratara de un acto fúnebre, carente de la solemnidad que caracteriza a este tipo de evento.
Sin mencionar que el discurso que leyó el Alcalde Ramón Pascual Gómez (El Mello) careció de una pieza literaria adaptada a lo que aconsjejaba un real documento que incluyera pormenorizadamente qué hizo el Ayuntamiento en ese período de tiempo.
Cómo es posible que el ejecutivo municipal se despachara a ofrecer su memoria de rendición de cuentas, sin por lo menos tratar de registrar en dicho informe los datos numéricos que sustentaran sus afirmaciones.  Es lo que aconseja la práctica en este tipo de caso.
Decir que se repararon casas (de manera general) a familias de escasos recursos, sin decir cuántos hogares se beneficiaron con esto, y a que costo, creemos que no es un acabado y verdadero trabajo.
Qué es eso de plasmar en un documento que se compraron tubos para abastecer de agua potable a varias comunidades, sin que se sepa cuántos tubos se adquirieron para ejecutar la obra.
Acaso la administración del ayuntamiento local no cuenta con organismos o personas capacitadas que bien podrían haber asesorado al Alcalde en el momento que se redactaba el informe.
Otros pensarían que la razón de todo esto es que no había nada que informar a los munícipes sobre las obras realizadas por el Mello, esto último no nos arriesgaríamos a compartirlo.
Las personas que fuimos testigos de esa ceremonia, un acto que debe estar revestido de toda solemnidad, como lo requiere todo acto oficial como ese, sentimos vergüenza ajena y propia ante un espectáculo que la única lección que nos dejó es que: Zapatero a su zapato.
Ahora bien, donde el discurso del Alcalde  rompió los parámetros de la cantinflada, es cuando enarbola como un logro, a través de su departamento de Arte y Cultura, “lo colorido que se organiza cada 27 de febrero el carnaval municipal”.
Hay que estar vivo para ver semejante cosa.
Vamos a darles el beneficio de la duda a las autoridades y creer que el tiempo no le alcanzó al Síndico y sus colaboradores para presentar una verdadera rendición de cuentas.