Las relaciones con Haití (4)

ARTICULO MIGUEL GUERREROEl discurso estaba destinado a promover todo el sentimiento patriótico en un gran acuerdo tácito alrededor del Gobierno. “El país que no se hace respetar no tiene derecho a llamarse una nación libre;  y la República Dominicana es una nación libre,  por la voluntad de sus fundadores y por la sangre de los que la mantuvieron libre y soberana;  y lo es por la voluntad de su pueblo, y por la decisión del Gobierno democrático que ese pueblo eligió el 20 de diciembre de 1962”.  Bosch lucía verdaderamente ofendido.  El ultraje hecho por Duvalier al honor nacional era “indignante” y él no estaba dispuesto “a tolerar esa situación y no la toleraremos por ningún motivo”.  Mientras hablaba, cientos de partidarios se manifestaban en las calles ofreciéndose de voluntarios para subsanar ese ultraje. Leer más de esta entrada

Las relaciones con Haití (3)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLos volantes exigían un cese inmediato al fuego, castigo de los culpables, empezando con Duvalier, y acuerdos de reparación y compensación por los daños materiales y morales infligidos a la República Dominicana. Bosch estaba decidido a rescatar el honor nuevamente mancillado de la patria. Las calles empezaban a ser escenarios de espontáneas manifestaciones de apoyo al Gobierno.

Por la radio comenzaban a difundirse comunicados y proclamas de apoyo a la defensa de la soberanía.  En escasas horas, Bosch parecía suscitar el entusiasmo de los viejos tiempos de campaña.  Las calles no se veían ya desiertas por el cierre de comercios en protesta por la actitud del Gobierno frente al avance del comunismo.  Los grupos que se formaban en las esquinas esa mañana no lanzaban denuestos al Presidente.

Los hechos seguían la tónica de los sucesos de finales de abril, que enfrentaron a Bosch a su primera gran crisis internacional.  Y evidentemente estaban encadenados.  La isla, compartida por los dos países, con sus solos setenta y seis mil kilómetros cuadrados, resultaba demasiado pequeña para albergar a Bosch y a Duvalier.  Ninguno de los dos podía existir uno al lado del otro.  No podía citarse un solo caso de cordialidad entre los dos gobiernos. Leer más de esta entrada

Las relaciones con Haití (2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROEl lunes 23 de septiembre de 1963 se produjo un hecho muy grave que puso al país al borde de una confrontación bélica con Haití. Era la segunda crisis diplomático-militar con el vecino país en cinco meses y sería la última para Bosch.

La población, intranquila por la agitación incesante y la amenaza de nuevas huelgas, fue estremecida por el anuncio de una agresión haitiana al territorio dominicano.  Parecía la culminación de un largo período de tensas relaciones, que a finales de abril y comienzos de mayo culminara en un virtual estado de guerra entre los dos países.  Desde las primeras horas de la mañana, corrió el rumor sobre un grave conflicto fronterizo.  Las estaciones de radio interrumpían sus programaciones regulares para propalar “versiones extraoficiales” acerca de nuevas escaramuzas que afectaban poblaciones a uno y otro lado de la frontera. Eran noticias escalofríantes, que planteaban la posibilidad de un choque armado.  Una alarma general cundió en la población. Leer más de esta entrada

Las relaciones con Haití (1)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLos agravios mutuos han enturbiado las relaciones bilaterales con Haití y la sentencia que despoja de la nacionalidad a hijos de haitianos ilegales nacidos en territorio dominicano añade otro capítulo a un largo rosario de incomprensión e intolerancia de ambas partes.

El retiro y aparente destrucción de una foto del expresidente Juan Bosch del local de la Universidad donada a Haití, durante el acto de inauguración de ese centro dos años atrás, generó una agria protesta del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). El oficialismo criticó también que las autoridades haitianas designaran el centro con el nombre del dictador Henri Cristhoper y el incidente sembró otra semilla de discordia entre los dos países.

Las relaciones del gobierno de Bosch con Haití fueron muy tirantes y si bien es cierto que el presidente dominicano enfrentó una provocación del dictador Francois Duvalier, quien violó y ocupó militarmente la embajada en Puerto Príncipe, el recuerdo de aquellos críticos días, en que ambos estuvieron a punto de irse a una guerra, pudiera estar pesando todavía en la mentalidad de la clase política del vecino país y en sectores radicales dominicanos. Leer más de esta entrada

La comunicación oficial

ARTICULO MIGUEL GUERREROLos mandatarios democráticos suelen comunicarse con su población para mantenerla al tanto de las políticas oficiales o informarla sobre recientes acontecimientos de interés público. Unos lo hacen semanalmente, otros con menos frecuencia, pero la práctica los mantiene en constante comunicación con sus electores.

En nuestro país los presidentes, por el contrario, prefieren guardar silencio sobre cuanto acontece en el ámbito oficial, a despecho de la trascendencia que muchas de esas acciones tienen para el presente y el futuro de la nación.

Durante su prolongado ejercicio presidencial,  Leonel Fernández, despreció el derecho del público a saber cuánto hacía en sus frecuentes viajes al exterior y nunca informó sobre el costo de esos periplos, la mayoría de ellos sin justificación de Estado. Cuando falta esa elemental interacción, se crea un amplio espacio para la especulación y el público termina dando como válido cuanto proviene de otras fuentes. Leer más de esta entrada

Mientras más lejos…

ARTICULO MIGUEL GUERREROLa más importante lección que deben aprender los jóvenes que intentan encauzarse en este oficio es la obligación moral de mantenerse alejado de  aquello sobre lo que informan e investigan.

El peor error es entregarse a un líder o presidente, sea por afecto, afinidad o encanto. La entrega del corazón va irremediablemente seguida de la pérdida del cerebro.

El sentido de la proporción se pierde y con ello la objetividad y la independencia.

En pocos momentos de nuestra historia reciente, se ha visto tanta vocación en ciertos medios nacionales para inclinarse ante un liderazgo y a un gobierno tan decidido a hacer de la prensa un instrumento de sus objetivos políticos. Leer más de esta entrada

El valor de la abstención

ARTICULO MIGUEL GUERREROSe habla todavía en algunos influyentes círculos políticos de la intención de regularizar las campañas electorales para prohibir la promoción de la abstención electoral. La propuesta de ser cierta sería simplemente monstruosa y anti-democrática.

El derecho que los dominicanos se han ganado de escoger libremente a sus gobernantes, implica el derecho de cada ciudadano de votar por la opción electoral que entienda más beneficiosa para el país o más afín con sus intereses, sean ideológicos, políticos, religiosos o económicos. Por lógica elemental ese derecho garantiza la facultad ciudadana de abstenerse cuando entienda que ningún candidato o partido llena sus expectativas. Como la abstención no constituye delito, promoverla no puede ser objeto de sanción, con el perdón de aquellos que pretenderían obligar a los dominicanos a votar en contra de su conciencia. Leer más de esta entrada

Reflexiones al terminar el año

ARTICULO MIGUEL GUERREROUna democracia funciona cuando las instituciones son más valoradas que los liderazgos individuales y el respeto a la Constitución y las leyes norman la vida pública y guían las acciones del gobierno. En nuestro país la arraigada tradición de autoritarismo no nos permite apreciarlo y la fuerte inclinación a seguir a figuras providenciales ha empantanado los esfuerzos para asentar una práctica democrática fuerte, garante de las libertades y los derechos humanos.

Nuestra debilidad institucional fomenta el continuismo, el cual se basa y fortalece con el uso desmedido de los recursos públicos a su favor. Se crea así un modelo de prostitución política que alienta la corrupción  y perpetúa la indigencia social.
Partidos y clanes políticos corruptos se aprovechan de este modo de la pobreza y desesperanza que fomentan, valiéndose de ella para la denigrante explotación de clientelismo y otras formas perversas de irracionalidad que hemos sufrido desde el nacimiento mismo de la República.

La compra de votos y la comercialización de adhesiones políticas han caracterizado nuestros procesos electorales, bajo amenazas perennes de reelección que han helado nuestras aspiraciones democráticas.  ¿Podremos cambiar este oscuro panorama? Temo que a mi generación no le quede el tiempo necesario para verlo y que la historia volveremos a presenciarla en el 2016. No existen suficientes voluntades para evitar que ocurra nuevamente. (Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)