Las elecciones en la UASD

ARTICULO MIGUEL GUERREROLas elecciones para escoger las autoridades de la universidad estatal reflejan los males de nuestra educación superior. En ellas se repiten los vicios de la política partidista, incluso la intimidación y hasta el intento de hurto de urnas.

En países avanzados, donde la educación juega su rol, las autoridades de cualquier universidad se eligen sólo por méritos académicos. En el caso específico de la universidad estatal dominicana por activismo.

Los aspirantes a los cargos principales se promueven en base a afinidades políticas, sin que ello quiera significar un desmedro de sus buenas condiciones académicas, que en el caso de las seleccionadas la semana pasada son hartamente conocidas. Leer más de esta entrada

De alcaldes y cementerios

ARTICULO MIGUEL GUERREROEn este país no se respetan ni los muertos. Por el interior del  Cristo Redentor, ¡créalo! pasa una línea de concho y autobuses, autorizada por el Ayuntamiento.

Deudos acongojados e impotentes se han acercado a esta columna para denunciar que en ese cementerio se roban las tumbas de sus familiares. Cierta o no, la queja exige una investigación seria y sin dilaciones de las autoridades municipales, para devolverles el sosiego a muchas familias que pasan por tan terrible trance. Leer más de esta entrada

Periodismo y literatura (5 de 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROA partir del éxito de las ferias anuales del libro, ha crecido el interés entre periodistas e intelectuales dominicanos por la polémica antigua de cómo o cuándo una historia real puede ser convertida en ficción a través de una novela.

Tal vez no podamos nunca llegar a un consenso sobre el tema. Lo que sí podemos aceptar como una regla, es que los límites de la literatura y el periodismo están dictados por la necesidad y obligación moral que tienen los periodistas de narrar las historias conforme a una visión de la realidad la más cercana a lo que la inteligencia humana nos permite. Y que aún dentro de las libertades narrativas que la nueva forma de periodismo, conocido como literario, consiente, su distancia de géneros como la novela sigue siendo lejana, por lo que no existe peligro mayor de contaminación, tanto para un género como para el otro, que traspasar esas fronteras, resguardadas por la obligación de ser fieles a la verdad como a la imaginación. Leer más de esta entrada

Periodismo y literatura (4 de 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROAl contrario de los novelistas, que no tienen que serlos, los periodistas literarios deben ser exactos. “A los personajes del periodismo literario se les debe dar vida en el papel, exactamente como en las novelas, pero sus sensaciones y momentos dramáticos tienen un poder especial porque sabemos que sus historias son verdaderas”, dice el académico norteamericano Norman Sims, quien sostiene que la calidad literaria de las obras provienen “del choque de mundos, de una confrontación con los símbolos de otra cultura real”.

A su entender, las fuerzas esenciales del periodismo literario residen en la inmersión, la voz, la exactitud y el simbolismo. De suerte que no debe confundirse la literatura propiamente dicha con este nuevo tipo de periodismo conocido como literario y que ha tenido su máxima expresión en los años sesenta y comienzos de la década siguiente, período durante el cual en los Estados Unidos, y años después en España y Latinoamérica, y más recientemente en nuestro país, surgieron numerosos periodistas que se dedicaron a la tarea de publicar libros, muchos de los cuales contribuyeron a enriquecer el llamado periodismo histórico y la novela. Leer más de esta entrada

Periodismo y literatura (3 de 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLas crecientes exigencias de información sobre las más amplia gama de acontecimientos, plantean la necesidad de que los periodistas se esfuercen por mejorar sus técnicas de redacción, para decir más cosas con menos palabras, y en un lenguaje lo más próximo posible a la perfección. Como en literatura, en el periodismo las ideas importan más que las palabras. Esto no significa un desprecio por el valor que el idioma pone a servicio del escritor o periodista para expresar esas ideas. Pero de nada valen las mejores palabras, si detrás de ellas no se ocultan o surgen buenas ideas.

En el prólogo de un importante libro titulado “Los periodistas literarios o el reportaje personal”, el escritor norteamericano Norman Sims hace la reflexión siguiente: “Las historias cotidianas que nos hacen penetrar en la vida de nuestros vecinos solían encontrarse en el mundo de los novelistas, mientras que los reporteros nos traían las noticias de lejanos centros de poder que a duras penas afectaban nuestras vidas. Los periodistas literarios reúnen las dos formas. Al informar sobre las vidas de las personas en el trabajo, en el amor, o dedicadas a las rutinas normales de la vida, confirman que los momentos cruciales de la existencia diaria contienen gran dramatismo y sustancia”. Leer más de esta entrada

Periodismo y literatura (2 de 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROExiste una tendencia muy arraigada en la prensa de nuestros días a confundir los límites de la actividad literaria de las fronteras del periodismo.

Es cierto que las páginas de un periódico o de una revista, y los espacios de radio y televisión, son excelentes vehículos de promoción de los géneros literarios.  Más lo es aún el hecho de que todo buen periodismo, aquí o en cualquier parte, ha debido nutrirse de la más auténtica literatura y, por supuesto, de los más genuinos representantes de sus géneros.

Pero el periodismo en fondo y esencia es muy distinto de la literatura. Todo intento de hacer literatura a través del periodismo termina en el fracaso y no logra siquiera construir buenas lecturas periodísticas. Leer más de esta entrada

Periodismo y literatura (1 de 5)

ARTICULO MIGUEL GUERREROUno de los entretenimientos más antiguos alrededor del ejercicio del periodismo ha consistido en descifrar la relación que él tiene con la literatura. Grandes escritores y literatos han sido primero periodistas. Y casi todos han confesado alguna vez que la práctica del periodismo, en sus diversas modalidades, mejoró notablemente su habilidad para contar historias.

“Por quién doblan las campanas” de Ernest Hemingway, es sólo un ejemplo, tal vez de los más conocidos entre nosotros. Pero son incontables las grandes historias perpetuadas en la literatura universal nacidas de las experiencias vividas por sus autores como reporteros. Leer más de esta entrada

El arte de la mentira

ARTICULO MIGUEL GUERREROEn los países más democráticos, Estados Unidos por ejemplo, la mentira es un delito. En el nuestro es una eficaz arma política llevada a la categoría de arte por los líderes más exitosos. Las carreras más brillantes en el campo de la política nacional han sido catapultadas por enormes cofres de mentiras repetidas una y otra vez, por años  incansablemente, sin consecuencia alguna.

El uso repetido de ese instrumento de ascensión en la política, como en otras actividades de la vida nacional, se ha convertido en una práctica común. Se trata ya de una costumbre a la que se está obligado a apelar para garantizarse el éxito.

La mentira es parte de la cultura nacional. Mentimos en el hogar, en la escuela, en el trabajo. Hablamos de mentiras piadosas, como creo haber escuchado alguna vez en letras de una canción. El liderazgo nacional nos miente el lunes a sabiendas que el martes puede desdecirse sin que nadie le reproche ni se le pida cuentas. Leer más de esta entrada