La maldición de permanecer callados
25 febrero, 2014 Deja un comentario
Una de nuestras grandes debilidades, que arrastramos del hogar y de la escuela, es la resistencia a hacer preguntas. El temor a un “¡Cállese, muchacho!”, en la casa, y a una reprimenda del profesor, les cerró los labios a esta sociedad; una herencia que creció en el largo periodo de opresión del trujillismo, cuyo legado de autoritarismo está aún presente en muchas de las actividades de la vida nacional, sea en la esfera política, como social, económica, artística y deportiva.
La tradición de permanecer callado incluso ante los más grandes enigmas de nuestra acontecer, ha mantenido en el más hermético de los secretos detalles importantísimos de nuestra historia pasada y reciente. Ignoramos, por ejemplo, el final de la vida del patricio Juan Pablo Duarte. Sabemos que murió en Venezuela rodeado de escasez y olvidado del reconocimiento de sus compatriotas. Pero no podemos asegurar cómo vivió esos años, de quienes se rodeó y si tuvo finalmente descendientes, como afirman sin prueba alguna muchos estudiosos venezolanos. Leer más de esta entrada




