Los olores de sentencias “evacuadas”

MIGUEL GUERREROA la prensa le ha dado con reseñar que los tribunales “evacuan” sentencias, lo cual desde todo punto de vista es tremenda acusación en lo que a buenos hábitos se refiere. Y como en efecto muchas sentencias parecen evacuadas, el decir periodístico parece una manera de llamar la atención sobre la pobre actuación de algunos jueces y la posibilidad de que en casos todavía muy sonados, como fue el de las quiebras bancarias, se continúe la práctica de seguir evacuando dictámenes en lugar de buenas y justas sentencias, de acuerdo con los delitos cometidos.

Lo cierto es que eso de evacuar, en referencia a las decisiones judiciales, es una solemne falta de respeto. Una ofensa contra hombres y mujeres que han hecho de sus magistraturas una dignidad, causa por la cual se han ganado el justo aprecio de sus colegas y la sociedad. Ignoro si en el léxico jurídico el uso de tal vocablo es permitido, lo que a mi juicio sería un pésimo indicativo de cómo anda la justicia, y una evidente señal de malos modales en esa rama del Estado. Leer más de esta entrada

Cuando se habla de “intereses”

MIGUEL GUERREROCon frecuencia se escucha hablar a los dirigentes nacionales acerca del “interés general”, al resaltar la importancia de privilegiar a la mayoría con respecto a las elites económicas dominantes. La frase tiene bella resonancia pero el uso dado a la misma es una repudiable distorsión de su alcance y significado. El interés general no es necesariamente excluyente ni contrario al interés de esas minorías. En esencia, el interés colectivo, general o como quiera llamársele, no es más que el conjunto o suma de los intereses legítimos particulares de todos los miembros de la sociedad.

Al igual que los intereses de los más pobres, los de los ricos son también parte del interés general de la nación. Las grandes naciones, no necesariamente grandes por su tamaño, no hacen esas diferencias y esa es una de las causas por las que han logrado progresar y salvarse del estancamiento y el subdesarrollo. Hablar de esto es un poco difícil, por cuanto los estereotipos nublan la discusión e introducen elementos irracionales en el debate. Lo cierto es que no podemos hablar de los derechos de los trabajadores si no aceptamos la legitimidad de los intereses de las empresas donde laboran. La nación es una sola, si bien prevalecen en ellas distintas realidades, en parte resultantes de los miopes enfoques con que solemos enfrentar los problemas propios de una economía pendiente aún de grandes saltos. Leer más de esta entrada

El peligro de un regreso

MIGUEL GUERREROLa decisión del expresidente Leonel Fernández de volver al poder para un cuarto mandato, de concretarse, lo convertiría en el sepulturero de la democracia dominicana, y ni él mismo ni nadie podrían impedirlo. La debilidad institucional que en sus mandatos creció, alimentando la corrupción y la impunidad que mantiene en camilla de enfermo el sistema político que nos rige, no resistiría su vuelta al poder.

Si tres periodos no les fueron suficientes, tampoco los serían otros tantos. Como Trujillo y Balaguer mientras vida tenga. Las políticas del señor Fernández crearon y protegieron a camarillas de adeptos que usaron sus posiciones públicas para enriquecerse a costa de la salud y estabilidad financiera de la República. Los expedientes del Ministerio Público y las auditorías de la Cámara de Cuentas son una radiografía de esa realidad que él se empeña en ignorar, guareciéndolos bajo su sombra. Leer más de esta entrada

El expediente del Ministerio Público

MIGUEL GUERREROEl resumen, bien desmenuzado, del expediente acusatorio del Ministerio Público contra el senador Félix Bautista y su red societaria, hecha por el doctor Francisco Alvarez en el primero de una serie de artículos en Acento, nos obliga a preguntarnos: ¿Cómo es posible que la Suprema Corte de Justicia ignore las monstruosidades que allí se detallan contra el patrimonio público? ¿Cómo justificar la despreciativa actitud de esos jueces ante una sociedad atribulada por la ausencia de voluntad para hacer cumplir los mandatos que la Constitución y las leyes ponen en sus manos y en sus conciencias?

Si el más alto tribunal y las demás altas cortes desestiman por razones partidarias los graves cargos que se exponen en ese y en otros voluminosos expedientes, los ciudadanos quedaremos definitivamente desprotegidos, sepultado el estado de derecho y la impunidad institucionalizada, como advirtiera la responsable del departamento anti-corrupción Laura Guerrero Pelletier. Lo que la Procuraduría General de la República ha llevado ante la Suprema Corte es un rosario de actividades criminales que deben ser juzgadas por el buen nombre de la República. Leer más de esta entrada

El senador y la Suprema Corte

MIGUEL GUERREROMientras se imponen meses de coerción y se somete a un escarnio público a una joven y pobre madre por haber subido a Facebook una foto en la que se muestra dándole a su bebé cerveza, y severas penalidades en el extremo oriental del país a un hombre por el delito de hurtar 16 chinolas, nuestra honorable Suprema Corte de Justicia desestima la acción del Ministerio Público contra un arrogante senador, cuyos bienes ponen de relieve la magnitud de la corrupción en la pasada gestión gubernativa.

La venalidad de un poder judicial comprometido con una facción política, margina al país de la tendencia asumida por muchas naciones democráticas de establecer estrictas normas al buen desempeño en la esfera pública. Pueden citarse como aleccionadores ejemplos de esa corriente los casos recientes de Portugal, España, Brasil, Costa Rica, Israel y Taiwán e incluso en China, donde alrededor de 84 mil burócratas, en todos los niveles de la administración, están acusados o siendo juzgados por corrupción. Leer más de esta entrada

Las relaciones con Haití

MIGUEL GUERRERODefinir una política hacia Haití sobre la base de un respeto mutuo, tomando en cuenta el historial de nuestros vínculos y las características de esa relación, es una de nuestras prioridades. La inmigración ilegal es uno de los temas pendientes de abordar con la seriedad y profundidad que amerita.

No se sabe cuántos haitianos viven ilegalmente en el país. Sobre la cifra se han hecho infinidad de cálculos. Se habla hasta de un millón, lo que representaría cerca del quince por ciento de la población adulta dominicana. Sean reales o no las estimaciones, lo cierto es que el aumento de la inmigración agrava los problemas sociales, por efecto de su impacto en el empleo, los servicios hospitalarios, la enseñanza pública y otras áreas de la vida nacional. Leer más de esta entrada

La frivolidad en la política

MIGUEL GUERREROLa frivolidad se apoderó hace tiempo de la política dominicana y le impuso sus reglas. El resultado: competencia entre candidatos por el título, como si al más frívolo de ellos le perteneciera por derecho la presidencia. El territorio estadounidense llegó a ser el terreno de este novedoso enfrentamiento, que alcanzó su más alta expresión en los estadios de béisbol, sin duda la otra gran pasión del pueblo dominicano. Recuerdo que en el 2007, el entonces presidente Fernández se tomó dos semanas de asueto para permitirse varios encuentros con compatriotas residentes en Estados Unidos, como pretexto para su gran presentación en el montículo del estadio de los Yankees, escenario donde probablemente creció su amor por el deporte en aquellos ya lejanos días en que le tocó vivir allí.

Su contrincante, haciendo honor a su título de MVP, el más valioso, optó por el estadio de los Marlins, adelantándosele en la jugada, sin poder alcanzar empero el honor de una cena como invitado especial del gran astro de ese momento, el fenómeno A-Rod. Todo aquello para obtener fotos en las primeras páginas de los diarios nacionales y dentro de estrategias de campaña que dejaban atrás las menos atractivas obligaciones de abrazar viejitas y besar niños grasientos en los marginados barrios de nuestros pueblos y ciudades. Leer más de esta entrada

El uso político de las encuestas

MIGUEL GUERREROEl proselitismo y el secuestro de la opinión pública al través de su manipulación por intereses políticos y económicos están prostituyendo el valor de las encuestas como método de medición científico. Antes se admitían los sondeos sobre preferencias electorales como una forma racional y bastante aproximada para conocer el estado de ánimo de la población con respecto a políticas o candidaturas. Pero la idea de estos análisis era determinar debilidades y fortalezas o en el caso de productos o estudios de mercados las lealtades de los consumidores. Eran resultados cuya confidencialidad se guardaban celosamente por cuanto la divulgación de algunos datos podían serles útiles a la competencia, fuera comercial o política.

A partir de un momento, cuando la actividad proselitista perdió todo sentido del pudor y empezó a mostrar sus paños menores, todos esos valores acerca de las encuestas se vinieron abajo. La realización de estos estudios comenzó a servir para tratar de inducir cambios en las preferencias al través de mensajes subliminales. Afloraron como plagas agencias especializadas dispuestas a prestar sus servicios, carentes en muchos casos de prestigio o experiencias, por favores oficiales o altas sumas de dinero. La credibilidad se perdió en un mercado lleno de baratijas con pretensiones científicas. Leer más de esta entrada