El muro entre la Iglesia y el Estado

MIGUEL GUERREROThomas Jefferson estableció los límites de las relaciones entre la religión y el Estado en una carta a la Asociación Bautista de Danbury, Connecticut, que más de siglo y medio después, en 1962, la Corte Suprema de los Estados Unidos usó para declarar inconstitucional el rezo en las escuelas públicas estadounidenses. Su frase “muro de separación entre Iglesia y el Estado” definió la línea en las relaciones entre las religiones organizadas y el Estado nacional.

El contenido de la misiva de Jefferson, uno de los padres fundadores de la gran nación norteamericana, tiene hoy tanta o más vigencia que en aquellos difíciles años, a propósito del empecinamiento clerical de imponerle pautas religiosas a una nación, que a despecho del lema “Dios, Patria y Libertad”, inscrito en su escudo, está regida por una Constitución inspirada en el laicismo. El Gobierno ha dicho enfáticamente, al defender la observación presidencial a la reforma del Código Penal que penalizaría todas las formas de interrupción del embarazo, que el tema es una cuestión de Estado, de salud pública, ajeno a toda consideración religiosa. Leer más de esta entrada

La iglesia, la constitución y el aborto (3 de 3)

MIGUEL GUERREROLa posición del Episcopado instando al Congreso a desestimar la observación presidencial a los artículos del Código Penal sobre la interrupción del embarazo en casos de violación e incesto, deformación del feto o el riesgo de muerte de la madre y su oposición radical a todo método científico para evitarlo, no deja a la mujer con opciones. Y es que la Curia local ha mantenido un tenaz rechazo al uso de métodos anticonceptivos que no sea el del ritmo, llamando a la práctica de un sexo responsable y dentro del matrimonio.

Sus posiciones se contradicen y no encajan en la realidad que rodea a la Iglesia en el mundo actual. La flexibilidad mostrada por el Papa Francisco en éste y otros asuntos fundamentales como el divorcio, y probablemente más adelante acerca del celibato y la ordenación de mujeres, lo cual no se podría dudar si sigue el camino recorrido, no se observa en la filial de la Iglesia dominicana, cuyas posiciones parecen haberse congelado un siglo atrás. Leer más de esta entrada

La iglesia, la constitución y el aborto (2 de 3)

MIGUEL GUERREROCon la complicidad de una oposición que había perdido toda noción de su papel en una democracia y entreteniendo al país en vanas discusiones sobre el aborto, el entonces presidente Leonel Fernández logró establecer las bases de una dictadura constitucional. El escenario quedó preparado con la aprobación de una Constitución hecha a su medida, que vulnera conquistas ciudadanas inalienables e institucionaliza el derecho de los funcionarios a ser corruptos y le allana el camino a un regreso que le estaba cerrado.

Con la eliminación en el texto constitucional de muchos de los llamados “derechos colectivos y difusos”, aprobados casi a unanimidad por el PLD, la dirigencia de entonces del PRD y el PRSC, los dominicanos perdimos el derecho elemental de lograr “una administración pública honesta y transparente”. Lo cual podría darse en el caso de un expediente del Ministerio Público contra varias figuras públicas influyentes en vista del control del Poder Judicial que esa Constitución le otorgó a una facción del PLD. La honestidad en el ejercicio público podría quedar como un delito constitucional, si los funcionarios quedan sin obligación de rendir cuentas porque el derecho ciudadano a ser informado de sus actuaciones públicas y secretas, le estaría vedado. Leer más de esta entrada

La iglesia, la constitución y el aborto (1 de 3)

MIGUEL GUERREROEn la encendida discusión sobre el famoso artículo 30 de la Constitución, con el cual se penaliza toda interrupción del embarazo, se escondieron muchas hipocresías. Tras los alegatos a favor del derecho a la vida desde la concepción misma, se ocultaban viejas historias de abortos y paternidad irresponsable.

Alrededor de este punto hubo una grande exhibición de pasiones y prejuicios, demostrando de hecho el relevante papel de la Iglesia Católica en la discusión de los temas fundamentales, en paradójica muestra de incongruencia en el debate de un texto que pretendía ser expresión legítima de laicismo.

El tema del aborto desvió la atención del país de otros asuntos no menos importantes, algunos de los cuales se refieren a los derechos ciudadanos, individuales y colectivos o difusos, cuya eliminación muchos de ellos han traído oscuros nubarrones y duras controversias. Leer más de esta entrada

El pesimismo dominicano

MIGUEL GUERREROLos dominicanos nos estamos volviendo en extremo pesimistas. Estamos perdiendo la fe en el futuro y en nuestras propias capacidades para enfrentar los desafíos que la dura realidad impone. Y aunque no es justo generalizar, se puede ver por todas partes. El empresario próspero habla de lo mal que le va en el negocio. El profesional de clase media se queja de que los ingresos no le alcanzan. Las jóvenes parejas no se casan porque temen que la falta de oportunidades les impida educar correctamente a sus hijos.

Entiendo que existen razones que conducen a ese estado de ánimo casi colectivo. Pero si no cambiamos de actitud jamás podremos conseguir todo lo que el potencial nacional permite. Estaremos tan mal como pensemos. Y mientras mayor sea el nivel de derrotismo imperante peores serán los resultados de nuestros esfuerzos como nación. Leer más de esta entrada

Sin… tu Madre» : una expresión policial

JORGE CASADOPor Jorge Casado/ Periodista y fotógrafo

Entre choferes de «Voladoras» nada debe sorprender de su léxico, es parte de su identidad folklórica.

Me contó uno de ellos el pasado 1ro de Diciembre, a prima tarde, al abordar la parte delantera de una ruta en la avenida John F. Kennedy de la capital y que tenía como destino el sector de Alma Rosa, que minutos previos, otro de sus compañeros, al coincidir en la vía, lo había amenazado con “pincharle” la barriga por incurrir en la práctica desleal de «ir martillando» para captar más pasajeros en perjuicio de los que venían  detrás.

Eso sólo fue una amenaza sin fundamento que para nada lo preocupó.  Aquí podría citar otras expresiones que forman parte de su diario vivir, pero todos conocemos que muchos son impublicables.  Leer más de esta entrada

Una sabia observación presidencial

MIGUEL GUERREROSólo falta que la jerarquía católica le pida al Papa Francisco la creación de un Tribunal de Inquisición del Santo Oficio Dominicano, para retrotraernos a noviembre de 1478 cuando Sixto IV, que aún debe arder en el Infierno, promulgó la famosa bula con la cual se inició la persecución de los judíos conversos acusados de prácticas judaizantes de Castilla y Aragón y que tiempo después se extendió a otros reinos, iniciando así uno de los periodos más negros y crueles de la historia de la Iglesia Católica. Y abundan entre nuestros obispos y curas émulos suficientes de Tomás de Torquemada para hacerlo realidad.

La mención viene a propósito de la irracional actitud asumida por la Iglesia contra la correcta y humana decisión del presidente Danilo Medina de observar artículos del nuevo Código Penal aprobado por el Congreso, bajo una fuerte e insólita presión confesional. El Presidente ha devuelto la ley por considerar que contiene artículos que violan derechos constitucionales, relacionados con la interrupción del embarazo cuando es resultado de un incesto, una violación, una deformación del feto o simplemente cuando está en peligro la vida de la madre. Leer más de esta entrada

De títulos y reconocimientos

MIGUEL GUERREROLa medalla de oro a la educación otorgada por una universidad española al expresidente Leonel Fernández tiene el mismo valor que el título de Estadista del Año que una empresa extranjera le confiriera al final de su último mandato.

El primero le acaba de ser entregado al hombre que violó sistemáticamente la ley que otorgaba el 4% del Producto Interno Bruto al sector educativo preuniversitario y el segundo a quien dejara al país el mayor déficit fiscal de su historia y el más brutal legado de corrupción del que se tenga memoria.

La pasión por los títulos y los reconocimientos del exmandatario es antológica, tal vez con sólo un precedente en Trujillo. La diferencia es que éste los usaba para anestesiar a la población con una aureola de grandeza falsa y el señor Fernández los necesita para alimentar su ego y mantener una triste y penosa competencia unilateral con su sucesor, quien no busca ni al parecer pretende homenajes sino el afecto de sus gobernados. Leer más de esta entrada