Las enseñanzas de una marcha
24 enero, 2017 Deja un comentario
Si se la juzga con frialdad, sin las pasiones propias el quehacer partidario, sería preciso admitir que la marcha de protesta realizada el domingo nos deja dos elementos positivos, dignos de valorarse. El primero se refiere a la actividad misma, con la cual se derriba la añeja creencia de que las demostraciones pacíficas no sirven para nada ni promueven cambios de actitudes. El segundo se relaciona con la actitud asumida por el gobierno, al reconocer desde el mismo anuncio de la convocatoria el derecho de los ciudadanos a la protesta pacífica.
En resumen, cuando se aprende a vivir en democracia, el gobierno alcanza a entender la importancia de aceptar la crítica y los reclamos con la tolerancia debida, aun cuando provienen de adversarios reacios a reconocer sus aportes al bien común. De manera que la marcha del domingo constituye una demostración de civismo y respeto mutuo por ambas partes, por más que haya habido estridencia y voces desbocadas en fatal y estéril búsqueda de protagonismo. Leer más de esta entrada


