Cuando priman las pasiones

Las pasiones y posiciones extremas secuestran la discusión del tema haitiano, objeto de campañas internacionales para presentar al país como un conglomerado racista. La inmigración ilegal es el tema más urgente en las relaciones con nuestro vecino. Pero a despecho de la gravedad que representa el masivo éxodo de ilegales, el país no acaba de diseñar una política migratoria con reglas claras que nos libre de las acusaciones de practicar políticas discriminatorias de carácter racial, lo cual es una injusticia.

La sanción que nos impuso años atrás la Corte Interamericana de Derechos Humanos por la negativa a dar certificados de nacimiento a dos adolescentes haitianas hijas de ilegales nacidas en el territorio nacional, evidenció en su momento la terrible falta de esa política. Las reacciones locales, en una y otra dirección, han sido marcadas por la emotividad y por un crecido sentimiento patriótico. Pero tienen mucho en común: la carencia de racionalidad. Leer más de esta entrada

Los nuevos políticos y la agudización de los problemas sociales

Por: Samuel Blanc Martínez

De este lado del mundo, en la región donde dormitan los llamados países tercermundistas, en la mayoría, y en el caso particular de la República Dominicana, se encuentra instalada “la democracia” como sistema político mediante el cual los ciudadanos ejercen sus derechos y cumplen sus deberes. Lejos de la democracia griega, que se ejercía mediante la participación directa de los ciudadanos en la toma de decisión de los gobiernos, tenemos instaurado un sistema democrático de tipo competitivo, más que representativo, en el que el ejercicio de la política toma forma de mercado, imposibilitando la participación de los ciudadanos, limitándola a las élites dominantes en cada partido político y en las instituciones del estado.

En el siglo pasado los partidos políticos se nutrían de ciudadanos movidos por un profundo compromiso y sensibilidad social, gente que anteponía los intereses colectivos de los ciudadanos ante sus propios beneficios, buscaban el bien común de tal forma que podían ofrendar su propia vida, como ocurrió en varios casos. Los políticos que nos antecedieron, en mayoría, eran altruistas, bien formados con capacidad para lidiar con los diferentes conflictos, aunque bien seria destacar que las dificultades para enfrentar con determinación las diferencias ideológicas fueron dando al traste con la extinción de la voluntad para continuar con las prácticas democráticas, dando paso a las diferentes formas de gobiernos seudos-democraticos.  Leer más de esta entrada

No todos son corruptos o ladrones

Por las redes, en periódicos escritos y digitales y frecuentemente en programas de radio y televisión se lee y escucha a cualquiera llamar ladrón o corrupto a políticos, empresarios e incluso a periodistas, sin prueba alguna. La práctica se hace más extensiva cada día y parece encaminada a convertirse en un modelo exitoso de periodismo; el que la descomposición social que sufre el país necesita, dirían sus defensores.

Es cierto que en el país hay mucha corrupción pero esta no es cosa nueva en la historia nacional. Como también es verdad que la protección legal que la protege es parte del quehacer político y empresarial desde la misma fundación de la república. Es importante para la salud de la nación que la sociedad se empodere y presione a favor de acciones severas contra ese terrible flagelo. Lo que no es cierto es que todos los funcionarios, políticos y empresarios sean ladrones y corruptos. Y no establecer la diferencia cuando se aborda el tema de la corrupción es una terrible injusticia contra todos aquellos que ejercen con dignidad una función pública o un negocio legítimo. Leer más de esta entrada

El Bosch que combatí y conocí ( y 2)

En mi obra “El golpe de Estado” se revelan los esfuerzos fallidos pero persistente del gobierno de facto que le reemplazó para presentar a Bosch como un político corrupto y justificar por ello la asonada ante la comunidad internacional y ofrecerle asimismo al país un pretexto que sirviera de excusa al quebramiento del orden constitucional.El relato que sigue muestra cómo lo intentaron: “En las semanas siguientes al golpe, el Triunvirato hizo ingentes esfuerzos por presentar al efímero régimen de Bosch como corrupto. Fue uno de sus grandes fracasos.

La reputación del expresidente era la de un hombre austero, decidido a vivir del producto exclusivo de su trabajo. Las insinuaciones de corrupción encontraron poco eco en la prensa internacional. Muchos diarios del exterior, por el contrario, dedicaron amplios espacios para resaltar la sencillez con que Bosch y su esposa vivían.

“El 30 de septiembre, mientras Bosch navegaba hacia el exilio, el Miami Herald publicó un despacho de su enviado especial Art Burt que decía: “La breve y rara leyenda del presidente Juan Bosch terminó con la reclamación de los muebles de su casa por una tienda y una cuenta bancaria de $ 101.04 que dejó para pagar a sus acreedores”. Leer más de esta entrada

«El Cocodrilo» debe revisar su salud mental, luce desubicado, descontrolado e incoherente

Luiís Henríquez y Nelson Javiér (El Cocodrilo)

Por Luís Henríquez

NUEVA YORK.- Es penoso y hasta asqueante ver como el comunicador Nelson Javier “El Cocodrilo” utiliza medios de comunicación para ofender públicamente a José Fabián, una persona que se ha ganado en base a su trabajo el respeto del público, políticos, empresarios, instituciones y de sus propios compañeros.

Cocodrilo ha llegado al extremo de llamar “Hijo de su maldita madre” a Fabián poniendo a la intemperie su escasa formación familiar y profesional, una actitud que lo encasilla como una persona “baja” y exhibiendo una actitud barrial e incoherente, con la cual se ha ido ganando el rechazo de muchas personas que en su momento le pasaran factura. Leer más de esta entrada

El Bosch que combatí y conocí

Años después de su muerte, y por mucho que se le exalte desde entonces, Bosch sigue siendo prácticamente un desconocido para las nuevas generaciones, incluso dentro del partido que él creó y formó, en opinión de sus críticos, a su imagen y semejanza. La forma en que se le recuerda no es la que él hubiera aspirado. Los honores que se le rinden no encajaban en su personalidad. No usó nunca la banda presidencial en el territorio nacional y la única vez que se la ciñó fue en México, dos semanas antes del golpe, por exigencias de un protocolo sobre el cual nada podía hacer.

Odiaba los reconocimientos oficiales porque entendía que esa práctica era nociva para la democracia dominicana, al considerar que gran parte de la sociedad la vería como réplica o legado del trujillismo, ávido de medallas y condecoraciones. Por eso, de su pecho pendieron pocas. Leer más de esta entrada

El mundo que quedó atrás

Cuando mi padre murió, aquella triste, plomiza y lejana tarde de mayo, lo que proporcionó el valor necesario para soportar la tragedia enorme que se abatía sobre nosotros, no fue más que la inmensa sensación de pequeñez que de mí mismo y de mis hermanos, reflejó su muerte.

La verdadera grandeza de su existencia estaba no en sus muchos logros personales, mezclados con similares tropiezos y desencantos que hicieron de su vida una extraña conjugación de éxitos y fracasos que terminaron por abatirle cuando ya le faltaban fuerzas físicas para enfrentar las tempestades. Estaba guardada en la sencillez de su corazón y en su increíble percepción para captar la esencia pura de la existencia humana en la más intrascendente de las escenas cotidianas. Tras su expresión adusta y severa flotaba un corazón tan dulce como la miel. Leer más de esta entrada

El color en la voz

Para muchos amantes de la ópera la coloratura es propia sólo de las buenas sopranos líricas ligeras, pero como técnica al fin es realizable en todo tipo de voz. La coloratura (color) requiere de una buena dicción y sobre todo de un canto preciso, ya que no es más que la capacidad de ejecutar sucesiones de notas rápidas y de esta manera poder extender la vocal de una sílaba a varias notas seguidas.

Las composiciones de Mozart, por ejemplo, demandan el dominio perfecto de esa técnica y grandes compositores del bel canto la elevaron al extremo de amplitud, agilidad y rapidez, como aparecen en casi todas las obras de Rossini, Bellini y Donizetti, aunque no con la misma frecuencia e intensidad en las de Verdi y Puccini, considerados ambos, sin embargo, como los dos más grandes genios de la tradición italiana de la ópera. Leer más de esta entrada