Dos grandes de siempre

A menudo menospreciado por los amantes de la ópera, el tenor estadounidense de origen italiano Mario Lanza, cuyo nombre verdadero era Alfredo Cocozza Lanza, tiene un lugar privilegiado entre los grandes del bel canto. Entre muchos otros méritos, se le reconoce mundialmente por haber popularizado el género, llevándolo al gran público gracias a sus famosas interpretaciones en el mundo cinematográfico, como después hicieron otros tres gigantes Luciano Pavarotti, Plácido Domingo y José Carreras, a través de presentaciones y recitales.

Su breve paso por los escenarios, murió a la temprana edad de 38 años, no impidió que fuera inspirador de muchos jóvenes talentos de su época, entre los que se cuenta el famoso trío de tenores ya mencionados, cuyas actuaciones conjuntas generó las críticas de otros portentos del canto lírico como fue el caso del tenor canario Alfredo Kraus, quien entendía como una aberración el que un aria, composición para una voz, fuera desnaturalizada por un trío de voces. Leer más de esta entrada

El futuro de la democracia

¿En qué medida podrá el país superar su nivel de pobreza y qué fórmulas, dentro de parámetros democráticos, tienen los partidos y sus líderes, sea en la oposición como en el gobierno, para plantear solución a ese problema tan acuciante? La realidad es que, con todo y cuanto se ha avanzado en materia de desarrollo político, el sistema le es insustancial a un número sumamente elevado de la población. Esto hace que la mayoría se sienta poco ligada a su porvenir y menos entusiasmada con su supervivencia. Por eso, a pesar de los espejismos y las perniciosas tendencias nacionales al auto-engaño y la auto-sugestión, hay tan poca relativa militancia democrática real en este país.

Para aquellas legiones de hombres y mujeres que carecieron de trabajo, de seguridades económicas y sociales desde la misma fundación de la República, imposibilitados por años de enviar a sus hijos a escuelas seguras y decentes, y a quienes vieron morir por décadas cuando enfermaban por los pésimos servicios públicos de salud, la democracia es todavía una palabra hueca; vacía, sin sentido. Leer más de esta entrada

El peligroso pedido de destitución

Hay gente en este país, en la oposición como en la esfera oficial, que no mide las terribles consecuencias que tendría una eventual destitución del presidente Danilo Medina, como se reclama en estos días dentro del marco de la lucha cívica contra la corrupción y la impunidad. Si llegara a ocurrir, el expresidente Leonel Fernández no tendría que esperar las elecciones del 2020 para regresar al poder, y por once años, porque lo que restaría del actual mandato no se le contaría para los fines de reelección.

Cuando escucho y leo sobre ello en los medios y en las redes, me pregunto si la clase política y algunos líderes de opinión que han hecho de ese reclamo una cruzada, no habrán perdido el juicio. Y digo esto porque si la presión social obligara a una salida del Presidente, el artículo 130 de la Constitución que establece la forma de sucesión vicepresidencial, le allanaría al señor Fernández su anhelado regreso a la Presidencia. Leer más de esta entrada

El costo de la inmigración ilegal

Haití no es un problema interno dominicano. Es otro país, con sus peculiaridades y tradiciones diferentes a las nuestras. Su destino como nación le corresponde a los haitianos, no a los dominicanos. Atribuirnos la obligación de ceder la nacionalidad a cuantos hijos de ilegales de ese país nazcan en territorio nacional, equivaldría a ceder nuestro derecho de elegir y ser elegidos. Lo que ensayista e historiadores han llamado con acierto el eventual abandono de nuestra soberanía y la creación de dos naciones en el territorio nacional con idénticos derechos.

La inmigración ilegal sobrepasa ya la capacidad del país para asimilarla. Ha contribuido a empobrecer el empleo y reducido por igual las oportunidades de trabajo de cientos de miles de dominicanos desplazados por una masiva y creciente mano de obra dispuesta a aceptar condiciones laborales inferiores a causa de su propio estatus. Leer más de esta entrada

Víctima de sus contradicciones

A causa de muchas de sus prácticas y su mediación a favor del chavismo en Venezuela, al expresidente Leonel Fernández se le recordará como uno de los líderes nacionales más contradictorios. Su discurso sobre la modernidad quedó pulverizado con su modelo “clientelista” en el que consumió buena parte del presupuesto nacional al que pudo y debió darle un mejor uso. Se disminuyó incluso a los ojos de quienes lo creían un político con amplia visión de futuro cuando lo veían distribuyendo cajas de alimentos y en algunos casos hasta dinero. Actividades estas en las que puso a la gente a pasar por la humillación de vitorear consignas partidistas y a blandir afiches a cambio de una magra ración para la Nochebuena, tras una larga espera bajo un ardiente sol, aguantando toda clase de empujones.

Es cierto que otros políticos en el ejercicio del poder incurrieron en la misma práctica y que sería injusto atribuirle la paternidad de esa odiosa forma de hacer política. Leer más de esta entrada

El dolor de mi escuela

Por: Nélsido Herasme

En la escuela básica y media dominicana se está perdiendo la mística y la vocación por la enseñanza.

Tan solo esto nos faltaba que los centros educativos se estén convirtiendo en campos de batalla, donde hay sangre y lamentaciones. Por momentos se nos olvidó que los planteles educativos son los auténticos lugares de amor, educación y tolerancia, donde nuestros hijos e hijas van a formarse.

Parece que nos estamos volviendo locos, porque lo que estamos observando hoy en estos espacios es inaceptable e inenarrable.

Estos centros, en un cerrar  y abrir de ojos se han tornado en espacios de violencia y contienda, donde nuestros estudiantes en vez de ir a recibir el proceso de enseñanza aprendizaje para forjarse su futuro, donde asisten es aun escenario bélico. Leer más de esta entrada

A manera de soliloquio

Juan Bosch solía referirse al “atraso político” del pueblo y en gran medida su afirmación posee vigencia todavía, a pesar del tiempo transcurrido y el de su muerte. Pero parte de la responsabilidad por ese atraso corresponde a los partidos políticos y a sus dirigentes, porque una de sus misiones ha debido ser siempre la de educar a la gente en materia cívica y política. Esa es una faceta relevante de sus responsabilidades como líderes que la mayoría de los políticos, ha desestimado, tanto en el gobierno como en la oposición a lo largo de las últimas décadas. La labor educativa dentro del ejercicio de la actividad política nacional ha sido deprimente; virtualmente nula.

Si la mayoría de la población carece de un conocimiento sólido de sus deberes y responsabilidades se debe en parte a que sus dirigentes no le han conferido valor a ese elemento vital de la formación democrática del pueblo. Leer más de esta entrada

El cáncer de la corrupción

Por la arraigada costumbre nacional de simplificarlo todo, en los ámbitos políticos y mediáticos cuando se habla de corrupción el tema suele limitarse a la esfera del gobierno. Pero el fenómeno es un cáncer que afecta todo el tejido social dominicano.

Hubo tiempos, no del todo superados, en que abogados desaprensivos, actuando como una red, compraban casos laborales amparados en subterfugios legales en perjuicio del sector empresarial y en detrimento de la credibilidad de la justicia dominicana. Numerosas empresas sufrieron y aún sufren el embate de esta ofensiva, viéndose obligadas a pagar muy altas sumas en casos carentes de sustentación legal que en buen derecho y en una sana administración de justicia no habrían llegado siquiera a juicio.

Uno de los casos más sonado, deplorable y emblemático, ocurrió hace unos años, en mayo del 2011, en el polo turístico más importante de la nación. Se dio en una mañana soleada, en un hotel cinco estrellas de Punta Cana propiedad de una firma de prestigio mundial, entonces recién establecida en el negocio del turismo. Leer más de esta entrada