Los temores de Occidente y el Vaticano

Los más recientes actos de terrorismo recuerdan cómo en septiembre de 2006, el clero musulmán reaccionó con el fanatismo acostumbrado a declaraciones del entonces Papa Benedicto en rechazo a la violencia de los grupos extremistas islámicos. El Vaticano mostró las mismas señales del nerviosismo que el terror de esos grupos infunde en Occidente. Lo curioso es que las reacciones de los clérigos musulmanes estaban llenas de diatribas contra el cristianismo y los intentos de aclaración de la Santa Sede no hicieron alusión alguna a ese hecho. Lo importante era excusarse con quienes ya habían y siguen haciendo pagar muy caro el “crimen” de publicar caricaturas del profeta Mahoma.

La verdad es que el Papa no había ofendido al islam. Sus declaraciones, pronunciadas en ocasión de una visita a Alemania, su país natal, se limitaban a rechazar, ni siquiera a condenar abiertamente, “las motivaciones religiosas de la violencia”, es decir la guerra santa, la “yihad”. La oficina del Pontífice se disculpó diciendo que el propósito de Benedicto no fue “ofender a los creyentes musulmanes”. Leer más de esta entrada

La nueva consigna del leonelismo

La nueva consigna del expresidente Leonel Fernández en su obcecada búsqueda de un cuarto mandato presidencial se hizo pública esta semana en la celebración del 64 aniversario de su nacimiento: “ E´ pal 20 que vamos”. La anterior, “los vientos soplan”, no le llevaron como creía al Palacio Nacional en el 2016. Soplaron tan fuertes que lo exiliaron de sus responsabilidades como presidente del partido, el PLD, las que parece ahora haber reasumido con el entusiasmo que exhibe cuando escucha de cerca los aplausos.

El señor Fernández promovió con éxito una nueva Constitución para asegurarse la perpetuación de su carrera presidencial, que expiraba en el 2012, dado que la anterior limitaba la presidencia a dos periodos consecutivos sin ninguna posibilidad de retorno al cargo. Y al prohibir en ella la reelección de un mandatario en ejercicio, despojaba a su sucesor de la oportunidad que él había tenido de reelegirse, para un tercer mandato, dos en línea, permitiéndose a sí mismo un regreso que él entendía seguro en base a la sobrevaloración que tiene de su persona. Leer más de esta entrada

Benito Juárez y Estados Unidos

Fue Porfirio Díaz, el dictador, y no Benito Juárez, el Benemérito de las Américas, quien dijera: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. Juárez no era anti-norteamericano. Todo lo contrario. Era un federalista admirador del pueblo y el sistema estadounidense. La Constitución de 1857 que hizo de México un estado laico, y las reformas que a partir de 1861, tras el cruento conflicto civil conocido en los textos mexicanos como “La guerra de los tres años”, impuso Juárez ya como Presidente, estaban inspiradas en la libertad del sistema democrático estadounidense.

Durante la guerra que siguió a la aprobación de la Constitución que despojó al clero de las riquezas e influencias políticas que hacían de la Iglesia Católica el verdadero poder en México, el apoyo de Estados Unidos a los constitucionalistas, es decir a los liberales, conocidos como los “rojos” y los “puros”, resultó decisivo y permitió finalmente su victoria sobre las fuerzas del presidente Miguel Miramón, conservador y católico. Juárez tenía la guerra perdida. Leer más de esta entrada

La evasión fiscal

En varias oportunidades he señalado que la lucha contra la evasión fiscal no es sólo tarea de la Dirección de Impuestos Internos. Los altos niveles de evasión cargan sobre quienes cumplen con sus obligaciones impositivas todo el peso de la estructura tributaria. De manera que quienes incumplen con esa obligación elemental engañan al Estado, reduciendo con ello su capacidad para encarar los graves problemas de la nación, y a todos aquellos que observan sus deberes, sean empresas o particulares.

Los evasores se justifican en el alegato de que el sistema es injusto y represivo de la actividad productiva, lo que, de ser cierto, no se le aplicaría por cuanto no pagan los impuestos que las leyes establecen. A causa de los enormes montos de evasión, la carga tributaria sobre el PIB se estima en más de un 15%, cuando en realidad puede sobrepasar dos y hasta tres veces esa cifra en algunos casos, a quienes pagan, si se le suma el pasivo laboral que la Seguridad Social representa para toda la actividad económica. En el ámbito empresarial, la evasión es mucho más perniciosa porque elude también los pagos de los servicios obligatorios de salud en perjuicio de empleados y trabajadores. Leer más de esta entrada

Navidad dominicana

Por Nélsido Herasme

Los que amamos el tiempo de Adviento, sentimos una gran pena y con impotencia observamos la pérdida de una tradición que en otrora fue hermosa y participativa.

Al paso del tiempo hemos visto reducirse la verdadera fiesta de los cristianos, el canto de los villancicos, la celebración de la Misa del Gallo y el reparto por los rincones de nuestras viviendas del incienso y la mirra para despojar el hogar de las cosa negativas.

Ante el golpeo sistemático a las entradas económicas del padre dominicano, combinado con el desempleo y el descarrilamiento de una juventud que no alcanza a ver su horizonte, las navidades lucen tristes y pesarosas.

Algo se nos ha olvidado de la época más linda del año y es que la navidad es tiempo para compartir, limar asperezas y juntarnos en familia para desarrollar la agenda que tenemos por delante. Leer más de esta entrada

Cuando recuerdo mis yerros

Escribir una columna diaria, limitada a un espacio breve que obliga a contar con cada frase o idea el número de palabras y caracteres, tiene enormes riesgos para quien respete su trabajo. En una oportunidad le atribuí la autoría de “Las bodas de Fígaro” de Mozart a Rossini, en una imperdonable confusión impropia de alguien que ama tanto la ópera como el béisbol. Pero lo de un sábado, último día del caluroso mes de junio de 2007, supera cuantos errores pudiera haber cometido desde aquella lejana jornada de septiembre de 1980, cuando don Germán Ornes aceptó mi propuesta de escribir para El Caribe una columna diaria de opinión, lo cual entonces no era usual entre reporteros o ejecutivos de la redacción.

Fue gracias a un inteligente y evidentemente culto lector residente en Swampscott, Massachussets, quien por cierto se llama también Miguel, omito su apellido porque no le pedí autorización para referirme a su correo, en que vine a darme cuenta de eso que él llama “lapsus”, cuando ya era inútil para todo fin práctico porque estaba publicado. El caso es que refiriéndome a las ambigüedades que se observan en las actitudes dentro de la política, en relación al tratamiento a la inversión extranjera, escribí esta joya del disparate: “…las contradicciones a un alto nivel son contradictorias”. Leer más de esta entrada

El Papa y la pobreza

Ahora que el papa Francisco ha llamado los ricos a poner fin a la “cultura del egoísmo” y pedido a los jóvenes que promuevan “lío en las diócesis” y que el presidente Danilo Medina ha subrayado la imperiosidad de reducir la pobreza, es preciso insistir en que si esta sociedad aspira a vivir en paz y bajo cierto grado de estabilidad política, debe hacer más esfuerzos para combatir la indigencia. Los logros en el campo de la seguridad social y la democracia económica están muy a la zaga de las conquistas en materia de desarrollo político y respeto a las libertades individuales. Una democracia funcional requiere de cierto equilibrio de esos elementos fundamentales. Por eso, para muchos sectores de población, nuestro sistema político es insustancial y no le representa nada.

La pobreza no es el factor fundamental de la desobediencia social y la subversión, aunque la fomenta y en determinados momentos la justifica, desde un prisma puramente ideológico. El hecho de que algunos de los movimientos guerrilleros más exitosos hayan actuado en sociedades más o menos adelantadas, desde una visión tercermundista, como Argentina y Uruguay, demuestra que en la sedición y las guerrillas operan fuerzas y elementos ajenos totalmente a la pobreza imperante en el medio en donde actúan. Leer más de esta entrada

El Bosch que combatí y conocí ( y 2)

En mi obra “El golpe de Estado” se revelan los esfuerzos fallidos pero persistente del gobierno de facto que le reemplazó para presentar a Bosch como un político corrupto y justificar por ello la asonada ante la comunidad internacional y ofrecerle asimismo al país un pretexto que sirviera de excusa al quebramiento del orden constitucional.

El relato que sigue muestra cómo lo intentaron: “En las semanas siguientes al golpe, el Triunvirato hizo ingentes esfuerzos por presentar al efímero régimen de Bosch como corrupto. Fue uno de sus grandes fracasos. La reputación del expresidente era la de un hombre austero, decidido a vivir del producto exclusivo de su trabajo. Las insinuaciones de corrupción encontraron poco eco en la prensa internacional. Muchos diarios del exterior, por el contrario, dedicaron amplios espacios para resaltar la sencillez con que Bosch y su esposa vivían”.

“El 30 de septiembre, mientras Bosch navegaba hacia el exilio, el Miami Herald publicó un despacho de su enviado especial Art Burt que decía: “La breve y rara leyenda del presidente Juan Bosch terminó con la reclamación de los muebles de su casa por una tienda y una cuenta bancaria de $ 101.04 que dejó para pagar a sus acreedores”. Leer más de esta entrada