Lectura sabatina

Muchos amantes de la ópera tienen al menos la zarzuela por estimarla un género inferior. Pero las mejores composiciones de ese género musical de origen español se igualan en calidad a las producciones de los grandes compositores operáticos y en algunos casos demandan de los cantantes mayor capacidad vocal y dominio escénico, dado que la zarzuela, a diferencia de la ópera, mezcla canto con partes habladas e instrumentales, por lo que erróneamente se le identifica con la opereta, género de origen francés muy posterior al género musical español.

También suele comparársele con la ópera-comique francesa e incluso con el llamado singspiel alemán, género en el que muchos autores ubican “La flauta mágica” de Mozart, estrenada en Viena el 30 de septiembre de 1791, bajo su dirección.

Si bien la zarzuela no ha tenido la expansión mundial de la ópera, tanto en la tradición italiana como en la alemana, su difusión con los años se expandió a Hispanoamérica, especialmente en Argentina y Cuba, uno de cuyos más famosos compositores, Ernesto Lecuona, compuso en 1930 “María La 0”, que rápidamente se convirtió en una de las favoritas de los productores y cantantes de aquella época. Leer más de esta entrada

La UASD y las generaciones

Por Rafael Morla

En la tradición intelectual de Occidente,  es al filósofo español José Ortega y Gasset, a quien le cabe el mérito de tener ideas claras y distintas, en torno al tema de las generaciones y su importancia en la vida social, cultural y política de las sociedades.

Una generación es un grupo de personas, que además de contemporáneos, son coetáneos, es decir, viven el mismo momento de sus vidas, reaccionan idénticamente frente a los eventos, y  su alma está construida de  ideas, valores y creencias del mismo entramado social. En ocasiones conforman un grupo, a su vez, amigos entre sí, lo que facilita cualquier proyecto común de desarrollo y cualificación del entorno. Leer más de esta entrada

El ruido ensordece el debate

Las prioridades del país no se limitan al ámbito de la economía. Se dan también con idéntica importancia en el campo del debate, impunemente estridente. Ni la discusión pública de los asuntos más baladíes se salva de este peculiar estilo nuestro de enfocar los temas. Si al parlamentar no se observan las normas de la cortesía y el buen trato al más alto nivel, nada bueno podrá esperarse en las demás esferas.

El ruido ensombrece el diálogo y aleja todo intento de acercamiento. No se va a una mesa de negociación para hallar fórmulas de convivencia o facilitar acuerdos. Peor aún, se discute sobre la base de los desacuerdos existentes sacando de agenda los puntos que aproximan. A la primera señal de diferencia nos levantamos de la mesa.

Mientras Estados Unidos bombardeaba Hanoi y el Vietcong atacaba a Saigón, Henry Kissinger y Le Duc Tho negociaban un acuerdo de paz en París, que les valió finalmente a ambos el Nobel de la Paz. Ninguno de ellos se retiró del esfuerzo porque sus ejércitos se mataban en el campo de batalla. Leer más de esta entrada

En el reino del absurdo

Un grupo de notables ciudadanos propuso a finales del 2013 la adopción de una serie de acciones que conducirían irremediablemente al aislamiento económico y diplomático del país. Afortunadamente el jefe del Estado no cayó en la trampa. Pidieron el sometimiento de Haití al Tribunal de La Haya, el rompimiento de nexos con la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a la que se acusó de habernos tendido una encerrona para alcanzar lo que denominan Pacto de Fusión, es decir la integración como un solo estado a las dos naciones que compartimos la isla. Proponían también nuestra salida de la OEA, denunciar a la ONU como cómplice de esa conspiración contra la soberanía y la existencia de la República, y acusar a Estados Unidos y sus centros de poder de formar parte de esa trama.¡ El colmo del absurdo!

Las relaciones con otros países denunciantes de la sentencia del Tribunal Constitucional, que ha dado lugar a una serie de expresiones internacionales de rechazo, deberían quedar bajo escrutinio o correr la misma suerte, según se desprende de la extensa carta enviada entonces al presidente Medina por los destacados ciudadanos. Leer más de esta entrada

Cuatro días con energía

Por Nélsido Herasme

Los marginales estamos deseosos de ver la luz al principio del túnel para no tener que recorrer su trayecto a oscuras.

En la Semana Santa pasada nos asustamos mucho, porque hacía bastante tiempo que no observábamos las nevera del vecindario empreñarse de tanta escarcha.

Hubo un momento en que nos vimos obligado a tener que apagarla, y todo debido a que durante el asueto recién concluido nuestra pequeña patria, el Barrio 27 de Febrero fue premiado con cuatro días de energía eléctrica de forma consecutiva.

En ese momento nos hubiese gustado saber a quién se le ocurrió la brillante idea de iluminar mi sector por tanto tiempo.

Sépase que fueron 96 horas ininterrumpidas donde se alcanzaba a  ver todo claro por las noches y en donde además dejamos de aplaudir, porque la energía nunca se fue. Leer más de esta entrada

Una escurridiza y engañosa letanía

Con frecuencia se escucha hablar a los dirigentes nacionales acerca del “interés general”, al resaltar la importancia de privilegiar a la mayoría con respecto a las elites económicas dominantes. La frase tiene bella resonancia pero el uso dado a la misma es una repudiable distorsión de su alcance y significado. El interés general no es necesariamente excluyente ni contrario al interés de esas minorías. En esencia, el interés colectivo, general o como quiera llamársele, no es más que el conjunto o suma de los intereses legítimos particulares de todos los miembros de la sociedad.

Al igual que los intereses de los más pobres, los de los ricos son también parte del interés general de la nación. Las grandes naciones, no necesariamente grandes por su tamaño, no hacen esas diferencias y esa es una de las causas por las que han logrado progresar y salvarse del estancamiento y el subdesarrollo. Hablar de esto es un poco difícil, por cuanto los estereotipos nublan la discusión e introducen elementos irracionales en el debate. Leer más de esta entrada

Resumiendo un pasado reciente

El período de oscurantismo y represión que caracterizó la Era de Trujillo no terminó la noche de su asesinato, el 30 de mayo de 1961, ni el 19 de noviembre siguiente cuando el último de sus familiares y allegados fue expulsado del país. Concluyó en realidad formalmente la mañana del 1 de enero de 1962, cuando el entonces presidente Joaquín Balaguer juramentó al Consejo de Estado de siete miembros encabezado por él, en el Palacio Nacional.

Las sanciones impuestas por la OEA fueron levantadas tres días después y el país pudo restablecer vínculos diplomáticos y comerciales con el resto del hemisferio. Pero la paz duró muy poco. El martes 16 de enero, después de varios días de protestas contra Balaguer y el general Rodríguez Echavarría, secretario de las Fuerzas Armadas, una multitud se congregó en el Parque Independencia ante un local de Unión Cívica Nacional para exigir la renuncia de ambos. Las fuerzas blindadas enviadas para mantener el orden abrieron esa tarde fuego contra la muchedumbre dejando un saldo de cinco muertos y una veintena de heridos. Las protestas se extendieron por toda la ciudad con un balance adicional de víctimas y daños materiales. Leer más de esta entrada

Lectura después de Semana Santa

Pocas composiciones despiertan el entusiasmo de los aficionados a la ópera como Rigoletto, el drama de venganza, amor filial, pasión y engaño en tres actos de Giuseppe Verdi (1813-1901). Para muchos verdianos el momento más emocionante se da en el acto final en el que el Duque de Mantua interpreta la famosa aria para tenor La donna é mobile a la que sigue el no menos famoso cuarteto Bella figlia del amore.

Los entendidos consideran esta ópera, estrenada en 1851, como una excepcional e inigualable obra maestra, y al compositor como genuino exponente del tránsito entre el bel canto de Rossini, Donizetti y Bellini, y el verismo hasta Puccini.

Lo fascinante de este cuarteto es que el tenor, debe cantar todo el tiempo en registro agudo y mantenerse así por encima de las otras tres voces de barítono (el jorobado bufón Rigoletto, protagonista del drama), soprano (Gilda, su hija) y contralto (Maddalena). La pieza es una de las más celebradas del repertorio verdiano, debido a que esas cuatro voces se fusionan excepcionalmente al final de la melodía hasta formar un todo pleno de fuerza sobrecogedora. Leer más de esta entrada