No soy imparcial ni pretendo serlo

El periodismo que hago es esencialmente de opinión. Por eso, el título de cada tema que trato diariamente está bajo la cubierta de mi nombre. Con ello les aclaro de antemano a los lectores que lo que van a leer es mi criterio, esté equivocado o no, les guste o les disguste. Lo mismo ocurre con el que hago en televisión. Ese es un derecho que ejerzo a plenitud y no me acomodaría a otro modelo de ejercicio, porque mi carrera en el diarismo cesó hace tiempo y estoy desfasado con respecto a los cambios tecnológicos que han transformado los diarios.

De modo pues que no necesito escudarme en el ropaje de la imparcialidad. No soy ni seré imparcial, porque supondría simular indiferencia frente a cosas en las que no creo. No soy ni siquiera neutral debido a que intentarlo significaría dejar de mirar la realidad y no hacer nada para evitar que el país caiga en el caos o retorne a un pasado que se resiste a morir.

Diferente es con los medios, especialmente los periódicos. Disfrazar opiniones editoriales en reportajes y crónicas del acontecer cotidiano, no es nada ético y supone una falta de respeto al público. Leer más de esta entrada

La China de hoy

Años han transcurrido desde el desmembramiento del comunismo en la antigua Unión Soviética y el resto del Este europeo, así como del exitoso tránsito de China hacia el capitalismo, sin que los extraños seres del marxismo que aún permanecen fieles a la doctrina, entiendan las causas del fenómeno. Fue Mao el que anticipó el fracaso del sistema, si bien él mismo entró años después en contradicción con su propia prédica.

El líder de la revolución escribió: “Los comunistas son marxistas internacionalistas, pero nosotros no podemos adaptar el marxismo a la vida sino adaptándolo a las particularidades concretas de nuestro país, y bajo una forma nacional. Si los comunistas, que son una parte del gran pueblo chino, aplican el marxismo sin tener en cuenta las particularidades de la China, se llegará a un marxismo abstracto y vacío de todo contenido”.

Mao también escribió como perjudicial para el desarrollo del arte y de la ciencia la imposición por “medidas administrativas” de un estilo particular del arte o una  de “escuela de pensamiento con exclusión de otra”, que fue precisamente lo que hizo, olvidando sus enseñanzas, al desatar después la llamada “Revolución Cultural”, que generó una cruenta persecución entre la misma dirigencia que le había acompañado en los años de guerra, primero contra Japón y luego contra Chiang  Kai Shek, sumiendo a China en una crisis aguda. Leer más de esta entrada

Hablemos de democracia y dictadura

Las dictaduras y los gobiernos autoritarios son más fáciles de sostener que una democracia auténtica. Sólo necesitan valerse de la fuerza y de la intimidación para mantenerse y luego el miedo los hace una costumbre. Esa ha sido la historia siempre. La hemos vivido una y otra vez en esta nación, en la que sus fundadores, los que se entregaron a la causa de la redención del pueblo dominicano, terminaron en el cadalso o murieron en medio de una pobreza atroz en el exilio, olvidados de aquellos que habían contraído con ellos una deuda de gratitud impagable.

La democracia, en cambio, requiere de una construcción basada en la tolerancia y la paciencia. No se edifica de un tirón como las dictaduras. Es una cultura. Los gobernantes democráticos están obligados por las constituciones y las leyes y están moral y legalmente forzados a respetarlas y hacerlas cumplir, por encima de sus simpatías y compromisos personales o de logias.

La dictadura y el autoritarismo son monolíticos. Tienen una sola finalidad y se alcanzan por el sometimiento. La democracia exige comprensión y en ella los gobiernos están sometidos a la autoridad del pueblo, al que deben servir. Leer más de esta entrada

Solidaridad no conlleva obligación

Las estadísticas sobre las mujeres haitianas que cruzan la frontera para parir en hospitales dominicanos, no serían tan preocupantes si no existiera el criterio en sectores de opinión pública y en organismos internacionales de que por esa razón sus hijos deben ser inscritos en el Registro Civil como dominicanos. El espíritu de humanidad que acoge a esas parturientas no conlleva obligación adicional. La República Dominicana no puede cargar con el peso de la irresponsabilidad de su vecino, porque tiene también sus propios problemas y son limitados sus recursos.

De hecho, no es un secreto, que la acogida que se les da a esas parturientas va en detrimento de la capacidad de nuestros hospitales para atender los partos de las mujeres dominicanas. Y buena parte del presupuesto del Ministerio de Salud para ese renglón se consume en atender a las haitianas que no encuentran en su propio país facilidades para dar a luz en condiciones higiénicas, como se les ofrecen en esta parte de la isla. De manera, pues, que se trata de un problema que amerita la pronta atención debida, ya que tiene el potencial de un explosivo. Leer más de esta entrada

Para batear 300 en la política…

La política y el béisbol son nuestras dos grandes pasiones y en la primera frecuentemente se olvida que el éxito y la fama en el deporte les llegan a un jugador cuando logra la cifra mágica de los 300, para lo cual sólo se necesitan tres imparables en cada diez turnos al bate. Hago mención de esto por la añeja y errada costumbre, vuelta a la vida en esta campaña, de sostener la crítica a un programa de gobierno sobre la base de que sólo se haya cumplido parcialmente lo prometido.

Sostener, por ejemplo, toda una estructura de campaña en el hecho de que no todos los compromisos formulados en las llamadas “visitas sorpresas” del Presidente le han sido honrados a los grupos con los que se ha reunido en estos 18 meses de gestión gubernamental, me parece un enfoque equivocado, porque centra la discusión en temas sobre los cuales hay evidencias de resultados. Igual sigue ocurriendo con los programas de educación, cuyos efectos son tangibles, al pretender que han fracasado porque no todas las aulas prometidas han sido construidas, cuando hay varias miles de ellas en pleno funcionamiento. Leer más de esta entrada

Cuba: el léxico de la guerra fría

A despecho de la caída del Muro de Berlín y los acontecimientos que le siguieron en Europa y el resto del mundo, el léxico de la guerra fría domina todavía el debate en el ámbito latinoamericano. Parecería que lo ocurrido cuando el témpano ideológico que se derritió con la desaparición de la Unión Soviética no ha sido entendido como tampoco las transformaciones capitalistas que han hecho de China la segunda potencia económica..

Los controles constriñen la vida de los ciudadanos en países como Venezuela y Cuba y el dominio de la economía por sus gobiernos las achican provocando escasez y brutales alzas de precio que hacen la vida insufrible. La experiencia china no les ha servido de nada. Cuando Deng reconoció que una teoría lanzada a mediados del siglo anterior no tenía respuestas a los problemas de la China de finales del siglo XX, el entierro del marxismo permitió a esa nación de cientos de millones de habitantes dar el salto cualitativo que Mao intentó sin éxito en medio de un charco de sangre haciendo más pobre a China. Hay más millonarios hoy en el país asiático que en cualquiera del Primer Mundo, incluyendo Estados Unidos. Leer más de esta entrada

Fernández y el fundamentalismo islámico

Al final de su último mandato, Leonel Fernández sugirió a Naciones Unidas la elaboración de un marco jurídico internacional para prohibir y castigar la blasfemia y lo que él llamó “falta de respeto a algo que se considere sagrado”. En el contexto en que lo propuso, su planteamiento constituía un reconocimiento al “derecho” del fundamentalismo musulmán de proceder con extrema violencia y desenfreno contra valores esenciales de la democracia ante la mínima mención de Mahoma en diarios, revistas o videos, desconociendo así principios fundamentales que él decía defender, como es el de la libre expresión del pensamiento.

La ira que el señor Fernández justificó fue a causa de un video amateur sobre Mahoma que el radicalismo islámico consideró ofensivo al profeta y que las turbas que incendiaron entonces embajadas y causaron motines en muchas ciudades probablemente nunca vieron.

Fernández dijo que el libre flujo de las ideas, que es lo que estaba y sigue en juego en el conflicto, no puede entenderse como exenta de limitaciones. Leer más de esta entrada

La frase mágica del desorden

Me excusan si el título no corresponde al significado del dicho, “Atento a mí”, que describe uno de los comportamientos más típicos del irrespeto a las leyes y las normas civilizadas que explican muchos de los vicios que se observan en el diario vivir, tanto en la esfera pública como en la privada. Se alcanza a entender a través de esa expresión la inobservancia de las obligaciones que muchos han asumido al ocupar cargos públicos, por elección o designación del Ejecutivo, cuando llegan tarde e incurren en otras violaciones a sus deberes en el cargo “atento” a él. Y no actúan tampoco con la transparencia y honradez requeridas por la misma razón.

Los ciudadanos comunes se pasan la luz roja “atento a mí” y no toman en cuenta la señal de una vía, no sólo cuando no ven a un policía, sino porque se creen con el derecho de hacerlo, algo que por supuesto les niegan a los demás.

Ese “atento a mí” está presente en todos los ambientes a todas horas. Se porta el arma de fuego para el que se posee sólo un permiso de tenencia porque la expresión supone que hacerlo no implica violación alguna y la arraigada tradición de dejarlo así ha hecho de este abominable comportamiento una práctica usual y común del dominicano. Leer más de esta entrada