El peligro de jugar con fuego

Las denuncias sobre violaciones a la Constitución que se escuchan y leen a diario tienen mucho de hipocresía, lo que no es más, como todos sabemos, que la inconsistencia entre lo que se defiende y se hace o lo que se siente y se dice. La defensa de la Carta que los partidos y buena parte de la dirigencia nacional a diario desconocen o violentan, se basa no en los principios que la sustentan, sino en los intereses que la mayoría de ellos persigue.

Si existiera alguna suerte de tradición de respeto a la Constitución de la República y se aplicaran sanciones a aquellos que la violan, dudo que existieran muchos de esos partidos y líderes que nos hablan a diario de sus valores.

Caminamos hacia un proceso electoral muy complejo, caracterizado por plazos fatales de obligado cumplimiento que requiere de mucha autoridad por parte de los órganos electorales, no solo del responsable de velar por una sana y transparente administración de las elecciones, sino del tribunal a cargo de dirimir los conflictos que de ellas resulten. Leer más de esta entrada

La distribución de pobreza

La dignidad nace en una democracia del derecho a vivir en libertad en un clima de oportunidades para todos los ciudadanos, mejorando así de forma sustancial el ambiente en que se desenvuelven. Quien no vive a gusto con lo que posee o en su medio, jamás se sentirá comprometido a defenderlo. Esa es una de las cuestiones vitales a la que se debe responder enfática y rápidamente en América Latina, para consolidar el proceso político y social y asegurar cierto grado de supervivencia del sistema.

Las desigualdades sociales en la región son demasiado profundas como para que no estén presentes con carácter permanente, los elementos capaces de coaligarse para poner en peligro los avances que en el campo de las libertades humanas y los derechos materiales, es decir, el acceso a los bienes y riquezas que produce la sociedad, se ha alcanzado a través de un largo y accidentado proceso todavía en fase de maduración en la mayoría de los países latinoamericanos. Leer más de esta entrada

Serán zurdos, pero no de izquierda

La mal llamada izquierda latinoamericana está a años luces de la europea y esta es la señal más elocuente y penosa del atraso en que vivimos en este lado del mundo. Los gobiernos y partidos de izquierda en el llamado viejo continente se caracterizan por sus amplios programas de carácter social, sus políticas impositivas, su apego a las libertades públicas, su tolerancia a la crítica, el respeto a los derechos humanos y su total y absoluto compromiso con la democracia y el parlamentarismo. En Latinoamérica basta con oponerse a los Estados Unidos, casi siempre por razones muy cuestionables, para asumir esa etiqueta. Por eso la izquierda no funciona en esta región y los gobiernos más derechistas, represivos y anacrónicos, se hacen llamar de izquierda, como son los casos emblemáticos de Cuba, Venezuela, Nicaragua y hasta hace poco Bolivia.

En Venezuela, el territorio más rico en recursos naturales del mundo hispano, hay un desabastecimiento brutal de papel higiénico, mantequilla, leche, medicinas, harina, pan y cuanto alimento necesitan los venezolanos. El valor del bolívar se ha depreciado a tal punto que pocos cosas se pueden comprar con él. Leer más de esta entrada

La ley que nunca tendremos

Al ver la creciente animosidad del debate, pienso en una ley que nos obligue a escuchar cada mañana y antes de acostarnos, el Concierto en Do mayor para flauta y arpa de Juan Crisostomos Wolfang Amadeus Mozart, para ver si logramos calmarnos y discutir con la serenidad que la nación necesita los asuntos más urgentes. Por ejemplo, dotar al organismo responsable de organizar las elecciones del poder necesario para garantizar su transparencia y feliz realización.
Si la magia espiritual de esa obra majestuosa no nos fuera suficiente, y el segundo movimiento, Andantino, no surtiera en algunos el efecto tranquilizador requerido, la ley debería declararlos “casos perdidos”, con lo cual nuestro país comenzaría, ¡por fin! a tomar al toro por los cuernos.

Tal vez una ley así nunca sería aprobada porque en su discusión se tendría la necesidad de ver de qué se trata y me temo que Mozart sería demasiado castigo para oídos acostumbrados al ruido que ensordece en la búsqueda de solución a los problemas nacionales aún pendientes. Leer más de esta entrada

La inmigración ilegal y sus consecuencias

La preocupación expresada en las redes y en los medios por ciudadanos de diferentes capas sociales, entre ellos dirigentes políticos y congresistas, ante la masiva y aparentemente creciente inmigración ilegal haitiana, no los hace xenófobos ni es indicio de una actitud colectiva racista. Aunque muchos han pretendido taparse los ojos ante esa realidad, lo cierto es que estamos ante un problema real y grave.

No significa que menospreciemos la importancia que por años esa inmigración, bajo cierto control, ha tenido para la economía y para el auge de ciertas actividades productivas. Ni tampoco que restemos trascendencia al valor que representa una buena y armoniosa relación comercial y diplomática sentada sobre bases claras y firmes, que eviten el contrabando y otras prácticas ilícitas muy propias entre países que comparten una frontera común. Pero la presencia cada vez mayor de ciudadanos haitianos sin los permisos legales de estadía o residencia, podría estar llegando a un nivel capaz de generar futuros conflictos en los que el país llevaría la peor parte en el campo internacional, como ya muchos suponemos. Leer más de esta entrada

La agonía del reformismo

En octubre del 2011, el dirigente reformista Héctor Rodríguez Pimentel dijo que sería un crimen dejar “morir” al Partido Reformista, hecho del que se cumplían ya muchos años aunque nadie se hubiera ocupado allí de darle cristiana sepultura.

Un partido dividido en el gobierno y la oposición, podrá lograr para una de sus partes buenas recolecciones en tiempos de cosecha, pero nunca podrá escalar la cima. La vocación de poder que caracterizó a quién en vida fue su líder y creador, se redujo después de su muerte, e incluso desde que la edad y el desgaste lo inhabilitaran para ser de nuevo candidato, a un esfuerzo de supervivencia que condenó al partido y a su militancia a navegar sin rumbo. Solo ha perseguido desde entonces alianzas de oportunidad, dejando a un lado el trabajo político intenso que la búsqueda del poder exige, rindiéndose, en otras palabras, ante su propia incapacidad para sobreponerse a la adversidad de los malos resultados electorales. Leer más de esta entrada

El sueño de un lego en la materia

Nada desnuda más el desorden en algunas actividades del país, como el tránsito urbano. Y son pocos los que no sufren diariamente sus consecuencias. Los esfuerzos que se realizan para mejorar la circulación de vehículos deben ser reforzados, en mi opinión de lego en la materia, con acciones oficiales drásticas, que requieren de mucha voluntad y coraje políticos.

Lo primero sería la ampliación del metro y la creación de una empresa pública-privada que maneje el servicio bajo la administración de una empresa bien calificada, con experiencia en ciudades como Madrid y Nueva York. Para empezar se necesitarían no menos de 500 autobuses modernos y confortables, que cubran las principales avenidas y calles, tanto en el sentido norte-sur, como en el este-oeste. Los carriles de la derecha deberían ser del uso preferencial aunque no exclusivo de los autobuses, con paradas cada 200 o 150 metros. La medida tendría que ser acompañada con la eliminación de todas las chatarras que cubren el servicio, sean autobuses, minibuses y carros del “concho”, cuyos propietarios pasarían a ser o accionistas o empleados de la empresa. Los taxis estarían sujetos a una severa regulación, comenzando por la pintura de los autos y tablillas obligadas del conductor emitidas por el Ministerio de Obras Públicas o la Policía. Leer más de esta entrada

Un tema que nadie desafía

¿Recuerdan el intercambio de palabras casi tres años atrás entre la vicepresidente Margarita Cedeño y su esposo el expresidente Leonel Fernández con el dirigente del partido gobernante Félix Jiménez (Felucho)? El caso trae a la mente una pregunta: ¿Qué sería del debate nacional, ya aburrido y gris, si por prejuicios de la era moderna nos viéramos obligados a renunciar al sarcasmo y la ironía en la discusión de los problemas nacionales?

Lo primero es que esa discusión carecería de sentido, por su falta de contenido y elegancia. Y lo segundo, peor aún, sería la imposibilidad de una discusión pareja en el ámbito mediático.
Vayamos al grano. Supongamos que las elecciones se limitaran a la confrontación de dos candidatos, uno de los cuales fuera una mujer. ¿Qué sucedería, fuera cierto o no, si el varón dijera públicamente que su oponente, la mujer, es incompetente, desconocedora de la realidad, e ignorante de los asuntos de Estado, sin capacidad alguna para manejar la crisis por la que atraviesa la nación?, un discurso típico en la política dominicana. Leer más de esta entrada