El asilo de Perón y Pérez Jiménez en RD ( y 4)

En la confusión, el embajador Bonnelly olvidó su maletín que hubo necesidad de regresar a buscar a la residencia. A su llegada al país, Bonnelly fue increpado por Trujillo quien le preguntó por qué había dado refugio a un político asilado, a lo que respondió diciendo que se había limitado “a dar asistencia a un hombre que temía por su vida, lo cual de nuevo haría”. Trujillo le dijo: “Así actúan los hombres” y lo felicitó. El canciller Porfirio Herrera Báez se le acercó: “Embajador dé por no recibida mi queja”. Era un cable advirtiéndole que el refugio a Perón violaba las normas de la política exterior dominicana.

Perón permaneció como asilado en territorio dominicano hasta mediados de enero de 1960, cuando viajó a Madrid con el beneplácito del generalísimo Francisco Franco, luego de develarse la conspiración contra el régimen trujillista del movimiento Catorce de Junio. El original de la carta que le enviara al embajador dominicano forma parte de los archivos de la familia Bonnelly. Perón regresó a la presidencia argentina, por tercera vez, el 23 de septiembre de 1973, tras 18 años de exilio. Murió, sin completar su último período, el 1 de julio de 1974. Leer más de esta entrada

El asilo de Perón y Pérez Jiménez en RD (3)

Ante la situación creada por el ataque a la misión, la Junta de Gobierno acordó la salida de Perón, y a través de la Dirección de Extranjería, hizo efectiva la orden ayer a las 5:50 de la tarde. El asilado, acompañado del embajador Bonnelly, abandonó el país en un avión de la línea Taca, del tipo Douglas DC-3”, informó el diario.

La reseña daba detalles del ataque a la embajada, señalando que alrededor de las dos y media de la madrugada, un grupo no identificado había rodeado la quinta Niní, situada en la avenida Los Castaños, urbanización Los Chorros, “y dispararon en varias oportunidades hacia el interior de la residencia”. Los efectivos de la Guardia Nacional que custodiaban la embajada respondieron los disparos, pero no hubo registro de heridos ni detenciones.
Horas después, el embajador Bonnelly denunció el caso al gobierno, que dio, según el periódico, “las excusas correspondientes”, a través del Ministerio del Exterior.

Tras ser informado de la decisión de permitir la salida de su huésped, a pesar de un impedimento judicial por una deuda de 39 mil bolívares, que Perón no reconocía, Bonnelly envió un cable al presidente Héctor Bienvenido Trujillo, informándole que el exdictador saldría a las cinco de la tarde, con otras tres personas, él entre ellas.

En su edición del día siguiente, El Nacional de Caracas tituló que Perón había abandonado el país “nervioso” y “llorando”, bajo los gritos de la multitud que se había aglomerado en los alrededores de la embajada gritando “¡Muera el tirano!”, “¡Abajo Perón!” y “¡Abajo Trujillo!”

El tránsito al aeropuerto, en plena ciudad, aumentó la tensión y el nerviosismo de Perón, pues, según el periódico caraqueño, los choferes de los tres vehículos que formaban la comitiva, en la que iban el Director de Extranjería, coronel Vicente Marchelli Padrón y miembros de la Guardia Nacional, equivocó el camino llegando con retraso a la terminal.(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe)

El asilo de Perón y Pérez Jiménez en RD (2)


El 21 de enero los venezolanos acataron un paro general convocado por una Junta Patriótica, integrada por el liderazgo opositor, que generó sangrientos enfrentamientos con fuerzas leales a la dictadura. Ante la gravedad de la situación y la amenaza de un caos generalizado, la noche del 22 de enero, los jefes militares decidieron integrar una Junta Militar que exigió la renuncia de Pérez Jiménez, quien abandonó horas después el país con rumbo a la República Dominicana.

El portador de la misiva de Perón, exiliado en Venezuela desde su derrocamiento tres años atrás, le informó a Bonnelly el deseo de este de encontrar refugio en la misión diplomática y conseguir salvoconducto para viajar a Ciudad Trujillo, donde Trujillo le recibiría con “los brazos abiertos”. La presencia de Perón en Venezuela no era bien vista por los opositores a Pérez Jiménez y el líder argentino temía que el desorden que seguiría a la caída del régimen pusiera en peligro su vida. Leer más de esta entrada

El asilo de Perón y Pérez Jiménez en RD (1)


Alrededor del mediodía del jueves 23 de enero de 1958, el embajador dominicano en Venezuela, doctor Rafael F. Bonnelly, recibió en su despacho a un extraño visitante que le hizo entrega de un breve manuscrito. El texto, escrito por una mano temblorosa, decía: Estimado embajador: El portador de la presente le explicará mi situación y le dirá mis ruegos. Un gran abrazo, Juan Perón”.

Fuera de la quinta Niní, sede de la embajada, Caracas era todo un hervidero humano. Tropas del ejército y la policía trataban de contener a las multitudes enardecidas que celebraban la caída del dictador, general Marcos Pérez Jiménez, quien había huido en la madrugada hacia la República Dominicana, tras los pronunciamientos militares exigiendo su salida del poder. Las escenas de celebración y violencia se repetían con igual intensidad en todo el territorio venezolano. Leer más de esta entrada

“El camino del infierno…”

En las tertulias de intelectuales como en el discurso político es frecuente escuchar una frase que leí por primera vez en una edición en español de Romeo y Julieta, de William Shakespeare: “El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”.

En el tercer acto de la obra, el autor la pone en labios de Mercucio, el íntimo de Romeo, de la familia Montesco, cuando aquél cae abatido en un lance con Tebaldo, pariente de la familia rival de los Capuletos. La escena ocurre luego de que Romeo evadiera batirse con su celoso rival al encontrarse en una plaza el día después en que conociera a Julieta en una fiesta de disfraces en el palacio de los Capuleto y ambos se confiesan su amor a primera vista. Romeo se arrodilla sobre su amigo y le pide perdón por haber intentado separarlos y evitar así una tragedia lo que aprovechó Tebaldo para herir de muerte a Mercucio. Entonces Romeo enfurece y mata de una estocada a Tebaldo y huye, agravando así la vieja rivalidad entre las dos familias lo que impide el romance entre los dos jóvenes, en un drama que concluye con la muerte de ambos. Leer más de esta entrada

Una propuesta polémica

En septiembre del 2012, el expresidente Leonel Fernández le sugirió a Naciones Unidas un marco jurídico internacional para prohibir y castigar la blasfemia y lo que él llamó “falta de respeto a algo que se considere sagrado”. En el contexto en que lo propuso, su planteamiento constituyó un reconocimiento al “derecho” del fundamentalismo musulmán de proceder con extrema violencia y desenfreno contra valores esenciales de la democracia ante la mínima mención de Mahoma en diarios, revistas o videos, como ocurriera en las semanas anteriores a su planteamiento, desconociendo así principios fundamentales que él decía defender, como es el de la libre expresión del pensamiento. La ira que el señor Fernández justifica fue a causa de un video amateur sobre Mahoma que el radicalismo islámico consideró ofensivo al profeta y que las turbas que incendiaron embajadas y causaron motines en muchas ciudades probablemente no habían visto.

Fernández dijo que el libre flujo de las ideas, que es lo que estaba en juego en el conflicto, no podía entenderse como exenta de limitaciones. Tal expresión es sorprendente en un político de su experiencia, aunque encajaba en su esfuerzo de entonces para posicionarse como una figura confiable en el mundo islámico con vista a futuras aspiraciones en el ámbito internacional. Leer más de esta entrada

Un tema objeto de muchas pasiones

Las estadísticas sobre las mujeres haitianas que cruzan la frontera para parir en hospitales dominicanos, no serían tan preocupantes si no existiera el criterio en sectores de opinión pública y en organismos internacionales de que por esa razón sus hijos deben ser inscritos en el Registro Civil como dominicanos. El espíritu de humanidad que acoge a esas parturientas no conlleva obligación adicional. La República Dominicana no puede cargar con el peso de la irresponsabilidad de su vecino, porque tiene también sus propios problemas y son limitados sus recursos.

De hecho, no es un secreto, que la acogida que se les da a esas parturientas va en detrimento de la capacidad de nuestros hospitales para atender los partos de las mujeres dominicanas. Y buena parte del presupuesto del Ministerio de Salud para ese renglón se consume en atender a las haitianas que no encuentran en su propio país facilidades para dar a luz en condiciones higiénicas, como se les ofrecen en esta parte de la isla. De manera, pues, que se trata de un problema que amerita la pronta atención debida, ya que tiene el potencial de un explosivo. Leer más de esta entrada

El poder de influencia en los medios

El periodismo sufrió una transformación desde el momento mismo en que intereses económicos ajenos a ella se interesaron por la propiedad de los medios. El fenómeno resultó en una mejoría técnica de periódicos y estaciones de televisión y en una importante ampliación de oportunidades para los profesionales del área. Pero las noticias dejaron de ser el insumo principal para darle paso a otro componente que cada día aumenta su poder de influencia en los contenidos de los medios. Me refiero al nacimiento de una dependencia tan letal para su esencia básica como cualquier otra distinta a su objetivo esencial de preservar la noticia y la opinión editorial como las funciones principales de un medio de comunicación.

Se trata, por supuesto, de la creciente influencia de un nuevo oligopolio, cuyos miembros son dueños también de las agencias de colocación y de mediciones de ratings. Grupos en capacidad de influir en la colocación de titulares y despliegues informativos por encima de las opiniones de los editores, que han visto cómo un encarte promocional de un producto de consumo reemplaza las portadas de sus diarios. Leer más de esta entrada