Un correo conmovedor
2 diciembre, 2021 Deja un comentario
La seguridad social en este país no protege a quien más lo necesita, por lo que urge una reforma sustancial a la ley que la creó a fin de humanizarla y darle el sentido social que realmente no posee. Mi entrega de hoy se refiere a un caso dramático que un lector me relata con palabras que evidencian desesperación y que reproduzco a seguidas:
“Permítame ocupar parte de su tiempo para relatarle un acontecimiento insólito, de los tantos que se suceden a diario en este país, tristemente olvidado de Dios. Mi madre, que recién acaba de cumplir los 75 años de edad (Gracias Dios por ello), y que llevaba unos doce o trece años pagando regularmente un servicio de salud en una de las tantas prestadoras de este servicio, recibió una carta de esa empresa comunicándole que por razones de edad no se le renovaría su contrato. Ante esta eventualidad, mi madre se quedó de buenas a primeras sin un servicio básico y esencial en este nuestro país, como lo es un seguro de salud”.



