La evasión fiscal (y 2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLa creciente informalidad de las actividades económicas constituye una forma encubierta de evasión fiscal y un atractivo para no pagar impuestos. Reducirla es uno de los imperativos que la sociedad dominicana debe encarar, ya que no se trata de un problema enteramente fiscal o legal, sino también de carácter esencialmente moral: el respeto a la ley. La evasión se ha convertido pues en una práctica muy dañina atentatoria de la estabilidad financiera de la nación, la que pone además en desventaja en el ámbito empresarial a aquellas compañías que compiten en una misma área con las que no pagan impuestos.

Se alega que el sistema tributario alienta la evasión, porque las cargas son muy onerosas y atacan el consumo, perjudicando a los estratos peor situados. Otro intento de justificación se refiere a los plazos para el pago de los diferentes tributos, el número de veces en que deben ser saldados y los anticipos calculados sobre ingresos que necesariamente no se alcanzarán en el año siguiente. Pero nada de esto la justifica. Si bien necesitamos de una reforma integral que haga la estructura impositiva más ágil, flexible y equitativa, no quiere esto decir que se pueda inobservar una responsabilidad a la que todos los ciudadanos corporativos o no están obligados. Leer más de esta entrada

La evasión fiscal (1)

ARTICULO MIGUEL GUERREROEn una columna reciente señalé que la lucha contra la evasión fiscal no era sólo tarea de Impuestos Internos. Los altos niveles de evasión cargan sobre quienes cumplen con sus obligaciones impositivas todo el peso de la estructura tributaria. De manera que quienes incumplen con esa obligación elemental engañan al Estado, reduciendo con ello su capacidad para encarar los graves problemas de la nación, y a todos aquellos que observan  sus deberes, sean empresas o particulares.

Los evasores se justifican en el alegato de que el sistema es injusto y represivo de la actividad productiva, lo que, de ser cierto, no se le aplicaría por cuanto no pagan los impuestos que las leyes establecen. A causa de los enormes montos de evasión, la carga tributaria sobre el PIB se estima alrededor de un 15%, cuando en realidad puede sobrepasar dos y hasta tres veces esa cifra en algunos casos, a quienes pagan, si se le suma el pasivo laboral que la Seguridad Social representa para toda la actividad económica. En el ámbito empresarial, la evasión es mucho más perniciosa porque elude también los pagos de los servicios obligatorios de salud en perjuicio de empleados y trabajadores. Leer más de esta entrada

De controles e iniciativa privada

ARTICULO MIGUEL GUERREROLos controles, de precios como de cualquier otra naturaleza, han sido fatales para el desarrollo y la producción. Tantas veces se ha pretendido enfrentar el problema del abastecimiento de productos esenciales, mediante sistemas ya desacreditados de cuotas y controles de precios, más drástica ha sido la escasez y más alto han subido los precios. Es el caso actual de Venezuela.

Ciertos controles destruyen los mecanismos naturales de comercialización y desalientan la producción. Sus efectos en la economía son desastrosos, reflejándose en crisis de abastecimientos a las que las autoridades sólo pueden ofrecer soluciones temporales. 

Regularmente, los mercados bien abastecidos son aquellos dejados en situaciones normales a la libre competencia y a las fuerzas naturales del mercado. Aquí se ha pretendido siempre que un productor bajo los rigores de políticas inflacionarias, venda sus productos por debajo de los costos. Como ejercicio propio de la demagogia esta práctica resulta fascinante en la medida en que un partido, un líder o un gobierno, puedan satisfacer así necesidades de sectores importantes de la población. Sin embargo, a la larga, e incluso a mediano y hasta a corto plazos en ocasiones, este tipo de política acaba con la producción y afecta más terriblemente a los núcleos sociales a los cuales supuestamente beneficia. Además, las políticas de controles y subsidio sólo han alimentado una burocracia que crece desordenadamente en la medida en que aumentan las exigencias de un proselitismo de consecuencias funestas para la economía y la propia estabilidad institucional. 

La tendencia actual a conferir una presencia más pronunciada del gobierno en la economía, es una clara señal de que no pueden esperarse cambios de visión en materia de política económica y que los controles oficiales seguirán dominando la vida de la nación..(Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

El “interés general”

ARTICULO MIGUEL GUERREROCon frecuencia se escucha hablar a los dirigentes nacionales acerca del “interés general”, al resaltar la importancia de privilegiar a la mayoría con respecto a las elites económicas dominantes. La frase tiene bella resonancia pero el uso dado a la misma es una repudiable distorsión de su alcance y significado. El interés general no es necesariamente excluyente ni contrario al interés de esas minorías. En esencia, el interés colectivo, general o como quiera llamársele, no es más que el conjunto o suma de los intereses legítimos particulares de todos los miembros de la sociedad.

Al igual que los intereses de los más pobres, los de los ricos son también parte del interés general de la nación. Las grandes naciones, no necesariamente grandes por su tamaño, no hacen esas diferencias y esa es una de las causas por las que han logrado progresar y salvarse del estancamiento y el subdesarrollo. Hablar de esto es un poco difícil, por cuanto los estereotipos nublan la discusión e introducen elementos irracionales en el debate. Lo cierto es que no podemos hablar de los derechos de los trabajadores si no aceptamos la legitimidad de los intereses de las empresas donde laboran. Leer más de esta entrada

Reflexiones de mediados de semana (3 de 3)

ARTICULO MIGUEL GUERREROHe escrito que en algunos países, los medios de comunicación se han percatado del peligro que representa para la libertad de expresión los excesos en que incurren muchos comunicadores al conducirse obscenamente en la radio y la televisión. España es uno de ellos. Aunque allí las extravagancias radiales y televisivas no alcanzan, justo es reconocerlo, los niveles de irrespeto al público que aquí hemos logrado, hace varios años los responsables de los medios españoles acordaron limitar la difusión de mensajes y filmes con altos contenido de obscenidad, violencia, sexo y droga, a horarios fuera del alcance de los niños, ante las quejas crecientes de ciudadanos ofendidos por el  daño que esa práctica irresponsable alcanzaba.

En muchas partes, la gente renuncia voluntariamente a sus derechos con tal de recuperar la tranquilidad. Si esto sigue como va, pudiera ser que los dominicanos, hastiado un día de tanta obscenidad en los medios electrónicos, se sientan tentados a aceptar como normal la represión interventora del gobierno para reglamentar el material de difusión de la radio y la televisión, lo cual sería fatal e imperdonable. Leer más de esta entrada

Reflexiones de mediados de semana (2 de 3)

ARTICULO MIGUEL GUERREROSi dejamos a la autoridad o a cualquier fuerza ajena a la prensa, la facultad de fijar sus límites estaríamos condenándola de antemano.

La fijación de esos límites corresponde pues a los propios periodistas y comunicadores. Son éstos quienes deben establecer las líneas entre las cuales se debe realizar un ejercicio responsable, útil a la sociedad. Eludir esta responsabilidad pone en peligro el clima mismo en que se desenvuelve la prensa, por cuanto para nadie es un secreto que la intolerancia vocacional de la autoridad pública no precisa de muchas razones para hacerse sentir.

La intolerancia, por lo demás, no es potestativa de los gobiernos, los partidos y sindicatos, o las organizaciones sectarias que se desenvuelven en otras áreas de la actividad humana. Es común también al periodismo.

Algunas de las obscenidades que se escuchan o presencian en nuestros medios de comunicación, son muestras inequívocas de ello. Leer más de esta entrada

Reflexiones de mediados de semana (1 de 3)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLos excesos son malos en cualquier actividad de la vida humana. Pero cuando incurren en ellos personas llamadas  supuestamente a ser entes de moderación, creadores de opinión u orientadores como maestros y periodistas, se convierten en pecados capitales. En algunos medios de comunicación electrónicos se han perdido los frenos, con gente que no mide el alcance de sus comentarios ni de las obscenidades que vociferan sin el menor recato y con un desprecio absoluto a las buenas costumbres.

Esta falta de respeto al público, plantea nuevamente el tema de la fijación de los límites de la responsabilidad de la prensa, cuyo debate en mi opinión ha sido irresponsablemente dilatado por los medios. Las palabrotas que se escuchan en programas de radio, e incluso de televisión, y las acusaciones y menciones peyorativas de personalidades del país que sin justificación alguna son citadas con una frecuencia pasmosa, violando su derecho a la privacidad, desbordan todos los límites. La búsqueda de ratings y el afán de figuración están dejando atrás la responsabilidad que el uso de un micrófono y un espacio televisivo exigen.  Leer más de esta entrada

Variaciones sobre un tema (2 de 2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROCada cierto tiempo, y no me refiero a un gobierno en particular, cuando los números no le cuadran al gobierno, surge la idea de establecer nuevos impuestos.

Pero la falta de argumentos para justificar la hemorragia impositiva es lo que ha hecho más pesado los intentos de imponer más carga a la población. Uno de los pretextos esgrimidos ha sido siempre que los dominicanos “vivimos como ricos”, con la más baja tasa tributaria del continente. Pero todo ese costoso esfuerzo publicitario dirigido a demostrarlo, resulta inútil ante la contundencia de los hechos.

La verdad es que lejos de vivir como señores, los dominicanos en su mayoría han estado sometidos a las mayores privaciones y constricciones.

El alegato gubernamental, esgrimido administración tras administración, tal vez se aplique a un pequeño grupo de privilegiados y, por supuesto, a una buena parte del equipo burocrático que llega con cada gobierno.  Leer más de esta entrada