Demasiado familiar

MIGUEL GUERREROLa familiaridad con que la prensa trata a los políticos, incluso al Presidente de la República, no es apropiada a los fines de guardar la distancia imprescindible a una relación de independencia. Implica un acercamiento y un nivel de confianza poco aconsejable. Supone una intimidad nada buena. Esa peculiaridad del periodismo dominicano comienza con la práctica de tutear a los presidentes y funcionarios del Estado y por extensión a los dirigentes de la oposición. Así los titulares de los diarios se refieren a Leonel, no al doctor Fernández o al expresidente; a Danilo y no al jefe de Estado, licenciado Medina. A Felucho, que además es un apodo, y no al licenciado Jiménez. A Jaime David, en referencia al exvicepresidente Fernández Mirabal. También se lee Fello, en lugar de Suberví Bonilla, e Hipólito cuando se trata del ingeniero Mejía, expresidente de la nación.

Sin pretenderlo, cuando se emplea ese recurso, se está promocionando a los candidatos, porque la propaganda de la reelección presidencial no hablaba de Fernández, sino de Leonel, que es su nombre de pila; y lo mismo sucede con Eduardo, cuyo apellido es Estrella, y Amable, cuyos apellidos son Aristy Castro. Leer más de esta entrada

Las relaciones con Haití

MIGUEL GUERREROApesar de una serie reciente de acontecimientos violentos de un lado y otro de la frontera, y la polémica sentencia del 169-13 del Tribunal Constitucional que generó fuertes críticas al país en la esfera internacional, las relaciones actuales con Haití distan de ser las más tensas o las más graves en el último siglo.

Hace 51 años un incidente diplomático estuvo a punto de conducir a un enfrentamiento bélico, de consecuencias difíciles de calcular. Ocurrió menos de dos días antes del golpe que derrocó la madrugada del 25 de septiembre de 1963 al presidente Juan Bosch. Las tensiones entre los dos países venían acentuándose desde mayo de ese año fatídico. Pero la ocupación violenta de la embajada dominicana en Puerto Príncipe por fuerzas policiales haitianas, bajo el pretexto de que allí se daba refugio a un oficial de ese país acusado por el dictador Francois-Papa Doc-Duvalier, del fallido intento de asesinato contra sus hijos mientras se dirigían escoltados hacia el colegio, motivó una airada reacción del presidente Bosch y llevó las relaciones a un punto de congelación en la última semana de septiembre. Leer más de esta entrada

Para evitar lavado de cerebro

MIGUEL GUERREROAlgunos lectores se hacen la falsa idea de que los autores de columnas como esta son personas influyentes, con capacidad para moldear opinión pública y cambiar políticas erradas. Afortunadamente no es así. Como por lo general los temas objetos de atención en este espacio son de carácter crítico y hacen pocas concesiones, a excepción de las que exige el sentido de la prudencia y el buen gusto, a causa de esa hermosa realidad uno puede dormir tranquilo y hacer vida normal. No hay necesidad de solicitar escoltas oficiales que en el fondo más que de cuidarte cumplen la estratégica misión de llevar información diaria sobre los hábitos personales de quienes supuestamente cuidan. Además, esas escoltas se reservan para las personas que caen graciosas.

Quien se ilusiona creyendo influir o impresionar al gobierno o a otros sectores de poder con artículos necesita de espejuelos para ver las cosas como son. En una sociedad sin instituciones, donde el ejercicio del poder es ilimitado, al punto que se pueden usar sin consecuencias los recursos públicos para financiar actividades privadas o campañas políticas, ningún funcionario, incluyendo el presidente, le va a poner caso a un columnista o va a perder el sueño por una crítica, por más que ella intente ayudarle corrigiéndole un error. Leer más de esta entrada

La monarquía castrista

MIGUEL GUERREROLas revoluciones no sirven para mucho porque sin excepción terminan superando en maldad e incompetencia a las dictaduras o gobiernos que suplantan. Ningún ejemplo resulta más patético que el de Cuba.

Tras cincuenta años de restricciones, sacrificios y supresión de libertades en nombre de una perversa causa de redención, la tiranía cubana, dirigida por la misma gente durante medio siglo, ha confesado el fracaso de su esfuerzo en la construcción de un paraíso para los trabajadores. Un fracaso patético, a causa de lo cual se ha visto en la necesidad, para evitar una contra revolución, de darles un poco de aire a los cubanos, a los que se les permitirá en lo adelante tener sus propios ventorrillos, sin llegar a admitir los negocios como una actividad lícita e indispensable.

La cubana no es en esencia una revolución. Dejó de serlo cuando los hermanos Castro se apoderaron de todos los resortes del poder en base al uso de la represión y el miedo. Lo que existe allí es una dinastía casi monárquica, la de un líder vencido por la edad, y además enfermo, forzado a dejar las riendas de ese infierno terrenal en los brazos de su hermano, casi de la misma edad, congelado también en la guerra fría e implacable como él. Leer más de esta entrada

La dolorosa realidad social

MIGUEL GUERREROSi se analiza con rigor científico la estructura social del país, la composición de las fuerzas que la guían, no tardaríamos en observar una curiosa suerte de estancamiento, como si la sociedad hubiera permanecido al margen de la marcha inexorable del tiempo y de la historia. Las estructuras de mando que gravitan todavía con fuerza determinante, son las mismas que dominaban en los albores de los años sesenta. Y lo que es peor aún, muchos de los gritos y quejas de las multitudes de entonces siguen caracterizando las demandas actuales.

La dolorosa verdad es que después de más de cuatro décadas de ejercicio democrático, el modelo dominicano no ha enseñado evidencias de que sea el más idóneo para resolver los graves e inaplazables problemas de los grandes núcleos de población del país. Los conflictos y limitaciones en las áreas de la salud, la educación, el transporte público, el costo de la vida, los servicios municipales, son hoy tan graves y alarmantes como lo fueron hace cuarenta años. Leer más de esta entrada

Entre la crítica y el ataque

MIGUEL GUERREROHay una diferencia abismal entre la crítica y el ataque a un gobierno. Por lo general, la primera proviene de los medios independientes contra una conducta pública o una política determinada. Se da en forma de editoriales, reportajes y frecuentemente en artículos y columnas como esta.

En el fondo las críticas a una administración son inofensivas y tratan muchas veces, en verdad no siempre, de advertir acerca de un camino errado o una decisión injusta. Cuando es ejercida con independencia de criterio, es de un valor extraordinario y algunos presidentes inteligentes han usado esas posturas en su contra en beneficio propio.

En situaciones de fuerte cuestionamiento sobre el estado de derecho o el respeto a los derechos humanos, los gobiernos pueden apelar a sus críticos como muestra de su observancia a las reglas de la convivencia democrática. Con escasas excepciones impuestas por la necesidad, la crítica independiente se ocupa principalmente del respeto a la transparencia propia del buen gobierno. Leer más de esta entrada

“Yo no seré candidato”

MIGUEL GUERREROEn la campaña en la que resultó reelegido en el 2008 para su tercer mandato y segundo consecutivo, el entonces presidente Leonel Fernández le dijo a la periodista Alicia Ortega lo siguiente: “Yo nunca promovería una reforma constitucional para beneficio propio. En el año 2012 yo no puedo ser candidato, ni lo voy a ser, en razón de que la Constitución no lo permite y porque yo tengo la convicción de que tres periodos consecutivos pueden generar tensiones innecesarias. Esa es mi convicción sobre ese particular”.

Dos años después promulgó la actual Constitución que prohíbe la reelección consecutiva, pero eliminando de paso el artículo que fijaba en sólo dos mandatos el ejercicio presidencial para abrirse la oportunidad de un regreso en el 2016. A pesar de la restricción que ella le imponía trató por todos los medios de presentarse a un cuarto periodo, valiéndose de un artículo de la Constitución para violarla, argumento que hoy su sucesor, el presidente Danilo Medina podría usar, si quisiera, para presentarse de nuevo como candidato. Tiempo después, en ocasión de uno de esos escasos encuentros con reporteros asignados al Palacio Nacional en sus doce años de gobierno, el señor Fernández dijo textualmente: Leer más de esta entrada

El chantaje mediático

MIGUEL GUERREROVean ustedes cómo funcionan las cosas. Hace un buen tiempo recibí la llamada de un influyente empresario solicitando un consejo sobre un problema que no lo dejaba dormir. La causa de su inquietud eran los ataques personales y a sus empresas, cada vez más frecuentes, al través de un medio electrónico. Tres días antes de su llamada, le había constatado un mensajero con una oferta de paz. Las referencias a su persona y empresas terminarían y no se haría caso alguno a “insistentes rumores” que le pondrían en apuros con su familia, a cambio de una suma generosa.

El buen señor prometió pensarlo. Las referencias pararon y el hombre no se preocupó más por el asunto. Un día le llamó uno de sus socios para preguntarle: “¿Oíste lo que de ti dijeron?” y él saltó vuelto un etcétera de su asiento en la oficina. Llamó a la publicitaria a cargo del manejo de sus productos y consiguió una grabación. Lo que escuchó, sin embargo, no era comparable con la que se le había dicho antes. Los amigos le aconsejaron que no le hiciera caso a esas cosas pero no pudo dormir tranquilo. Los días transcurrían y nada nuevo pasaba. Estaba a punto de enterrar sus preocupaciones cuando se enteró de otra mención capaz de alterarle la jornada. Al siguiente, un comunicador de otro medio se hizo eco de aquella “interesante información” que unos colegas suyos habían planteado. “Esto merece una investigación”, dijo uno. Leer más de esta entrada