Estudiar periodismo y economía en Cuba

En agosto de 2009, un número apreciado de becados prefirió a Cuba para estudiar periodismo y economía. Dos áreas del conocimiento en las que supongo aprendieron muy poco, debido a que allí no existe prensa independiente y ha sido el arrojo de una gran periodista, Yoani Sánchez, la que ahora intenta romper ese cerco sobre las libertades cubanas. Lo mismo puede decirse en lo referente a la economía, por cuanto el círculo cerrado de la tiranía no consiente la libre discusión sobre los temas económicos ni hay posibilidad alguna de apertura en ese campo, a pesar de tímidas reformas recientes.

Las escuelas de esa especialidad en naciones con economía centralizada, es decir bajo control absoluto del Estado, deben ser sumamente aburridas y los profesionales salidos de allí probablemente tendrían dificultad para entender la flexibilidad que las fuerzas del mercado les imponen a las políticas económicas en países donde prima la iniciativa privada y el Estado sólo juega un papel regulador, como le corresponde. Leer más de esta entrada

El daño de la especulación

Un costoso error de concepción estriba en considerar la libre empresa sólo como el derecho a hacer negocios y no como todo un conjunto estructural para estimular el desarrollo de la libre iniciativa individual y garantizar el derecho de los consumidores.

La especulación le hace un daño enorme a la libre empresa. Principalmente, porque se ha intentado, y se sigue inexplicablemente asociándola al sistema mismo, como algo natural y congénito a él, y porque, además, se han querido desacreditar las débiles campañas contra esa aberración pretendiéndola señalar como ataques al sistema mismo y no como una acción legítima de defensa social contra los especuladores.

Para muchos empresarios, desafortunadamente, el régimen funciona en la medida en que se muestra tolerante contra el abuso y el afán desmedido de lucro. Leer más de esta entrada

El paro docente también es corrupción

La corrupción es un cáncer que corroe las sociedades, pero es un error creer que la peor y más dañina de sus modalidades es la del hurto de un bien público. El tema viene a propósito de las consignas y pancartas pronunciadas y exhibidas durante un piquete de los profesores que han abandonado las aulas para exigir un aumento salarial. Protestar por casos de corrupción administrativa cuando se roba el derecho de los niños a una educación que los libere de la esclavitud de la pobreza es una falta mayor, porque no se trata de la extracción indebida de dinero, lo que debe ser severamente sancionado, sino del robo del derecho de nuestros niños y adolescentes a un futuro mejor; a su derecho de recibir una educación de calidad para poder competir con posibilidades en mercados cada vez más exigentes y competitivos. En otras palabras, su derecho a vivir con dignidad como ciudadanos de una nación libre y democrática.

Sabemos que el descalabro de la enseñanza pública, tras décadas de desorden y corrupción, creó una distancia casi insalvable en la calidad de la enseñanza pública y la privada. Leer más de esta entrada

El paro docente también es corrupción

La corrupción es un cáncer que corroe las sociedades, pero es un error creer que la peor y más dañina de sus modalidades es la del hurto de un bien público. El tema viene a propósito de las consignas y pancartas pronunciadas y exhibidas durante un piquete de los profesores que han abandonado las aulas para exigir un aumento salarial. Protestar por casos de corrupción administrativa cuando se roba el derecho de los niños a una educación que los libere de la esclavitud de la pobreza es una falta mayor, porque no se trata de la extracción indebida de dinero, lo que debe ser severamente sancionado, sino del robo del derecho de nuestros niños y adolescentes a un futuro mejor; a su derecho de recibir una educación de calidad para poder competir con posibilidades en mercados cada vez más exigentes y competitivos. En otras palabras, su derecho a vivir con dignidad como ciudadanos de una nación libre y democrática.

Sabemos que el descalabro de la enseñanza pública, tras décadas de desorden y corrupción, creó una distancia casi insalvable en la calidad de la enseñanza pública y la privada. Leer más de esta entrada

El ajuste fiscal

Si hay algo respecto a lo cual no existen diferencias entre el gobierno, la oposición, el empresariado y la sociedad civil es la necesidad urgente de encarar el déficit en las finanzas públicas, no importa de cuánto se trate. Tampoco parecen haberlas sobre una reforma o ajuste fiscal, sugerida en estos días por el Fondo Monetario Internacional, que ve con optimismo la marcha de la economía, y que el gobierno, según el Ministerio de Economía, considera una necesidad “inminente”.

El problema consiste en el camino a seguir para llegar a esa meta. Y aunque existe una coincidencia razonable de pareceres en cuanto a que la fórmula deseada debe contener una mezcla de ajuste tributario y reducción de gasto público, no se ha llegado todavía a un consenso que facilite la tarea. El nudo que la detiene parece estar en los montos. Un ajuste fiscal implicaría recorte en el gasto y un aumento de tributos y nadie ha propuesto otra fórmula para lograrlo. Ahora bien, ¿cuánto del uno y cuánto del otro? Leer más de esta entrada

De pesimismo y optimismo

En la búsqueda de una razón válida para entender la causa del pesimismo nacional en sectores de clase media, me propuse hace años un inventario de las noticias publicadas en los medios ese día.

Tomé uno de los periódicos de ese día y conté los titulares: Incautan 28 millones en casa de cambio; muere niño por dengue y van 41 en total; aseguran confiesa que mató a Micky; detienen cuatro sujetos agredieron a reporteros; apresan haitianos (en) Capotillo; matan hombre y su hija de un año en Cristo Rey; matan comerciante a tiros en Barahona; asaltan(en) Barahona a un guatemalteco; pide nombres ligados a narco; apresan cuatro y les ocupan coca; falleció ayer mujer baleada por su esposo; choferes bajan los pasajeros (que) no pagan alza; capturan (en) Higüey vinculan hombre con red narcos; decomisan marihuana; moradores de barrios protestan; apagones continúan castigo en Santiago (interrupciones pasan de 10 horas); ocupan marihuana en cárcel Barahona; fiscal ejecutará libertad ex militar apresado con 50 kilos de cocaína y favorecido con fianza; muere otro niño a causa dengue en el Reid Cabral: caso muerte niños en manos (de) Fiscalía; ocupan regional de salud y piden reponer médicos cancelados. Leer más de esta entrada

¿Y ahora, cómo le hago?

En España, el uso del llamado lenguaje de género le ha dado un vuelco a la política. La diputada Irene Montero Gil, del grupo radical Podemos, ha encendido la mecha. En un acto público informó la semana pasada acerca de una actividad de su grupo parlamentario con “portavoces y portavozas”. Como toda la comunidad política y los medios españoles entienden que el dislate fue intencional y no fruto de su ignorancia, la señora Montero es el centro de una discusión que envuelve a especialistas sobre el buen y correcto uso del idioma español.

El tema no solo involucra a las feministas españolas. Por temor a calificativos como el de “machista”, el peor que hoy puede atribuirse a un político o a cualquier figura de prestigio a nivel mundial, en nuestro país, por ejemplo, ya es usual que en todo discurso o pronunciamiento público se hable de “dominicanos y dominicanas”. Ya hemos leído sobre “hablantes y hablantas” y una acreditada universidad española, la de Navarra, editó en el 2016 un calendario dándole nombres femeninos a los meses del año (enera, febrera, marza, abrila, maya, junia, julia, agosta, septiembre, octubra, noviembra y diciembra), y no se trata de una broma. Leer más de esta entrada

La fatal tendencia al pesimismo

A pesar de la sonrisa de los dominicanos, en el fondo, en la mayoría de nosotros late una tendencia a verlo todo entre el gris atardecer de un día lluvioso de otoño y la ominosa oscuridad que antecede al paso de un huracán. Si alguien duda bastaría con preguntar a un ganador de la lotería cómo le va y probablemente, después de pensarlo con un ligero mohín en sus labios, le dirá: “Bueeno.., más o menos”.

Recientemente me encontré en una entidad bancaria con un viejo y estimado empresario con propiedades en tres centros de recreación, una lancha, un negocio de exportación e importación y un apartamento de 500 metros en el más lujoso sector de la ciudad. Se quejó de “lo mal que están las cosas y lo peor que podrían ponerse”. Lo consolé diciéndole que si en efecto no todo está como quisiéramos en definitiva el país será el resultado de lo que todos los dominicanos hagamos, cada uno dentro del universo en que se desenvuelve. Por supuesto, no le gustó mi observación. Leer más de esta entrada