¡Atiza! Es cuanto hace Asisa

¿Qué se persigue con publicar una encuesta dos años antes de unas elecciones para predecir el triunfo de un aspirante presidencial que todavía no es candidato oficial de ningún partido? ¿Por qué los datos de una encuesta se hacen público con tanta antelación? ¿Quién la paga? ¿Quién o quiénes están detrás de ella? ¿Cómo creer en la seriedad de una encuesta que más que radiografiar los sentimientos o simpatías existentes en el momento de su realización, hace pronósticos sobre un futuro lejano acerca del cual gravitan muchos imponderables?

En la cobertura mediática no se hacen estos cuestionamientos válidos, a pesar del hecho de que el político favorecido con el vaticinio, el expresidente Leonel Fernández, es cliente de la firma encuestadora, como se ha publicado en numerosas ocasiones, sin que nadie lo refutara. Y surge entonces la pregunta ¿por qué una prensa tan crítica e independiente publica estos vaticinios de Asisa sin cuestionarlos? Las preguntas no formuladas son lógicas y extraña que no se hicieran al publicar tan atrevido pronóstico sobre el futuro. Leer más de esta entrada

El gasto público de calidad

Es cierto que el crecimiento sostenido de la economía durante tres décadas no ha reducido la brecha social existente en la medida en que el Producto Interno Bruto se ha expendido. Pero la única vía para lograrlo es a través del gasto público. Y un gasto público de calidad, del que tanto se habla, se refiere a la inversión en los ámbitos de la educación, la salud pública, el mejoramiento y ampliación de la red vial y, sobre todo, en los programas de carácter social en las zonas urbanas como en las rurales.

Ningún programa de política económica surte efectos duraderos de largo alcance en el corto plazo. Es un enfoque equivocado valorar su efectividad en base a los efectos inmediatos, porque la mentalidad nacional no se cambia o transforma de un año a otro y el alto contenido cultural de nuestra pobreza trasciende los límites de las carencias materiales. Para mejorar la educación no basta con las reformas curriculares. Es un largo proceso que involucra un cambio en la mentalidad del magisterio, más comprometido hoy con sus reivindicaciones laborales que con sus obligaciones en las aulas. Y lo mismo ocurre en el área de la salud, donde hay un visible esfuerzo por mejorar la planta física hospitalaria y las condiciones de los profesionales del área. Leer más de esta entrada

La clave del porvenir

Si en realidad la educación es el camino más seguro hacia el futuro, tal vez estemos empezando a caminarlo con la Tanda Extendida en las escuelas públicas y las Estancias Infantiles. Por eso no pongamos fechas a los resultados. Sus frutos no se verán en un par de años, porque las siembras de corto plazo terminan con la llegada de cada estación.

Si alguien cree todavía que en un lustro o una década, la educación transformará radicalmente a un país con la deuda en esa área acumulada que tenemos, está perdido. Es importante que la sociedad endose todo esfuerzo encaminado a allanar la difícil trayectoria hacia el porvenir. Negarle apoyo a esos programas tampoco me parece justo con cientos de miles de familias que tienen en ellos una oportunidad que nunca tuvieron o talvez no tengan. Además, cada día perdido solo ayudará a perpetuar nuestra ignorancia y, por ende, nuestro atraso.

Todos sabemos que una mala nutrición y un mal aprendizaje, con horarios recortados en las escuelas, no nos proveerá de la inteligencia que necesitaremos para encarar los desafíos del futuro. Y los programas emprendidos bajo el paraguas del 4% del PIB a la educación pre-universitaria tienden a crear fuentes de conocimiento útiles para el mañana. Leer más de esta entrada

RD en el Almanaque Mundial

El país ha logrado superar el estancamiento en que se vio sumido en las primeras siete décadas del siglo pasado, a pesar de los problemas económicos, un golpe de Estado que degeneró en una revuelta civil con saldo de más cinco mil muertos, dos intervenciones militares extranjeras y una considerable cantidad de huracanes, tormentas e inundaciones.

Con enorme esfuerzo y superando infinidad de penurias, República Dominicana ha alcanzado un grado relativo de desarrollo, superior al de la mayoría de las naciones del Caribe y Centroamérica. Sin embargo, todavía se nos juzga con mucho prejuicio. El Almanaque Mundial, en su edición del 2008, al resumir nuestra historia dice que el país “figura como una de las naciones caribeñas con más alto índices de pobreza y desequilibrio económico”, una valoración, aunque probablemente cercana a la realidad de entonces, no se lee en ninguno de los demás capítulos dedicados a los otros países de la región con más conflictos económicos y sociales que el nuestro. Leer más de esta entrada

El capitalismo según Fernández

Muchos de los problemas nacionales y el inmenso poder que alcanzan acumular los gobiernos y la figura presidencial se deben en gran medida a la facilidad con la que se aceptan las “verdades oficiales” y se elude la responsabilidad de hacer preguntas cuando el cielo se oscurece o la ambigüedad domina el escenario político.

Aceptamos bucólicas visiones de la economía reñidas con la realidad sin pestañear y nos aferramos así a un reino de virtualidad donde todo marcha a la perfección, a despecho de cuán mal nos vaya o se perfile el horizonte. Creemos cuanto se nos dice y guardamos silencio por temor a hacer preguntas molestosas, pagando un alto precio por ello. Suponíamos, por ejemplo, que vivíamos una democracia basada en un sistema de economía capitalista. Hasta que el entonces presidente Fernández, en ocasión de un viaje a Cuba coincidió con Fidel Castro en que el capitalismo—así lo escribió en un artículo el líder cubano—es un sistema que suda “toxinas venenosas” por todos sus poros. Leer más de esta entrada

La contradictoria personalidad de Bosch y su franca valoración de la política dominicana

A mediados de los ochenta, el ex-presidente Juan Bosch  ofreció en público un encomiable gesto de modestia, que contradecía su fama de soberbio, de trato difícil, con un alto porcentaje de encontronazos con la prensa. Contados dirigentes políticos dominicanos habían hecho alguna vez confesión pública tan severa y sincera, como la que el líder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) hizo entonces en una reunión con abogados de Santiago.

En esa oportunidad, Bosch dijo que la historia dominicana no registraba en sus páginas a ningún hombre de Estado. Había una dosis alta de coherencia en la frase. Pese a su severidad, la conclusión encuadraba en la línea de pensamiento del ex-mandatario respecto a lo que él describía como atraso político del pueblo dominicano.

Tratándose de un ex-presidente, era obvio que Bosch, al plantear el tema había querido decirnos que él no se consideraba a sí mismo como un hombre de Estado. Ya había dicho,  años atrás, que Trujillo, el feroz dictador que tiranizó al país por tres décadas, sabía gobernar porque supo mantenerse en el poder, cosa que él no logró hacer. De manera que por simple deducción su llegada al poder, tras una elección democrática frustrada siete meses después por un golpe militar, fue en cierta forma, a sus propios ojos, un accidente político, o uno de esos hechos fortuitos inmerecidos, pero determinantes, tan frecuentes a lo largo del desarrollo histórico de nuestros pueblos. Leer más de esta entrada

La tarea de escribir

¿Cuán difícil es escribir un artículo y cuánto más hacerlo diariamente?, me preguntan con frecuencia los lectores. Muchos de ellos lo hacen interesados en exponer sus opiniones y llegar por medio de los periódicos a una buena parte de la población.
Como la mayoría de los dominicanos piensa o cree que escribir es un oficio demasiado complicado que amerita un entrenamiento especial, se abstiene de verter sus opiniones. De esta manera la opinión pública nacional ha sido orientada y formada al través de los años por un puñado de personas que nos creemos dotados del privilegio de saber escribir y, peor aún, por un reducido grupo de políticos que habla diariamente como si el país no tuviera más ocupación que sentarse a esperar sus peroratas inacabables.

Escribir un artículo no tiene nada de difícil. Si se tiene a mano el tema y se hace un esbozo mental del mismo antes de proceder a vaciarlo, la tarea resulta sumamente fácil y agradable. Como cualquier otro oficio, escribir requiere sí de cierto adiestramiento que no es más que la práctica de hacerlo con frecuencia. A medida que se escribe se hace más fácil la labor. De suerte que todo aquel con vocación para exponer las ideas y las tiene, debe decidirse a exponerlas por escrito. Siempre habrá un medio dispuesto a publicarlas. Leer más de esta entrada

Variaciones sobre un tema

El desarrollo no es ni puede ser un proyecto de corto plazo. Se necesita de mucho esfuerzo y dedicación, de una fuerte vocación de entrega y de servicio para alcanzarlo. Pero es preciso acometer la tarea de ir en su búsqueda de una vez y para siempre.

“El espíritu del placer” pudiera estar impidiéndonos abordar esa faena, cada vez más lejana a juzgar por los temas que dominan el debate entre los partidos, con una muy pronunciada tendencia al ataque personal y una ausencia notable de los temas más acuciantes de la realidad dominicana e internacional. El país ha logrado un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos y Centroamérica y un tratado similar con la Unión Europea. Esos acuerdos son fundamentales para la estabilidad de la economía, dada las tendencias prevalecientes en las relaciones entre los Estados, especialmente en el área del comercio, en un mundo globalizado en el que cada día se acortan las distancias y desaparecen las fronteras.

De manera que desembarazarnos de esa tendencia a lograrlo todo con un mínimo de esfuerzo debería ser una de las grandes prioridades en materia de actitudes colectivas. Leer más de esta entrada