Derechos humanos e inseguridad ciudadana

La defensa de los derechos humanos ha ocupado la atención de los medios por su importancia en la práctica democrática y ese permanente interés ha generado serios cuestionamientos a las políticas oficiales sobre la materia. Buena parte de la preocupación se ha centrado en la protección de los derechos ciudadanos de aquellos que hacen del crimen y de la violencia física normas de conducta, sin reparar el daño que causan a los demás y la desprotección con que se dejan a los más vulnerables, los que frecuentemente son sus víctimas.

Por desgracia, la creatividad de los organismos de protección ciudadana no se compara con la facilidad y rapidez con la que las distintas modalidades del crimen organizado han logrado ampararse en los tecnicismos que las leyes ponen a su disposición, colocándolos cada día más lejos del alcance de las sanciones  legales y haciendo más difícil y menos eficiente el combate a la criminalidad y la delincuencia. Algunas de las instituciones de la sociedad civil defensoras de los derechos ciudadanos han sido muy activas en defensa de los derechos de los criminales más que en los de sus víctimas y esta realidad es innegable, por mucho que duela y avergüence. Leer más de esta entrada

Un tema de salud pública

El mal manejo de los alimentos constituye una amenaza a la salud y se impone por eso más cuidado de parte de las autoridades municipales en lo que respecta a la supervisión de lo que se vende en las calles. En cualquier punto de la ciudad se instalan, sin autorización muchas veces, puestos de venta de alimentos sin higiene alguna. Estos negocios ambulatorios son focos permanentes de infección, al que están expuestos quienes se sirven de los mismos, casi siempre por razones de precio.

No se trata de quitarle oportunidad a quienes se esfuerzan, sin recursos para establecer un negocio dentro del marco de la formalidad, por lo general honrados y laboriosos ciudadanos, pero una inspección frecuente de esos puestos de venta, puede ayudarlos a prosperar y operar con más estabilidad y sin temor a requisas que acaben con la fuente de manutención de sus familias. La supervisión exhaustiva de esos pequeños negocios ayudaría a sus dueños a mejorar las posibilidades de crear mayor confianza en sus clientes en lo que ofrecen. Leer más de esta entrada

El camino seguro al atraso

El país no está en condiciones de valerse por sí solo porque  no se me ocurre algo más alejado de una autarquía que la República Dominicana. Entonces, tratemos de ser realistas y analicemos algunas acciones pasadas. Por ejemplo, la estatización de la mina de oro de Pueblo Viejo no pudo ser experiencia más decepcionante. El inmenso pasivo ambiental de esa zona en proceso de remediación es el único legado de esa nacionalización, recibida en su momento como un acto de soberanía reivindicativo de nuestros recursos naturales.

No existe una sola evidencia del beneficio que esa nacionalización le trajera al país o a la provincia Sánchez Ramírez. No existe ni existió nunca una herencia material que pruebe que esa acción pueda ser catalogada como un acto positivo. Mucha gente salió ganando, es cierto, pero a un precio muy alto para el país.  Otro ejemplo: la readquisición por el Estado de las empresas distribuidoras durante la administración del PRD, con la onerosa carga que ha significado en el suministro de energía y en el cobro de la facturación.

Pero si eso es lo que queremos, ¡perfecto!  Si la influencia de la Iglesia Católica sobre la población sirve para fomentar la protesta contra la inversión en el área minera, no dejemos esa tarea a los pobres curas de pequeñas comunidades y hagámoslo con la dignidad de una pastoral del Episcopado. Si los partidos entienden que Pueblo Viejo y Loma Miranda son intocables, expulsemos sin más preámbulos a las multinacionales depredadoras de nuestras riquezas y dejemos esos recursos intactos para siempre.  Leer más de esta entrada

En esta hora crucial

Hoy celebramos el 176 aniversario de la independencia nacional. Cumpliendo un rigor constitucional, el presidente Danilo Medina, comparecerá ante la Asamblea Nacional para rendir cuentas de su gestión el año anterior. Será la octava y última vez que el presidente Medina encabece y hable ante ese escenario. El 17 de mayo, los dominicanos iremos a las urnas para designar su sustituto, debido a que la Carta Magna limita el ejercicio presidencial a dos periodos consecutivos, a pesar de lo cual uno de los candidatos, Leonel Fernández, la ha ejercido en tres ocasiones. Si Fernández llegara a ganar las elecciones, lo que parece improbable, podría optar por otra reelección para un quinto mandato.

La celebración del nuevo aniversario de la fiesta nacional encuentra al país sacudido por la abrupta interrupción de la primera fase del proceso electoral el 16 de este mes, en la que iban a ser escogidas 3,489 autoridades municipales en todo el país, entre alrededor de 20,000 candidatos. Los comicios fueron movidos para el domingo 15 de marzo, y 39 días después las autoridades elegidas deberán tomar posesión de sus cargos. Leer más de esta entrada

Silencio ante los desmanes chavistas

Solo por curiosidad me pregunto cuál sería la actitud de nuestros senadores y diputados, si en el futuro, sea próximo o lejano, se produjera una situación de calamidad nacional en la que por virtud de un plumazo se cerrara el Congreso o se eliminaran sus atribuciones. El silencio que han observado ante la clausura del Parlamento de Venezuela  y las persecuciones contra muchos de sus miembros, es lastimoso. Como ciudadano me aterra la idea que esa falta de solidaridad elemental frente a sus pares venezolanos se diera  en la sociedad dominicana en el hipotético caso de que un alucinado se hiciera con el poder y tratara de perpetuarse en él  por encima de las instituciones suprimiéndolas.

¿Qué razones tienen para abandonar a sus colegas? ¿Por qué apenas una voz, la del diputado Ito Bisonó, se escuchó sin eco ante este brutal atropello? ¿Qué explicación pueden dar aquellos que alzan a diario sus voces en el Congreso Nacional para protestar por cuanto se les ocurre y guardan silencio ante aquello que sienta el precedente que mañana podría caer sobre sus cabezas? Pudiera explicarse el silencio de los legisladores del partido oficial por el argumento insostenible de preservar la relación con un gobierno, una vez  amigo. Leer más de esta entrada

El déficit y el pacto Fiscal

En las discusiones para la concertación de un Pacto Fiscal, el tema del déficit en las cuentas del Gobierno ha dominado la escena y pudiera ser el nudo a desenredar para alcanzar el objetivo perseguido. ¿Es ese déficit el problema básico de la economía; el trauma que será indispensable superar para sanear la actividad productiva de la nación o podría en última instancia convivir con un alentador crecimiento del PIB sin erosionar las bases del desarrollo nacional?

La inquietud surge a propósito de una historia publicada hace unos años acerca del déficit en las finanzas públicas del gigante petrolero Arabia Saudita provocado por el descenso en los precios del crudo, que en el 2015 alcanzó los 80,000 millones de euros (unos 100 mil millones de US$), mucho más que la suma anual de todos los bienes y servicios de la República Dominicana.

Aunque resulte difícil imaginarlo, el déficit saudí creó desempleo y decenas de miles de trabajadores extranjeros tuvieron meses sin cobrar, en situación desesperante, según reseñara la prensa internacional. La razón de ese déficit estribaba en un descenso de los ingresos petroleros de un 41.2% de los ingresos públicos en el 2011 a un 14.2% en el 2016, según el FMI. Leer más de esta entrada

De democracia y dictadura

Repetidas veces he escrito que las dictaduras y los gobiernos autoritarios son más fáciles de sostener que una democracia auténtica. Sólo necesitan valerse de la fuerza y de la intimidación para mantenerse y luego el miedo los hace una costumbre. Esa ha sido la historia siempre. La hemos vivido una y otra vez en esta nación, en la que sus fundadores, los que se entregaron a la causa de la redención del pueblo dominicano, terminaron en el cadalso o murieron en medio de una pobreza atroz en el exilio, olvidados de aquellos que habían contraído con ellos una deuda de gratitud impagable.

La democracia, en cambio, requiere de una construcción basada en la tolerancia y la paciencia. No se edifica de un tirón como las dictaduras. Es una cultura. Los gobernantes democráticos están obligados por las constituciones y las leyes y están moral y legalmente forzados a respetarlas y hacerlas cumplir, por encima de sus simpatías y compromisos personales o de logias.

La dictadura y el autoritarismo son monolíticos. Tienen una sola finalidad y se alcanzan por el sometimiento. La democracia exige comprensión y en ella los gobiernos están sometidos a la autoridad del pueblo, al que deben servir. Leer más de esta entrada

Un sábado ideal para hablar de Domingo

La edad no siempre es un obstáculo para demostrar  el talento y la creatividad.  Así quedó de manifiesto, cuando  Plácido Domingo, haciendo gala de su extraordinaria capacidad vocal  interpretó en el 2013 el personaje central de la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi, en el Royal Opera House de Londres, uno de los teatros más importantes y legendarios. Esta composición, en cuatro actos, basada en el  Antiguo Testamento,  es una de las más representativas del repertorio verdiano, si bien no figura entre las más conocidas del  compositor. En el país se la identifica principalmente por el lamento coral  de los esclavos judíos  a orillas del Éufrates,  en  la escena segunda del tercer acto conocido como La Profecía,  en el que añoran su tierra natal (Va pensiero, sulli ali dorate).

Lo singular de la actuación  en esa oportunidad de tan incomparable cantante lírico, el más versátil de entre sus contemporáneos, es que el rol de Nabucodonosor, rey de Babilonia,  le corresponde a un barítono y Domingo en toda su larga y exitosa carrera ha sido más conocido como el gran tenor que en realidad es, a pesar de que en sus inicios en México, donde perfeccionó sus estudios de canto, piano y dirección orquestal, su registro grave correspondía al de un barítono.  Leer más de esta entrada